“Hago yoga, me siento más madura… y le perdí miedo al ridículo” – GENTE Online
 

“Hago yoga, me siento más madura... y le perdí miedo al ridículo”

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Esta es una nota para leer en posición de loto. Hágalo, señora. Anímese, señor. Y déjese llevar por la verba dharmática de Karina Jelinek, una fiel exponente del “paz y amor” que tanto necesitamos en estos tiempos convulsionados. “Estoy encantada con la práctica yoga”, dice Kari, con su dulce voz, y los adeptos se van sumando. Casada (con Leo Fariña, desde hace un año y medio), madura (cumplió 28 años el 22 de marzo), reflexiva, componedora y –eso sí– siempre fogosa, Jelinek transita una nueva etapa. Y lo demuestra, en una charla que la pinta de cuerpo (vaya cuerpo) enterísimo. ¿Ya cruzó las piernas? Sumérjase, nomás...

–¿Cuándo arrancaste?
–Hace poco, recién. Pero te aclaro que no tiene nada que ver con El Arte de Vivir. Hago el yoga tradicional, el milenario, que tiene sus orígenes en la India. Tengo una profe que vivió muchos años allá.

–Y contame qué tal...
–Me gusta. Depende de la dureza que le pongas a cada músculo, así los vas tonificando. Y hay que respirar.

<>–Siempre. Es decir que lo tuyo, con el yoga, pasa más por lo físico que por lo espiritual.
–Ojo, me siento una persona espiritual, pero en este caso, lo hago más por una cuestión física. También para relajarme, después de un día agitado o de mucho trabajo.

–¿Cuál es tu posición favorita?
–La vela. Es buenísima, tiene un montón de beneficios para tu cuerpo. Es la postura invertida sobre los hombros. La verdad, te confieso: me siento genial.

–¿También más madura?
–Sí, sí, ni hablar. Maduré. Estoy en una etapa donde aprendo constantemente. También me siento más selectiva, en el trabajo, en mis cosas.

–Y siempre bella, impecable.
–¡Ay, gracias! Eso lo dejo a tu criterio.

–La vida de casada, ¿qué tal?
–Ahí, lo más importante, la clave de todo, es saber cómo manejarte: no tiene que volverse rutinaria ni aburrida. Y cada uno tiene que conservar su independencia.

–Vos siempre fuiste muy independiente.
–Totalmente. Si trabajo desde los 16... Y lo sigo siendo, más allá de la vida de casada. Tanto Leo como yo tenemos nuestras cosas, trabajos, viajes, de todo... Nada mejor que ganar la plata con tu propio trabajo.

–Así que la clave de la convivencia...
–... es respetar nuestros tiempos. Y a la noche charlar, contarnos cómo fue el día de cada uno...

–¿Durante el día lo extrañás?
–Claro... Si estoy de viaje, seguro. Pero acá, durante el día, tengo menos tiempo. Soy hiperactiva. Ahora estoy a full con el Bailando, muy contenta. Reemplacé a Paula Chaves y ahora voy a ocupar el lugar de Liz Solari, que se va a filmar afuera. Y sigo siendo parte de las modelos de Life Chekka.

–Cuando relajan, ¿qué hacen?
–Y... somos de ver pelis juntos, comiendo medio kilo de helado, cerca de nuestras tres perritas: Morena, Lisa y Chocolina. También nos gusta jugar al póquer con nuestros amigos. Y si queremos descontrolar un poco, vamos a bailar a Tequila.

–¿Han tenido momentos de crisis?
–Como toda pareja. Cada tanto hay alguna turbulencia, por supuesto, porque nada es perfecto. Pero siempre pudimos sobrellevarlo, tratando de comprendernos mutuamente. ¡Nos han inventado tantas separaciones! Y nada que ver... Mi vida a veces la relatan como a una novela. Y yo la sigo, me engancho con las cosas que inventan...

–Y ustedes resistieron porque...
–Porque nos queremos mucho.

–Digamos que creés en el amor para toda la vida.
–¡Sí! Soy muy romántica y sensible, eso es sabido.

–¿Cómo hacen para no perder la pasión?
–No lo cargoseo con mensajes de texto ni nada de eso. De vez en cuando, por ahí le mando alguna foto sexy, sacada frente al espejo, bien picante.

–Sos picante.
–Muy. Ariana, puro fuego. Lo mismo que Marcelo (Tinelli) y Luis Miguel.

–¿Y por qué la gente te quiere tanto?
–Porque soy auténtica. Así como te estoy hablando a vos, así soy todos los días... Si me equivoco, ahora no me da miedo el ridículo. Hago chistes, me lo tomo con soda. Antes era diferente.

–¿Cómo reaccionabas?
–Lloraba por cualquier cosa. Pero me relajé. Y mostré otro síntoma de madurez... Me divierto y me dejo llevar.

–Muchas de tus frases se siguen repitiendo.
–¡Quedaron en la historia! Están en Internet, junto a otras frases célebres. Pasa que cuando hablo, no tengo filtro.

–¿Qué sueño te falta cumplir?
–Uno que por ahí cumplo dentro de poco: tener mi propio programa de televisión. Hay un piloto dando vueltas...

–Te gustaría ser la nueva Susana, ponele.
–Ay, la admiro tanto... Es mi ejemplo a seguir.

–¿Y cómo serías como conductora?
–Ya lo tengo pensado. Sería una mezcla de... un 30% de Susana Giménez, por su simpatía y porque se equivoca y no le importa; después, un 60% de Tinelli, por ese poder de seducción y su carisma; y un 10% de Jorge Rial, que es... imponente. Y mi toque personal, claro. ¿Qué te parece?

Las curvas, el sable, las velas... y la sensualidad irresistible de Karina, en esta versión renovada. ¿Qué misterio esconde esa mirada? Lo dejo a su criterio...

Las curvas, el sable, las velas... y la sensualidad irresistible de Karina, en esta versión renovada. ¿Qué misterio esconde esa mirada? Lo dejo a su criterio...

“Si me equivoco, ahora no me da miedo el ridículo. Hago chistes, me lo tomo con soda. Antes era diferente, lloraba por cualquier cosa”

“Si me equivoco, ahora no me da miedo el ridículo. Hago chistes, me lo tomo con soda. Antes era diferente, lloraba por cualquier cosa”

“Quiero triunfar como conductora en la televisión, ése es mi sueño. Y me gustaría ser una mezcla de todos: un 60% de Tinelli, un 30% de Susana y un 10% de Rial”

“Quiero triunfar como conductora en la televisión, ése es mi sueño. Y me gustaría ser una mezcla de todos: un 60% de Tinelli, un 30% de Susana y un 10% de Rial”

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