“Entre Diego y yo no existen los celos” – GENTE Online
 

“Entre Diego y yo no existen los celos”

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"¿Mis medidas? Como verás, noventa-sesenta-noventa no soy... Digamos que todo está bien proporcionado”, dice, y se ríe. Nadie sería capaz de negarlo, pero los señores harían fila, centímetro en mano, para conocer los verdaderos números. Advertencia: abstenerse. Débora Bello (32) tiene dueño. Nada menos que Diego Torres (37): su pareja desde hace cuatro años. Lo conoció, andando y con color esperanza, cuando él bajaba el telón sobre sus siete años con la bellísima y fogosa actriz colombiana Angie Cepeda, y Débora hacía lo mismo con un amor más breve: cuatro años.

El azar los reunió en una cena. Y ya lo dice el refrán: “El hombre es fuego, la mujer estopa; llega el Diablo, y sopla…”. Lo usual: miradas, sonrisas, y poco tiempo después, otra cena. Pero programada. Más tarde, lo usual (II): uno fue dejando cosas en la casa del otro… y estalló la convivencia. Hasta hoy, y sobre ruedas… De pronto, se presenta. Muestra las credenciales: “Soy una mujer con mucho carácter, descendiente de calabreses... Te podés imaginar a qué me refiero”. Ni que lo diga: ¡sur de Italia!

–¿A vivir sola desde cuándo?
–A los dieciocho años.

–¿Primer trabajo?
–Secretaria de un contador.

–¿Cómo eras entonces?
–Como hoy.

–¿Cómo sos hoy?
–Muy, muy independiente. Aprendí a manejarme sola desde muy chica.

–¿Soledad elegida o mala suerte?
–Me gusta la soledad. No le tengo miedo.

–¿Ni siquiera ahora?
–No. Cuando tengo que estar lejos de Diego por mi trabajo no la paso mal... Al contrario: administro muy bien mi tiempo y mis obligaciones.

–¿Además de conducir el programa Tendencias, hay otros proyectos?
–Sí. Hace bastante tiempo que tomo clases de actuación. Me gustaría trabajar en alguna serie de la tele, pero lo máximo sería llegar al cine.

–¿Por qué?
–Porque tiene otra magia. Pero ojo: no quiero caer en el cliché y hacer de chica linda…

–Bueno, de fea va a ser difícil…
–Claro. Pero una puede ser linda y hacer personajes jugados, papeles que le muevan el piso.

–¿Cuál es tu abecé de la seducción?
–La naturalidad. Ser fresca. La mujer que se produce mucho para que la vean, alguna vez tiene que abrirle paso a la verdad y mostrarse tal cual es. No se puede fingir todo el tiempo.

–¿Los hombres no quieren mujeres muy producidas?
–No. Les encantan las mujeres lindas, libres y naturales.

–¿Estás segura?
–De aquí a la China.

–¿Así fuiste con Diego?
–Sí. Totalmente espontánea.

–¿Y él?
–Igual. Tenemos diferentes carreras, pero somos muy parecidos.

–¿Tanta igualdad no aburre?
–No, porque Diego tiene un antídoto: su gran sentido del humor. Y es muy compañero.

–¿La distancia no los enfría?
–Para nada. Por nuestros trabajos, a veces pasamos mucho tiempo alejados, pero encontrarnos es siempre un gran regreso a casa.

–¿Celos?
–Entre Diego y yo no existen los celos. Nunca los hubo.

–Pero las tentaciones son muchas…
–El tiene el amor de sus fanáticas, y yo mi público. Pero no pasa de ahí.

–Hablo de celos más caseros, más cotidianos. Están juntos y alguien te mira de modo muy especial…
–(Se ríe) ¡Ese es otro tema! Pero no. Tampoco pasa nada. Estamos muy juntos y muy bien. Son muchos años. Sabemos lo que queremos y pasamos por el mejor momento de una pareja: la estabilidad.

–¿Quién de los dos patea la pelota afuera cuando se habla de casamiento?
–No necesitamos casarnos para demostrarle algo a nuestro entorno ni al público. Convivir también es un paso muy importante.

–Entonces, ¿casamiento jamás?
–No. Cuando tengamos necesidad de casarnos, lo haremos. Pero por nosotros, no por el afuera.

–¿Qué manías te aguanta Diego?
–No tengo. Viví sola mucho tiempo, tengo objetivos claros, y mi casa está siempre ordenada.

–¿La limpieza...?
–No. Limpieza profunda no. Pero orden, sí.

–¿Maternidad?
–Sí. Nos gustaría formar una familia. Pero todo a su tiempo.

–No son dos niños…
–Es cierto. Pero tampoco tomamos ese tema a la ligera. Pasamos por una etapa muy estable, y nos gusta disfrutarla. Muchas parejas se casan, tienen hijos y se separan muy pronto. No somos así. Todo llegará… cuando llegue.

–¿Trabajo?
–Tengo un par de propuestas para volver a la tele. Veremos…

–¿Y si la propuesta es para el cine?
–¡Me tiro de cabeza!

Producción: Sofía Delger Agradecimientos: Amor Latino

Diosa absoluta, de 32 años. Con dueño: Diego Torres. “<i>Somos muy parecidos, muy independientes, y nuestras carreras no nos separan: nos unen más</i>”, dice.

Diosa absoluta, de 32 años. Con dueño: Diego Torres. “Somos muy parecidos, muy independientes, y nuestras carreras no nos separan: nos unen más”, dice.

“<i>No quiero encasillarme como modelo y conductora. Estoy estudiando actuación. Me gustaría trabajar en alguna serie de la tele, pero mucho más me seduce el cine. Tiene otra magia</i>”

No quiero encasillarme como modelo y conductora. Estoy estudiando actuación. Me gustaría trabajar en alguna serie de la tele, pero mucho más me seduce el cine. Tiene otra magia

“<i>Tengo sangre calabresa, así que ya se pueden imaginar cómo soy. Vivo sola desde los 18 años. La soledad nunca me asustó: me gusta. Pero ahora me gusta más estar con Diego…</i>”

Tengo sangre calabresa, así que ya se pueden imaginar cómo soy. Vivo sola desde los 18 años. La soledad nunca me asustó: me gusta. Pero ahora me gusta más estar con Diego…

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