Ahora leyendo
Felipe Miguel, jefe de Gabinete porteño: “Con Rodríguez Larreta compartimos la vocación de servir a la gente”

Felipe Miguel, jefe de Gabinete porteño: “Con Rodríguez Larreta compartimos la vocación de servir a la gente”

Avatar

El jefe de gabinete porteño (48, casado, cuatro hijos) repasa logros y anuncia lo que sucederá en la ciudad de Buenos Aires de aquí hasta el 2023, cuando se cumpla el segundo mandato de Rodríguez Larreta. Cuenta cómo es trabajar con el Jefe de Gobierno. Y sostiene que educación, cultura, seguridad y ecología estarán al tope de la agenda.

Felipe Miguel en Parque Patricios. Foto: Alejandro Carra.

Nací en Buenos Aires, en pleno Barrio Norte, cerca de donde vivo hoy, pero mi etapa escolar la pasé en Adrogué. En el medio viví en Estados Unidos, y a la vuelta estudié en el colegio San Albano. Ahí jugué rugby…”, cuenta Felipe Miguel (48), el jefe de gabinete de Horacio Rodríguez Larreta. Casado con Sofía –la hermana de un amigo; la conocí cuando ella tenía 14 años, y nos pusimos de novios cuando cumplió 18”, recuerda–, tiene cuatro hijos: Martina (19), Segundo (16), Joaquín (13) y Santiago (7). “La política siempre me gustó –resume–. Llegué tarde porque, en general, los políticos, alejaron durante mucho tiempo a quienes querían acercarse. Pero mantuve la vocación, y en el 2011 me sumé al espacio que creó Mauricio, el PRO”. 

Hoy, pasadas las elecciones generales, la ciudad de Buenos Aires es el gran bastión de Juntos por el Cambio. “¿Si el triunfo modificó algo? Ya veníamos trabajando en un plan, así que no paramos ni un segundo. Fue gratificante. Demostró la valoración de estos cuatro años y la confianza en Horacio y su equipo para la próxima etapa. Trabajar con él es muy estimulante. Tenemos un trato permanente y estamos muy en sintonía. Dispara nuevos desafíos y sabe escuchar los nuestros. En definitiva, compartimos la vocación de servir a la gente”, sostiene.

–¿Cómo imaginan la relación con el gobierno de Alberto Fernández?

–Horacio, Diego (Santilli) y yo esperamos que sea constructiva. Lo mismo con el gobierno de la provincia de Buenos Aires. Una cosa es la campaña de dos signos políticos diferentes, y otra el día después de la elección. Nuestra responsabilidad es mejorarle la vida a la gente, y juntos. Vamos a trabajar bien.

El jefe de gabinete junto a Horacio Rodríguez Larreta y Diego Santilli.

–¿Te pidió algo especial Rodríguez Larreta para los próximos cuatro años?

–Que sigamos adelante con las transformaciones que encaramos. Probablemente, la más importante es la educativa. Vamos a llevar a todas las secundarias a la modalidad de Secundaria del Futuro, construiremos 19 nuevas escuelas, el ministerio se mudará al Barrio 31 el 10 de enero, tendremos educación digital, programación y robótica desde sala de 5 hasta el final de los estudios. Profundizaremos la capacitación de los docentes: este año, 38 mil tuvieron más de cien horas anuales. Y algo interesante que crearemos es la Agencia de Capacitación para Toda la Vida, haciéndonos eco de las nuevas necesidades laborales.

–Si hay un rasgo distintivo en Buenos Aires es su vida cultural. ¿Qué plan tienen para potenciarla?

–La cultura está en el ADN de los porteños. Hay todo un sistema para lograrlo: el Teatro Colón, ese emblema; 300 actividades diferentes que llegaron a 600 mil personas en el complejo teatral San Martín, el Regio, el Sarmiento, el Teatro de la Ribera, la Usina del Arte, el Centro Cultural Recoleta. Y el mayor motor: la cultura independiente que explota en todas sus vertientes.

–¿Cómo recibió la gente a la Corrientes peatonal?

–Como todas las obras, mientras se hizo dificultó la vida, pero terminada trajo grandes beneficios. Es un muy buen ejemplo del trabajo en conjunto. Un proyecto diseñado con los teatros, restaurantes, hoteles y vecinos de toda la zona. Y es un éxito. La gente lo disfruta.

Puede interesarte

Felipe Miguel junto a sus hijos: Santiago (7), Joaquín (13), Segundo (16) y Martina (19).

–¿Se volvió más segura la zona con ese cambio?

–Bastante. No sólo Corrientes, sino todo el microcentro, la 9 de Julio… Hay más presencia policial y orden público. En Buenos Aires bajaron todos los delitos: tiene la tasa más baja de homicidios en Latinoamérica. La infraestructura montada en seguridad tiene un impacto enorme, como el sistema de bio-vigilancia. Tenemos diez cámaras con una calidad y tecnología superior, que permite una respuesta más inmediata de la policía. Hoy pusimos en marcha el centro de monitoreo de Chacarita, el más grande y moderno de América del Sur. Es una herramienta muy importante, como lo es el software de reconocimiento facial. Se identificaron más de 1600 prófugos de la justicia. Además, en los próximos cuatro años instalaremos 10 mil cámaras más, para llegar a 20 mil. Cuando nos pasaron la policía había dos mil. 

–¿Qué le falta a Buenos Aires para ser considerada una “ciudad verde”?

–Es un compromiso. Todos debemos cuidar el planeta, tomar conciencia urgente y actuar de la manera más rápida. Tenemos una ventaja: contamos con los más jóvenes, quienes más impulso dan a esta transformación. Hace algunas décadas, los mayores enseñábamos a los más chicos, y hoy es de ida y vuelta. Naturalizaron lo que está en juego. Y para eso, generamos 110 hectáreas nuevas de espacios verdes, somos una de las primeras ciudades del mundo iluminadas cien por ciento por led, eliminamos el uso de bolsas plásticas: evitamos que 500 millones por año contaminen el suelo. El 22 de noviembre se prohibieron las pajitas de plástico, sacamos la Ley de Pilas. El hecho que no estén los camiones recorran el Paseo del Bajo en siete minutos es menos contaminación también. Plantaremos 100 mil árboles nuevos, en especial jacarandáes. Es un camino a recorrer para  cumplir el compromiso asumido en el 2017: ser carbono neutral para el 2050. 

Ir Arriba