“¡En Miami los hombres ni se me acercan!” – GENTE Online
 

“¡En Miami los hombres ni se me acercan!”

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Habla de cuánto cambió su vida, de lo distinta que se siente desde que vive lejos de Argentina. La verborragia describe su momento. Las emociones la rodean por todos los frentes y lo dice sin reparos. No mide sus palabras, sólo las siente. “Soy otra mujer, te juro. Estoy en una cuidad que nunca elegiría para vivir, pero al mismo tiempo me siento plena con lo que hago, con esta experiencia de estar lejos”, cuenta al otro lado del teléfono.

Brenda Daniela Asnicar (21) dejó San Isidro y dejó también de ser la adolescente divina de Patito Feo (2007), al menos legalmente. La mayoría de edad la encontró sola y, como si fuera poco, el cardumen de hombres que acostumbraba a tener tras de sí parece haberse esfumado en la frontera.

“Sí, sufro por no estar enamorada –concede–, pero ya me saqué esa idea estúpida de querer estar de novia a como dé lugar. Ahora quiero que me quieran bien o que no me jodan”. Las frases, contundentes, cobran mayor énfasis con su vehemencia. La nueva Brenda –más madura, más auténtica, más seductora y mucho más independiente–, se quejará de los hombres, dirá que en Miami no la “chamuyan”, hablará de su vocación por la música, de su historia con Carlitos Tevez, del amor, de la soledad y de lo bien que le hizo extrañar tanto a su país.

–¿Con quién vivís allá?
–Con mis tíos segundos, que son de Venezuela y viven en Miami desde hace doce años. Son músicos y jóvenes, muy chéveres; la convivencia es maravillosa. Además, tengo un estudio de grabación en casa. Es increíble: hay sala de ensayo, batería, bajo y guitarras. Es soñado.

–¿Qué extrañás de tu casa?
–¡Todo! Me falta todo. La Florida no me encanta: me la recorrí toda en auto y no sé si la elegiría para vivir, pero me la re-banco. Argentina para mí es todo, pero siento que las circunstancias y las experiencias me ayudaron a profundizar un cambio personal. A la distancia, uno revaloriza lo que tiene: es un cliché muy cierto. No hay un día que no extrañe Buenos Aires. Me falta. Pero estoy bien, muy feliz de verdad.

–¿En qué sentís que cambiaste?
–Tuve que plantearme el orden de importancia de las cosas, reconocer mis prioridades. Me siento mucho más grande, más enfocada en mi carrera y en mi vida. Trabajo mil horas seguidas, de lunes a sábado, pero trato de malcriarme en mi tiempo libre con cosas que me llenan. Estudiar piano, por ejemplo. También estoy componiendo canciones, pinto (como el culo, pero pinto) y me las rebusco. Ya hice mucho shopping en mi vida, me aburrí de gastar plata.

–Contame más de tu veta musical. Lolo Fuentes, el guitarrista de Mirana! dice que tu voz está al nivel de la de Cristina Aguilera.
–Estoy componiendo con Daniel Wills y tocando con Gaspar Benegas, el guitarrista del Indio Solari. Me gusta el rock ochentoso, pero estoy experimentando. La casa en donde vivo es una invitación a que me perfeccione, aunque no siempre me da el tiempo. ¡Hoy arranqué a las cinco de la mañana!

–¿Seguís con energías?
–Es que me apasiona esto. Y cuando no lo hago me quiero morir. Me hace feliz, me siento productiva, creo que eso es lo que noto de mi cambio. Quiero hacer cosas productivas todo el tiempo. ¿Soy insoportable, no? ¿Encontraré a alguien que me soporte?

–¿Entonces tu estado sentimental sigue igual?
–Creo que ése fue mi gran cambio. Antes quería encontrar el amor a toda costa. Pero me di cuenta de que para eso tengo que estar bien conmigo. Me costó y me dolió eso de buscar un novio. Sé que no es necesario, y además no tengo tiempo. De hecho, no conocí a una sola persona que me haya gustado. ¡Real! No me gusta nadie, ¿entendés?

–¿Eso no es desesperante?
–Es absolutamente desesperante. Soy la persona más cariñosa del mundo y siento que me falta eso. Pero evidentemente tuve que frenar la moto. ¿Viste cuando buscas donde no tenés que hacerlo? Yo era víctima de ese fenómeno tan de las mujeres de querer estar al lado de los que te tratan mal, intentando cambiarlos . Ya no tengo tiempo para llorar.

–¿Lloraste mucho?
–Me la pasé llorando por gente que no lo merece. Yo soy muy enamoradiza y cuando nos desencontramos me duele mucho. Si alguien me quiere querer y quiere que lo quiera, bienvenido sea. Mientras tanto, disfruto de esta linda vida que me toca transitar en soledad.

–¿Dormir abrazada a una almohada funciona?
–Siií... Estaba totalmente deprimida cuando escribí eso en Twitter. Me falta alguien para pasar las noches así. Me voy a contradecir: sufro por no estar enamorada. Lo que pasa es que ya me saqué esa idea de querer estar de novia porque sí.

–Perdón que vuelva sobre el tema, pero ¿no te encaran los pibes de allá?
–¡Fui a bailar cuatro veces desde que llegué! Hasta octubre no me dejaban entrar ni tomar alcohol, porque tenía 20. Pero tampoco es que después de mi cumple me motivó mucho salir. No sé, es raro... El único piropo que recibí acá fue de un gay. Me dijo que me vestía bien, ja. Dicen que Miami es la cuidad del sexo, pero toda esa promiscuidad no me gusta. ¡Estoy fuera del sistema! Ah, una vez un cubano me invitó a salir de auto a auto, pero le dije que no porque me dio miedo. No seré el target. Qué sé yo... Acá los hombres ni se me acercan.

–Y entre tanta soledad, ¿ves los partidos del Manchester City?
–Jaja... ¡Nooo! Nunca más vi nada. Ni los partidos que mira mi papá, ni los de mi hermano. Lo único que miro es MTV y mi telenovela, para criticarme un poco. Además, Miami es cero futbolero. Ya no me preocupo por el fútbol...

–¿Ni por Carlitos Tevez? ¿Sabés algo de él?
–¿La verdad? No tengo idea qué será de su vida.

–¿Hace cuánto estás sola?
–Desde que me separé, hace más de un año, creo. No volví a encontrar a nadie. Pero está bueno. En esta vida nacés solo y te morís solo. Si a uno le diera miedo estar con uno mismo, sería un problema. Tampoco quiero entrar en el feminismo ese de decir que son todos iguales, pero a veces se me escapa un “cómprense una vida, manga de nabos”. Son recaídas, ja. La vida es hermosa. Si me quejara sería muy caradura.

La playa, el nuevo contexto que la rodea en Florida. La vida de Brenda, a los 21, cambió para bien: mientras triunfa en la televisión estadounidense, madura como persona.

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“Yo fui víctima de ese fenómeno tan de mujeres de querer estar al lado de los que te tratan mal, intentando cambiarlos. Ya no tengo tiempo para estar llorando por alguien que no lo merece”

“Yo fui víctima de ese fenómeno tan de mujeres de querer estar al lado de los que te tratan mal, intentando cambiarlos. Ya no tengo tiempo para estar llorando por alguien que no lo merece”

“Si alguien me quiere querer y quiere que lo quiera, bienvenido sea. Mientras tanto, disfruto de esta linda vida que me toca transitar en soledad”

“Si alguien me quiere querer y quiere que lo quiera, bienvenido sea. Mientras tanto, disfruto de esta linda vida que me toca transitar en soledad”

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