“Hoy me siento tranquilo, cómodo y muy bien amado” – GENTE Online
 

“Hoy me siento tranquilo, cómodo y muy bien amado”

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Descalzo en medio del escenario, Maximiliano Guerra (41) explica por qué hizo construir un tapete especial que lo cubre por completo. “Tiene una estructura flotante, que ayuda al impulso en los saltos y materiales blandos, para no dañarnos los pies”, dice. Habla como bailarín y director artístico del Ballet del Mercosur y, a la vez, revela características de su ser, más allá de la profesión.
En él, volar alto y tener los pies sobre la tierra se dan en simultáneo. “No veo límites en las cosas que disfruto”, confiesa, y su goce es tal que hasta se reconoce “pleno”. Fuera de escena, Patricia Baca Urquiza (31) –su esposa desde diciembre del año pasado, su compañera desde hace siete años–, junto a sus tres hijas: Azul (5), Zoe (3) y Micaela (14, de su matrimonio anterior con Sandra Scanferlatto) son sus raíces afectivas. Como el tapete en el show, la familia es su sostén en la vida, la fuerza de su envión firme en todo lo que emprende y la red que lo contiene con suavidad cuando hay caídas.
A minutos de ensayar, mientras termina su desayuno de café y alfajor de chocolate, se anima a hablar de amor, el tema principal de Secuencias, el espectáculo que presentará el 6, 7, 8, 13, 14 y 15 de noviembre en el teatro El Nacional, declarado “De interés cultural” por la Presidencia de la Nación.

–¿Con qué se encontrará el público en este show?
–El espectáculo está basado en la coreografía que Walter Cammertoni ideó para el Ballet del Mercosur, inspirado en el mito de El banquete de Platón, según el cual el hombre tenía en su origen dos cabezas, cuatro piernas y cuatro brazos. Pero al descubrirlo muy soberbio, los dioses decidieron dividirlo en dos. Ahí comienza la eterna búsqueda del otro. Así es el amor para mí: pasamos nuestra existencia tratando de encontrar a ese otro que nos complete, para llegar a sentirnos de nuevo uno.

–Te casaste hace menos de un año. Hablemos de amor… ¿Cómo estás hoy?
–Pleno. Me levanto y me siento satisfecho con lo que tengo. Sobre todo estos últimos años junto a Pato. Vivo tranquilo, cómodo, puedo ser totalmente lo que soy, con libertad y sinceridad. En ella realmente encontré mi complemento. Me siento cuidado, respetado, bien amado.

–¿Tranquilo y cómodo es distinto a estancado?
–Totalmente. Me refiero a la seguridad y a la paz interior, a la honestidad de lo que ambos sentimos y cómo lo expresamos. No puede haber amor sin un corazón honesto. Una de las cosas necesarias para que haya amor es la honestidad de los sentimientos.

–Parece que encontraste la fórmula de la felicidad…
–No, no existen fórmulas. Reconocerse tan bien con alguien también tiene su parte de desafío, porque uno tiene conciencia de que necesita al otro, de que en soledad está incompleto, y para seguir juntos es igual de importante que el otro también se sienta así.

–Tu hija mayor tiene 14 años. Ya hubo alguna consulta estilo: “Papá, ¿cómo sé si estoy enamorada?”
–Aún no. Pero de preguntármelo, mi consejo siempre sería obedecer a lo que diga el corazón. En mi vida hubo otros caminos, y para mí no hay fracasos: todas son experiencias. No me arrepiento de mi historia ni de mi matrimonio anterior. Producto de ese amor nació Micaela. Siempre fui consecuente con lo que siento; descubrir el final de esa relación, sentir que ya no había amor, fue muy doloroso. Y, por supuesto, hubo un duelo posterior y, como en todo duelo, uno debe aprender a renunciar y dejar ir.

–En el texto que promociona el espectáculo hay una oración que remite a la vida que se da y se quita en un segundo. ¿Tuviste experiencias recientes de pérdida de seres queridos?
–Sí… (extiende un silencio, mira hacia los lados y pide un cigarrillo). La muerte sorpresiva de dos amigos. Uno por causas naturales, al otro lo asesinaron. Como dijo Atahualpa, “un amigo es uno mismo, pero con otra piel”. Se fueron dos amigos cercanos, y con ellos murió una parte mía.

–¿Quiénes? ¿En qué circunstancias?
–… (Niega con la cabeza)

–Entiendo. Sé que tocás la guitarra y componés canciones. ¿Pensaste alguna vez en grabar un disco?
–No lo sé. El año pasado me presenté por primera vez como cantante y compositor ante el público. Por ahora es un modo de expresión que no sale de casa. Le compongo canciones a mi mujer y se las canto a ella.

–¿Alguna vez armaste una coreografía de tus canciones?
–Sería demasiado ego. Ya soy director artístico, bailarín y coreógrafo.

–En el 2004 presentaste un espectáculo junto a Charly García. ¿Qué te provoca su actual estado de salud?
–Hace más de un año que no hablo con él. Charly es un genio y necesita que lo dejen en paz. Con su inteligencia y talento va a salir adelante. Para mí él es como un globo suelto sin rumbo, que necesita pesas para quedarse un poco quieto en un lugar y establecerse. Su vida no tiene ese sostén, y es por eso que se pierde sin destino.

–¿Entre la genialidad y la locura hay una línea estrecha?
–Absolutamente. La historia del arte así lo demuestra. Van Gogh y Mozart son ejemplos de ello.

–¿En tu vida qué te sostiene para no perderte?
–Sin dudas, mi familia. Mi mujer y mis tres hijas.

–Hablemos de fútbol… ¿Qué pasa con River?
–Se equivocaron. Les dijeron que debían estar en la punta de la tabla, pero no les aclararon en cuál. El error está en los jugadores, no en la dirección. A mí me gusta Simeone: demostró ser un buen técnico en Estudiantes y también en River, en el campeonato pasado.

–¿Cuál sería la solución? Vos sabés de eso… El plantel no será una compañía de ballet, pero el trabajo de dirigir un equipo podría parecérsele…
–Creo que hoy, en River, no hay un objetivo común. El plantel está en contra de algo, no sé bien de qué. En el fútbol de hoy hay muchos intereses mezclados. Lo que no entiendo es por qué los hinchas debemos ser testigos de toda su mediocridad.

–Salvo River, parece que todo está en orden. ¿No hay nada que le falte a tu vida?
–Estoy muy bien, pero no soy de conformarme fácilmente: siempre busco crecer. Para mí no hay techo, nunca veo límites en las cosas de que disfruto. En mi profesión, por ejemplo, jamás voy a adelantar una edad para retirarme. Seguiré mientras mi cuerpo me pida bailar. Nunca planteo finales. Serán cuando deban ser: mañana, en unos años… o nunca.

Basado en el mito de <em>El banquete</em>, de Platón, en su espectáculo presenta danza contemporánea y clásica. Comienza con tango, pasa de Bach a la música africana y sigue con Johnny Halliday y Emerson Lake & Palmer.

Basado en el mito de El banquete, de Platón, en su espectáculo presenta danza contemporánea y clásica. Comienza con tango, pasa de Bach a la música africana y sigue con Johnny Halliday y Emerson Lake & Palmer.

<em>“Me levanto y estoy satisfecho con lo que tengo. Sobre todo estos últimos años junto a Pato, mi mujer: en ella realmente encontré mi complemento. <br /> Me siento cuidado y respetado

“Me levanto y estoy satisfecho con lo que tengo. Sobre todo estos últimos años junto a Pato, mi mujer: en ella realmente encontré mi complemento.
Me siento cuidado y respetado"

Maxi en la intimidad de su camarín, en un alto de los ensayos que en pocos días desembocarán en el desafío de enfrentar una vez más al público en el teatro El Nacional.

Maxi en la intimidad de su camarín, en un alto de los ensayos que en pocos días desembocarán en el desafío de enfrentar una vez más al público en el teatro El Nacional.

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