“En Italia me dicen ‘la conejita de Maxi’, porque soy rubia y tengo curvas” – GENTE Online
 

“En Italia me dicen ‘la conejita de Maxi’, porque soy rubia y tengo curvas”

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Estaciona su Range Rover sobre Piazza Vincenzo Spedini y cruza la calle con su perro. Hasta que alguien la reconoce. Uno. Dos. Cinco. Ya son veinte: “¡La coniglietta di Maxi!”, le gritan. Y comienza un cántico en homenaje al goleador de la ciudad. A tres cuadras del estadio Angelo Massimino se respira fútbol con aroma argentino. Sólo falta el humo con olor a choripán para creer que el barrio Cibali (donde se levanta la cancha del Catania) forma parte del Gran Buenos Aires. Mientras camina, ella jura que en esta mitológica ciudad de geografía inestable, levantada al pie de un volcán que la destruyó siete veces, encontró su nuevo lugar en el mundo: “Nunca pensé que Catania iba a ser mi segundo hogar”. Es que aquí en Sicilia, Wanda Nara (24) y Maxi López (26) terminaron los cimientos de su castillo. Son algo así como los pioneros de la colonia de argentinos que forma parte del club: catorce familias que comparten entrenamientos, comidas y concentraciones, al ritmo del equipo que hoy dirige Diego Simeone.

Y, si Maximiliano Gastón López es el goleador de la “scuadra”, Wanda es algo así como la anfitriona. Como lo hizo cuando estuvieron en Rusia, quien fuera una de las chicas más escandalosas de la farándula argentina se encarga de integrar a las mujeres de los futbolistas que van llegando. Y la última fue nada menos que Carolina Baldini, con quien alguna vez mantuvo una de sus batallas dialécticas. Pero aquel fue sólo un juego para los medios, jura: “Yo no conocía a Carolina, pero Zaira y mis papás me habían hablado muy bien de ella. Cuando supe que venía, me contacté y le dije que lo que necesitara, me llamara. Sus nenes son un amor y ella también. Existen muchas cosas en común entre nosotras: ella dejó todo por seguir a su marido, igual que yo”.

En esta parte de Italia, “la coniglietta di Maxi”“la conejita de Maxi”, como si Wanda fuera una de las chicas Playboy– se ha convertido en una celebridad. Tanto que Simona Ventura –la Susana Giménez de la Península– la tentó para que la acompañe en su programa. ¿La respuesta? “Mi mujer no necesita trabajar”, la cortó en seco López. Lo cierto es que cuando llegaron a Catania, Wanda, Maxi y su hijo Valentino (2) se instalaron en un condominio que pertenece al hotel Sheraton y mira a los barcos que navegan el mar Jónico. Una especie de dúplex de 300 metros cuadrados en el que la familia ocupa la planta superior y la inferior está reservada para los invitados. Los López-Nara se sienten tan a gusto en la ciudad, que decidieron que su segundo hijo, Constantino, naciera allí. Fue el 18 de diciembre. “La decisión afianzó nuestra relación con la gente: los italianos valoraron mucho que hayamos elegido que naciera acá”, explica.

–Te adaptaste a la vida europea, parece...
–Estoy muy contenta en Italia. La educación es excelente: calculá que Valentino ya estudia tres idiomas... ¡Tiene una confusión enorme el gordo! A veces me gustaría que en la Argentina aprendamos cosas de estos países. Los padres tienen la obligación ética de hacer estudiar a sus chicos. Un día le agarró varicela a Valen y me pidieron explicaciones porque no avisé que no iba al Jardín. El Estado es responsable del menor: te manda una pediatra a verlo.

–¿Cómo tomó tu hijo mayor, Valentino, la llegada de su hermano Constantino?
–Al principio fue muy difícil: Valen tuvo un retroceso tremendo. No quería que agarrara al bebé, que le diera la teta y no paraba de hacer travesuras: ¡me rayó todas las paredes de la casa! Zaira me dice: “Tenés una paciencia increíble; yo ya lo hubiera matado”.

–¿Después de eso seguís pensando en tener cinco hijos?
–Si tuviera a mi mamá cerca podría ser. Soy una madre obsesiva. Maxi me dice que delegue, pero no quiero que nadie bañe a mi nene ni le cambie el pañal. Estoy en cada detalle. Entonces, se me va a complicar un poco... Ahora tengo dos señoras que me ayudan en algunas cosas, porque un día me desmayé e hice el clic de que Valen se había quedado solito... Igual, por un tiempo cerramos la fábrica. Cuando vuelva a la Argentina podemos empezar otra vez.

–¿Es cierto que le regalaste una cotorra a Valentino y después la ofreciste por Twitter?
–Sí, fue para el cumpleaños. Pasa que el año pasado nuestros amigos de Catania le regalaron una mini Ferrari y éste, un cuatriciclo eléctrico. Dije: “¿Qué le regalo?”. Y como a mí me encanta el tema de la ecología y el contacto con la naturaleza, compré un loro para que hablara con el nene. Nos lo sacamos de encima porque a Maxi le dijeron que los loros son mufa... ¡y para colmo el Catania empezó a perder! Así que me dijo: “Elegí: se va el loro o te vas vos con el loro”.

–Contame cómo fue tu encuentro con Carolina Baldini. ¿Le pediste algún consejo?
–Formamos dos familias parecidas. Le pregunté cómo fue dejar su carrera para seguir a su marido. Me explicó que puede ser duro, desgastar a la pareja, pero que cuando mira la familia que formó, se da cuenta que eso valió la pena.

–¿Maxi te perdonaría las fotos y los rumores que soportaron Simeone y Baldini?
–No sé. El no es de creer lo que dicen en los medios. Hay que ver bien cómo fueron las cosas. Ellos son inteligentes: eso les permitió salir adelante. El medio agranda todo... Yo en cuestiones de pareja prefiero no meterme.

–En sus últimas apariciones, Mariana Nannis trató de “pirujas” a las mujeres de los futbolistas...
–Yo la comparo con las chicas nuevas que hacen escándalos para aparecer en los medios. Entiendo que Mariana necesita volver al ruedo, pero me pareció una falta de respeto que una mujer que podría ser mi mamá hablara así de mí. Yo no necesito hablar de ella, porque sigo vigente.

–Estarás al tanto del conflicto entre Luciana Salazar y Martín Redrado. ¿Cómo hubieras reaccionado en una situación similar?
–El tema me toca los sentimientos, porque esa relación la conozco desde hace mucho tiempo. Como mujer lo siento mucho, porque ella estaba muy ilusionada. Estoy a muerte con Luciana: un tipo que te niega después de tanto tiempo con vos se merece que lo destruyas. ¡Yo lo mato, directamente!

–Madre obsesiva, padre súper ocupado... ¿A ustedes les queda tiempo para estar juntos?
–Criar dos bebés demanda, pero siempre hay tiempo para la intimidad. Una vez por semana los nenes se quedan con las chicas que nos ayudan y cenamos juntos y solitos. Preparo la comidita, enciendo velas, me pongo divina... Pero esto que nos pasa a nosotros es lo que sufren todos los padres.

–¿Cómo solés recibir a Maxi cuando llega?
–A Maxi le encanta que me arregle. Yo me pongo sexy para él. Es una forma de seducirlo todos los días. Y fundamental para mantener a tu hombre muerto por vos. Podemos ser mamás, amas de casa y seductoras, todo al mismo tiempo.

–¿Renegás del título de “botinera”?
–No. A esta altura siento que, si Maxi es mi príncipe, yo soy la princesa de las botineras, jajajaja. Una botinera con corona propia.

–Simeone es un técnico obsesivo con la preparación física. ¿Les hace alguna recomendación íntima a los jugadores?
–¡Ja, ja! Maxi está súper contento con el Cholo, pero la verdad es que me lo manda muerto. Había dejado la siesta, que es como el ABC del futbolista, y con la llegada del Cholo volvió a dormirla.

–Te preguntaba por alguna indicación sexual...
–¡Ya entendí! Pero Maxi es muy estricto y sabe que después del jueves no puede hacer grandes esfuerzos. Hay que aprovechar desde el domingo, después del partido, hasta mitad de semana.

–Sacame una duda: si el goleador pasa un mal momento con la red, ¿le repercute...?
–... ¡Tremendamente! Hasta sueña con eso. Y me hace llamarlo a Forlán (N. de R: el novio uruguayo de su hermana Zaira, el mejor jugador del último Mundial) para que le diga cómo vio el partido.

–O sea que la sequía goleadora se repite en el dormitorio...
–Ya no. Antes nos peleábamos mucho por eso. Ahora, los dos sabemos que tenemos que aprovechar a full los momentos que tenemos juntos. Acá no hay sequía.
La pareja, con el mar Jónico de fondo. El 18 de diciembre nació su segundo hijo, Constantino, en esta ciudad. <i>“Nunca pensamos que aquí encontraríamos nuestro lugar en el mundo”</i>, dicen.

La pareja, con el mar Jónico de fondo. El 18 de diciembre nació su segundo hijo, Constantino, en esta ciudad. “Nunca pensamos que aquí encontraríamos nuestro lugar en el mundo”, dicen.

“Maxi es muy exigente consigo mismo y sabe que después del jueves no puede hacer grandes esfuerzos; eso incluye la intimidad. Entonces hay que aprovechar desde el domingo, después del partido, hasta mitad de semana...”

“Maxi es muy exigente consigo mismo y sabe que después del jueves no puede hacer grandes esfuerzos; eso incluye la intimidad. Entonces hay que aprovechar desde el domingo, después del partido, hasta mitad de semana...”

“Creo en el amor sin mentiras. Por eso estoy a muerte con Luli Salazar. Conozco la relación desde hace bastante y ella estaba muy ilusionada. Un tipo que te niega después de tanto tiempo se merece que lo destruyas. ¡Yo lo mato, directamente!”

“Creo en el amor sin mentiras. Por eso estoy a muerte con Luli Salazar. Conozco la relación desde hace bastante y ella estaba muy ilusionada. Un tipo que te niega después de tanto tiempo se merece que lo destruyas. ¡Yo lo mato, directamente!”

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