“Hoy Susana, el ron y el boxeo son mis pasiones” – GENTE Online
 

“Hoy Susana, el ron y el boxeo son mis pasiones”

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Es mentira que Moria Casán y yo seamos cuñados. Tras el brindis de Fin de Año en La Mary, ella y mi hermano Fernando se fueron juntos a la fiesta de Marcelo Open, pero no pasó nada. Con Susana arrancamos el año bien divertidos, gracias al tema”, se ríe Jorge Rama Toscano (montevideano, del 24 de marzo de 1972, anotado el 27, anteúltimo de cinco hermanos), o Pucho –“Obvio: los genios de mi escuela hicieron derivar mi segundo apellido en el apodo Habano y luego en Pucho, y así quedó”, explica (sentado junto a su socio, Miguel Wolff, y el RRPP uruguayo Diego Fonsalía Nosei) desde el bar 1900, de Maldonado, donde tras meses de gestiones aceptó ser reporteado por GENTE, aunque en el marco de una iniciativa personal “que me súper motiva”: la distribución del prestigioso ron Brugal en la región.

–Que la diva de las divas se sume al lanzamiento empresario de su pareja resulta casi inédito. Es como que aparezca el Papa en la inauguración de una capilla. ¿Se ofreció ella o le pidió usted?
–Se sumó sola. No le tengo que decir. Me acompaña como yo la acompaño a otro lugar, de manera natural. En la intimidad, Susana es una mujer normal, como tu mujer. ¿Acaso no te acompañaría tu mujer?

–¿También le aprobó el ron dominicano?
–Lo probó y, si bien no es gran tomadora de ron y prefiere el vinito tinto, lo aprobó.

–¿Le costó a usted adaptarse a ser la pareja de Susana Giménez, a que su vida mediática girara alrededor de Susana Giménez?
–Sucede que los uruguayos le escapamos a eso de exponernos sin motivo. Al principio no lo entendía. Aquí no sucede lo que en la Argentina, que tras las celebrities hay un seguimiento de la prensa. Quizá se debe a que en tu país existe gente muy grossa incluso a nivel mundial, líderes naturales, que la gente quiere o no quiere, pero consume. En el Uruguay somos más conservadores. Entonces, en principio uno sufría la presión. Después aprendés. Tampoco hay que subirse a la ola, hay que saber que si salgo en las revistas es porque estoy al lado de un ídolo, no porque yo sea un ídolo. Mi receta consiste en llevar una vida lo más normal posible. Ustedes me pedían una foto solo. “No, perdón –les respondí–. La estrella es Susana”. Sé qué lugar ocupo. Si te interesa, puedo hablarte de mi iniciativa comercial actual, incluso contestarte algo sobre mi pareja, pero no más que una persona normal que charla sobre sus proyectos y afectos. Lo maquillado, lo inventado, no va conmigo.

–Nunca se escuchó de su propia voz, de qué forma comenzó el romance. ¿Lo recuerda?
–Lógico. A través de mi amigo Luis Cella, el anterior productor de Susana. Nos encontrábamos de vacaciones. Le comenté de unos amigos extranjeros que pretendían acercar una propuesta de telefonía móvil para el programa. Me convenció de que volara a Miami. Me la presentaron. Justo festejaba su cumple, fui, empezamos a conocernos… El día 29 de enero se cumplirán tres años.

–¿La seguía por televisión?
–Claro. Aquí siempre tuvo un excelente rating. Se la adora y se la respeta, igual que en varios países. La veía siempre que no llegaba tarde de trabajar. Es extraordinaria. Llena la pantalla.

–Revélenos de qué manera se la impacta a Susana. Porque ya no debe existir regalo que la sorprenda, ¿cierto?
–Mirá: le obsequié una caja de Brugal y quedó asombrada (carcajada). Mentira... A Susana la sorprendés con el corazón, a través del romanticismo, de la atención. Y me considero un tipo sensible a lo que pasa alrededor, y eso le gusta.

–¿Un apasionado, también?
–Sí. Y hoy mis pasiones son Susana, el ron y el box.

–¿Tipo peleador, Rama?
–Nada. Tienen que pegarme en algo que me duela mucho, en los amigos, la familia, los afectos. No recuerdo haberme agarrado a trompadas en la calle. Me fascina, me considero fanático del box. El jueves 10, incluso, apadrinaré en el hotel Mantra un evento (se llamará Playnite Vip Box) cargado de sorpresas y figuras. El boxeo me ha ayudado anímicamente para superarme y levantarme la autoestima. Generé un grupo de amigos muy interesantes en el Palermo Boxing Club de Montevideo. Sería de la categoría medio pesado: estoy en 84 u 85 kilos… Por las vacaciones... Mi peso ideal rondaría los 79. Soy un uruguayo tranquilo, en síntesis, que practica box.

–Como uruguayo, hincha de Peñarol y fanático de Francescoli, por nacimiento, y argentino, hincha de Boca Juniors y fanático de Maradona, por adopción, ¿tomó partido en el conflicto por la papelera Botnia?
–No. Me parece una tontería que nuestros países hayan llegado a una instancia así. El manipuleo cruzó la raya. Yo no sé si es por un tema de plata, si es que la querían de un lado y del otro... Lo que sí, me parece una locura. Nuestros presidentes tienen que ponerse a dialogar. Ojo, ahora es difícil. Si no hay humildad y nadie admite “me equivoqué”, no va a funcionar. Nadie quiere –de ningún lado– que se contaminen las aguas, pero hay que sentarse, analizarlo, no tomar a los rioplatenses de una y otra orilla como rehenes, y solucionarlo de una buena vez. Ya pisamos un poco lejos.

–Parece un padre retando a su hijo. Le cambio de tema: a sus casi 36, ¿ya pensó en hijos?
–¿Sabés que es una materia que aún no sé si quiero rendir? Mientras mis amigos disfrutan de sus pibes, a mí todavía no me picó el bichito. Al mismo tiempo, debería organizarme. El trabajo, entre la empresa familiar y mis proyectos personales, que incluye varias discotecas con distintos socios (W Lounge, La City, Bonita, La Otra Ronda y Coyote, en Montevideo; Piedra Lisa, en Atlántida y Crobar W, en Punta del Este) me insume demasiado tiempo y dedicación.

–¿De allí sus tres teléfonos sobre la mesa?
–Je, je, je... Uno es de canje, el otro por los boliches y el BlackBerry.

–A ése es al que llama Susana…
–Ella puede llamar a cualquiera, tiene todos los números.

–Hace unos meses, ante este grabador, la diva lo definió a usted de “caballo fiel”. ¿Leyó esa nota?
–Sí, obvio que la leí. Susana es un fenómeno.

Durante la caída del sol del domingo, el empresario de 35 años y Su Giménez entran al desfile de Carlos Di Domenico en la casa de Jorge Serna, el gerente general del Conrad. “<i>Como cualquier pareja, nosotros nos acompañamos siempre</i>”, señala Rama.

Durante la caída del sol del domingo, el empresario de 35 años y Su Giménez entran al desfile de Carlos Di Domenico en la casa de Jorge Serna, el gerente general del Conrad. “Como cualquier pareja, nosotros nos acompañamos siempre”, señala Rama.

 “<i>Desde la empresa que fundara mi papá, Jesús, hace 35 años (Pontyn SA), siempre nos dedicamos a productos selectos. Así llegamos a Brugal, de Santo Domingo, el tercer ron del mundo. Queremos que se desarrolle la cultura del ron, una opción descontracturada y divertida, en Uruguay, Argentina y Paraguay. ¿Con qué creen que se hace el exitoso daiquiri? El ron es la bebida que viene</i>”, completa Rama..

Desde la empresa que fundara mi papá, Jesús, hace 35 años (Pontyn SA), siempre nos dedicamos a productos selectos. Así llegamos a Brugal, de Santo Domingo, el tercer ron del mundo. Queremos que se desarrolle la cultura del ron, una opción descontracturada y divertida, en Uruguay, Argentina y Paraguay. ¿Con qué creen que se hace el exitoso daiquiri? El ron es la bebida que viene”, completa Rama..

A la salida del tradicional encuentro en el barrio Beverly Hills, el dueño de casa, Jorge Serna, invitó a Susana y a Rama a los próximos recitales del Conrad. “<i>Trataremos de ir</i>”, contestaron, y confirmaron que el 15 partirán hacia la India con Marley.

A la salida del tradicional encuentro en el barrio Beverly Hills, el dueño de casa, Jorge Serna, invitó a Susana y a Rama a los próximos recitales del Conrad. “Trataremos de ir”, contestaron, y confirmaron que el 15 partirán hacia la India con Marley.

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