“Empecé a hacer meditación para ahuyentar malos espíritus” – GENTE Online
 

“Empecé a hacer meditación para ahuyentar malos espíritus”

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"Perdón, es mi hora de aqua gym”, bromea Charly (56), envuelto en una bata blanca de toalla del complejo Terrazas Club de Villa Gesell, donde se refugió después de un paso por Pinamar que no le resultó muy grato. “Me engañaron. Fui en limousine con todo el glamour que corresponde a una estrella –o sea yo, je–, y no cumplieron con nada de lo que habían prometido. Ellos saben de quiénes estoy hablando, pero no importa. La pasé mal por culpa de unos impresentables, que me hicieron viajar sin tener organizado ni siquiera un show”, detalla mientras camina rumbo al spa del hotel para someterse a una sesión de hidromasaje. “Se viene el Charly-salud”, dice, y larga un par de sus típicas carcajadas. Ya meditó en su habitación, una nueva práctica que incorporó a sus costumbres más conocidas, como escribir canciones y hacer música. Y explica que hace esto después de pasar por Pinamar. “Empecé a hacer meditación para ahuyentar malos espíritus, los de la gente negativa que hasta no hace mucho estuvo a mi alrededor. Pero ya los borré. No existen más. ¿Cómo es mi técnica? Mirá, nadie me enseñó nada. Digo ‘ommm’ y arranco. Me quedo en silencio un rato y chau, ya me siento mejor. La hago hasta cuando me meto en la pileta, je”, cuenta después de pasar por el gimnasio, repleto de mancuernas y aparatos. “Hoy no me toca esto. Rajemos”, comenta entre risas.

–¿Me equivoco o estoy viendo un nuevo Charly?
–No: soy siempre el mismo, o al menos eso creo. Lo que pasa es que después de lo que me pasó en Pinamar anoto en una libreta los nombres de aquellos que me hacen mal. Son los impresentables de siempre... Suena lindo para un grupo de cumbia, ¿no? Pero ya fueron, aunque no fue lo único mala onda que me pasó.

–¿No? Cuente…
–Fui al boliche Ku, donde me trataron bárbaro, y a la salida un fotógrafo –que no creo que sea profesional– se me acercó y me dijo “put…”, bah, poné “mariconcito” porque en tu revista van a poner la otra palabra abreviada y con puntos suspensivos, je. ¿Y vos qué hacés si te dicen algo así? Yo lo quise c… a trompadas, y cuando me acerqué, se tiró a mis pies sin que lo tocara y aprovechó para golpearme. ¿Al final quién es el mariconcito? Por las dudas hice la denuncia, porque estoy podrido de que todos quieran hacer escándalo conmigo para sacarme plata. Lo que no saben es que yo soy un profesional del escándalo y ya no caigo así nomás en la trampa.

–Lo veo escribiendo y haciendo música.
–Claro, acá en Gesell es ideal. Anotá: finalmente voy a sacar Kill Gil, pero con el nombre de Mundo B, o sea un mundo de segunda, descartable, puaj. También Black Album, con temas en inglés; va a ser muy bailable. Y también voy a lanzar, en el buen sentido, je, Extasis, que va a ser una recopilación hecha por mí exclusivamente de los que yo considero mis mejores temas. Este último lo va a sacar Sony. La idea fue mía. Va a ser un éxito, no tengo dudas. Por eso estoy laburando tanto. Perdón, me voy un minuto… .

Y Charly empieza a recorrer su confortable cuarto ubicado en la primera planta del edificio que lleva el nombre de Ambar. Allí, en el piso, está su valija multicolor, la que lo acompaña a todos lados, una mochila pintarrajeada, zapatillas ídem, y en el balcón asoman los teclados. El se sienta y escribe carteles. El primero anunciando su próximo show en Hook, un bar gesellino de los más reconocidos. “Entrada $ 200”, dice y rubrica “García”. “Es mucho, Charly. Acá la gente no tiene tanta plata como en Pinamar”, le explica Astor, su fiel asistente. “Entonces bajamos a 100 mangos. Todo sea por la querida gente de Villa Gesell”, dice el ídolo bajando las escaleras rumbo al salón donde luce un impecable piano de cola. Mientras posa para las fotos, unas 30 personas empiezan a rodearlo. Con jeans recortados, camisa, saco oscuro al tono y un sombrero color plata, Charly toca Asesíname y el público aplaude. Luego aparece un chico disfrazado de Hombre Araña y él lo disfruta: lo sienta sobre el piano y juega con que lo va a ahorcar. Más tarde le pide su máscara, se la coloca y sigue cantando. Les pide a las chicas que lo escuchan extasiadas que se acerquen al piano. “Quiero salir como Mozart”, comenta y espera la próxima pregunta.

–¿Qué les contesta a los que lo tildan de escandaloso y no quieren hablar de usted?
–Que soy tan escandaloso como talentoso, je. Y no quieren hablar de mí porque nadie los escucha. Yo sigo creando. No tengo tiempo para perder con gente agresiva. Che: ahora que medito soy todo paz y amor. Lástima que no tenía, si no, le tiraba flores al fotógrafo que me quiso agredir en Pinamar.

–¿Ahora que medita se siente más cerca de Dios?
–Siempre estoy cerca de mí, je. ¿Otra pregunta?

–¿Le teme a la muerte?
–Hasta ahora nunca me la presentaron. Pero no es algo en lo que haya pensado. Es que todavía soy y me siento muy joven, tengo pelo, estoy en línea, ahora que hago aqua gym y medito en el agua más todavía, je. El año pasado, cuando viajé a los Estados Unidos, me hicieron exámenes de laboratorio y salió que estoy una pinturita. A los que no me quieren les digo que no pienso morir joven y en decadencia.

–¿Se volvió místico?
–No, ni ahí. Además, como digo siempre, yo con la Iglesia nunca me llevé muy bien, pero la respeto. Ya te conté algunas veces que tuve un primo jesuita, que se despojó de todos sus bienes para ayudar al prójimo. Te juro que cada vez que lo veía le preguntaba quién era Dios. Y él utilizaba una frase para responderme: “No me hagas perder el tiempo ni pierdas el tuyo. No vas a entender un c… si no sos creyente y no tenés fe. Sería como si te explicara la teoria de la relatividad”. Quizá si me hubiese tenido paciencia podría haber sido monaguillo…

Practicó aqua gym y hasta meditó en la piscina del hotel Terrazas Club de Villa Gesell. “<i>¿Cómo es mi técnica? Digo ‘ommm’, me quedo en silencio y en un rato ya me siento mejor</i>”, explicó.

Practicó aqua gym y hasta meditó en la piscina del hotel Terrazas Club de Villa Gesell. “¿Cómo es mi técnica? Digo ‘ommm’, me quedo en silencio y en un rato ya me siento mejor”, explicó.

“<i>¿Si le temo a la muerte? Hasta ahora nunca me la presentaron y ni me puse a pensar en ella. Todavía soy y me siento muy joven, tengo pelo, estoy en línea, y ahora que hago aqua gym, más todavía</i>”

¿Si le temo a la muerte? Hasta ahora nunca me la presentaron y ni me puse a pensar en ella. Todavía soy y me siento muy joven, tengo pelo, estoy en línea, y ahora que hago aqua gym, más todavía

Charly se divirtió en las playas de Gesell en un parador derrumbado, fingiendo demoler hoteles y balnearios de Pinamar, donde según él lo trataron mal. “<i>Llegué en limousine con todo el glamour y no tenían organizado ni un concierto</i>”, sentenció.

Charly se divirtió en las playas de Gesell en un parador derrumbado, fingiendo demoler hoteles y balnearios de Pinamar, donde según él lo trataron mal. “Llegué en limousine con todo el glamour y no tenían organizado ni un concierto”, sentenció.

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