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Facundo Arana a fondo

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Su lugar en el mundo, ese rincón que sólo comparte con María, India, Yaco y Moro, está en una isla perdida en el Delta. A media hora de lancha por el río Luján –“un termo de mate”, dice Facundo–, los Arana construyeron un rancho de madera y chapas que no tiene luz eléctrica, pero está lleno de amor. Por las noches, las estrellas y la Luna se encargan de iluminar a la familia, que pasa el tiempo cebando unos amargos, mientras un fogón de leños encendidos les calienta el alma.

Acá saco el actor que llevo adentro y me divierto contándoles cuentos a mis cachorros. Y de repente soy un indio, un vaquero, un escalador, un surfista... ¡La cara que ponen los chicos es alucinante! Y María se mata de la risa, observando todo. Eso te llena de felicidad. Lo mismo me pasa a la mañana, cuando vienen corriendo a mi cama porque ya durmieron lo suficiente y no se aguantan un minuto más. Sin duda, ser padre es mucho más gratificante de lo que había imaginado”, confiesa Facundo mientras degusta unas patitas de pollo con papas fritas en Rocking Food, el pub restó de Palermo al que suelen ir muchos artistas de la vecina Sony Music. “Por ahí un día venís y está Axel tocando para 15 personas o Facundo con su banda”, chusmeaban antes de la entrevista dos amigas, clientas del lugar, mientras tomaban una cerveza en las mesas de la puerta.

El otro lugar que la familia guarda con celo es la casita en el árbol que construyeron, entre todos, en su casa del barrio Altamira, en Tigre. “Muchas veces nos vamos de casa y pasamos tardes enteras subidos en el árbol. ¡Lo increíble es que entramos los cinco!”, vuelve a decir Arana. Y entre todos los secretos de un hombre que siempre resguardó los suyos, se descubre el lugar más privado de Facundo.

Se encuentra sobre el techo de su propia casa: “Ahí no sube nadie; sólo yo. Luego de trepar varios pisos por una doble escalera caracol, ingresás a otra casa de chapas y madera. Ahí, abrís la ventana y el amanecer te abraza como un oso. Es como si la casa de Up (película de Disney y Pixar dirigida por Peter Docter, estrenada en 2009 y ganadora de dos premios Oscar) se hubiese depositado sobre la nuestra y alguien le cortó los globos. Acá es donde toco el saxo dibujo, leo los guiones, compongo mis canciones”, revela el actor.

Acto seguido, con la promesa de no develar ni una melodía, Arana abre su laptop ultra fina de color gris plata y le pone play a lo que será el segundo disco que compuso junto al Chino Asencio. Esta vez, con letras y canciones propias. Y si el primer cedé, Salir a tocar, cautivó por sus interpretaciones de clásicos del rock internacional, el segundo es sencillamente sorprendente. Está lleno de ritmos y colores musicales con los que Facundo plasmó, en un pentagrama, gran parte de su vida. Sus hijos, su mujer María, sus vivencias... Todo está en sus letras.

En eso anda Facundo: agradeciendo a la vida por todo y confesando: “Hace un tiempo que en mis oraciones, a Dios no le pido más nada. Me malcrió demasiado. Me dio todo, mucho más de lo que había soñado. Hoy quiero que cuide a mi familia y a mis seres queridos. Conmigo ya cumplió por demás”. Dedicado de lleno a la música –viene de presentarse en Israel y Rusia–, despunta el vicio de la actuación con En el aire, un unipersonal escrito y dirigido por Manuel González Gil que el 6 de enero debutará en el teatro Tabarís, de la calle Corrientes. Bajo el mando de Gustavo Yankelevich, de jueves a domingo, durante los dos primeros meses del año, volverá a las tablas con un espectáculo que presentó en las ciudades más importantes del país.

Es una obra que amo y me apasiona hacerla. Tiene una magia que me cautivó desde el primer día. Termina con la gente aplaudiendo de pie. Eso es lo máximo a lo que puede aspirar un actor. Además, estando en Buenos Aires tengo tiempo para compartir con mi familia en casa. Porque, no sé si te dije, con María y los chicos armamos nuestra casa para pasar las vacaciones más lindas de nuestras vidas”, cuenta.

El miércoles 7 debutaró con su unipersonal en la calle Corrientes y en
el escenario toca el mismo saxo que a los 20 años hacía sonar en el subte.

El miércoles 7 debutaró con su unipersonal en la calle Corrientes y en
el escenario toca el mismo saxo que a los 20 años hacía sonar en el subte.

Así, jugando, le enseñó a surfear a su hijo Yaco

Así, jugando, le enseñó a surfear a su hijo Yaco

Una imagen tierna: el momento de la mamadera de India.

Una imagen tierna: el momento de la mamadera de India.

En la laguna, pescando con sus tres hijos.

En la laguna, pescando con sus tres hijos.

En la cumbre
del Aconcagua
decidió hacerse
una foto mostrando
a “sus cachorros”
y a su esposa,
María.

En la cumbre
del Aconcagua
decidió hacerse
una foto mostrando
a “sus cachorros”
y a su esposa,
María.

Toda la familia en el patio de la casa: Facundo, María, India, Yaco y Moro.

Toda la familia en el patio de la casa: Facundo, María, India, Yaco y Moro.

En el aire. Así se llama la obra que el miércoles se estrena en el teatro Tabarís e irá de jueves a domingo durante todo enero y febrero.

En el aire. Así se llama la obra que el miércoles se estrena en el teatro Tabarís e irá de jueves a domingo durante todo enero y febrero.

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