Graciela Alfano habla de su nuevo amor – GENTE Online
 

Graciela Alfano habla de su nuevo amor

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Acara lavada, con el pelo a la cintura y un bikini de neoprene que es tendencia, Graciela Alfano (63) camina en dirección al mar. “El surf es como mi profesión. Sólo te parás en la tabla si saltás de una y con seguridad”, reflexiona al ver a los surfers que desafían las olas de Playa Grande. Agrega que se animó a tomar una clase, que sólo a la mañana baja a la playa y que eligió Mar del Plata para sus vacaciones porque quería “un lugar que tuviera que ver con mis raíces y con mi mejor época”.

AGUA, DEPORTES Y VIDA SANA. Graciela llegó la primera semana de diciembre y el 14 celebró su cumpleaños. Se instaló sola en un lindísimo departamento con vista al mar sobre Playa Chica, donde también pasó las Fiestas. “Me levanto a las seis y salgo a correr desde el Torreón hasta Playa Grande. Tipo ocho bajo al mar, me meto al agua y nado un rato. Pero a las nueve y media, cuando el sol empieza a pegar fuerte y cae la gente, subo a tomar el desayuno y leer el diario”, le confía Grace a GENTE sobre su rutina en La Feliz. Y después se disculpa: “Eso es todo. Hago lo que hace todo el mundo. Y preferiría seguir disfrutando y no hablar más... Estoy de vacaciones, descansando, no trabajando ni haciendo temporada. Ah... Y por respeto, no voy hablar de Matías (Alé)”.

“En el amor estoy muy bien. Hay algo... Cuando una mujer está así de feliz es porque tiene a alguien... ¡Y yo estoy feliz!”.

–Pero nos gustaría saber por qué elegiste Mar del Plata para tus vacaciones.
–Para recorrer mi infancia. Pasé acá todos mis veranos. Eramos socios del Yacht. Me conoce todo el mundo. Teníamos una casa divina en Castelli y Alvear. Tengo primos... Mi tío fundó Canal 8. Me descubrieron en Playa Grande, en el año 1971... También conocí en Mardel al papá de mi primer hijo (Andrés Ruskowski). Debuté en la temporada de 1980, con Darín y García Satur... Y acá vino a verme al teatro mi segundo marido (Enrique Capozzolo) y nos enamoramos. En esta ciudad está gran parte de la historia de mi vida.

–Se te ve espléndida. ¿Comó hacés?
–¿Viste que estoy a cara lavada? Me veo bien porque estoy bárbara de salud. Tengo disciplina. Me acuesto a las diez de la noche y me levanto temprano. Estoy rodeada de gente sana que hace surf. Tengo nutricionistas que me guían y ¡cero alcohol! Porque si llevás una vida sana, ¡estás como yo a mi edad! Además, juego al tenis con amigas y no compito con nadie por ser más joven. El público femenino es un amor conmigo. Pero yo necesito cortar... No puedo estar sacándome fotos con la gente todo el tiempo. A veces, cuando me piden una selfie, digo: “No, please, gordi... Relajemos un poco”. Y la gente lo entiende. Me respeta. Si vienen con chicos, nunca digo que no. Es que cada tanto necesito cortar, recluirme y volver a ser persona. Si no, el personaje te traga. Así me mantengo “normalita”. Esta profesión es full time. Para soportar tanta exposición tenés que ser muy estable. Soy parte de este medio hace 45 años y sé que no es para gente blanda, sino para sirenas con espíritu de tiburón. Como yo.

–Hablando de tiburones, te deben estar abordando los hombres...
–En el amor estoy muy bien. Hay algo... Cuando una mujer está así de feliz es porque tiene a alguien... ¡Y yo estoy feliz! Yo trato de no andar recordándoles que soy Graciela Alfano, porque los asusto. Pero sí, hace un tiempo que estoy conociendo a alguien que no tiene que ver con este mundo y que está cerca mío en edad. Puedo decir que después de desvivirme por mi mamá, hice el duelo de su muerte (fue en septiembre de 2014). Y como lo hice, no necesito usar a nadie de salvavidas. Estoy entera y me puedo vincular afectivamente. Recuperé mi femineidad. Salgo con un hombre que me abre la puerta, ordena mi comida... ¡Amo sentirme mujer y estar en pareja! Aún no lo quiero presentar. espero que sea una relación que prospere, tarde o temprano.

Viernes 15 de enero, 8.45 horas. Graciela disfruta de su ya clásico baño matutino en Playa Grande. La rutina se repite desde la primera semana de diciembre, cuando llegó a la ciudad para celebrar sus 63.

Viernes 15 de enero, 8.45 horas. Graciela disfruta de su ya clásico baño matutino en Playa Grande. La rutina se repite desde la primera semana de diciembre, cuando llegó a la ciudad para celebrar sus 63.

Se despierta a las seis de la mañana y se acuesta a las diez de la noche. Usa bikini de neoprene y lee el diario al sol.

Se despierta a las seis de la mañana y se acuesta a las diez de la noche. Usa bikini de neoprene y lee el diario al sol.

Almuerza liviano en Mr. Jones de Playa Grande, sale a correr y juega al tenis con amigas. Cada tanto cena con sus amigos surfers y va al teatro.

Almuerza liviano en Mr. Jones de Playa Grande, sale a correr y juega al tenis con amigas. Cada tanto cena con sus amigos surfers y va al teatro.

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