El Tirri volvió a cantar con los Cadillacs – GENTE Online
 

El Tirri volvió a cantar con los Cadillacs

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De no ser por la irrupción de Los Fabulosos Cadillacs con su frenético ritmo de ska hace tres décadas, al rock nacional le faltaría un pedazo enorme de su historia. Para ellos mismos, sin el aporte de Luciano Giugno –carismático, histriónico, invencible–, la historia también habría sido distinta. Claro: hoy todos lo conocen como El Tirri (47), popularizado por su irrupción televisiva al lado de Marcelo Tinelli (de quien es primo hermano).

Pero en los 80’, en plena ebullición de nuestra música, se lo conocía como Luciano Junior. Miembro fundador y percusionista de los Cadillacs, participó de los primeros cuatro discos del grupo (1986-1989). Tras su partida, en los 90’, siguió teniendo contacto amistoso con sus integrantes. Pero lo del jueves 1º de septiembre superó sus sueños: invitado para el concierto del Luna Park, de sorpresa cantó su hit emblemático, Belcha. La ovación que lo cubrió fue su mejor recompensa.

“Estaba filmando en el Caribe para El maravilloso mundo del Tirri, un programa que estoy preparando y que mostrará lugares exóticos del planeta... En eso me entran mensajes de Vicentico (cantante y líder) y Flavio (Cianciarulo, bajista): ‘¿Estás para cantar Belcha?’, me preguntan. ¡Imaginate mi cara...! ‘Uy, no te puedo creer... Estoy en Santo Domingo’, les digo... Pero no me lo podía sacar de la cabeza. Lo consulté con Eduardo, mi socio. ¡Era muy groso cantar mi tema! Y los llamé: ‘Voy, pero por favor háganla con el ritmo original, bien ska, como en el primer disco’. Ensayaban y me mandaban el video. ¡Me volví loco! Llegué el mismo día del show y probamos un par de veces: todo perfecto. Después de tres décadas, estar en el escenario y que no se haya perdido esa química, fue muy fuerte”.

CABALLO DE MADERA. Decir “multifacético” es poco. El Tirri es capaz de lucirse en la pista del Bailando, actuar en la temporada teatral de Carlos Paz, convertirse en mago para acompañar a Panam y reeditar su perfil rockero, todo en uno. Para quienes no recuerden su pasado Cadillac, él se encarga de refrescarlo: “¿Sabés cómo surgió todo? Yo estaba en Mar del Plata, a mis 17 años, en un bowling... Y en eso viene Flavio con un grupo de amigos. Me ve solo y me invita a jugar. ‘¿Qué hacés esta noche?’, me pregunta. ‘¿Querés venir a ver a Riff? Además, abre una banda que se llama Los Violadores’. Fui con ellos. En ese momento, Flavio estaba de novio con la hermana de Vicentico. Surgió la idea de formar una banda, para divertirnos...”.

–¿Cuál fue la influencia inicial?
–Arrancamos tocando cualquier cosa. No conocíamos ni el ska. Me acuerdo que a Flavio le llegaron casetes de Madness y Specials y ahí nos volvimos locos. “¿Qué es esto?”, dijimos. ¿Ska? Era muy londinense. “Con esto no vamos a vender ni un disco”, pensábamos.

–¿Qué significan los Cadillacs para vos?
–¡Son mis amigos del alma! Me crié con ellos. Por más que abandoné la banda para hacerme el rapero en Estados Unidos, fue muy duro dejarlos. Y la conexión nunca se perdió. Los temas Tanto como un dios y Caballo de madera me los dedicaron a mí. Yo los escuchaba en Los Angeles y lloraba... “¿Para qué los dejé?”, me preguntaba. Aprendí, porque me tuve que reinventar y me costó muchísimo.

–Por lo que me contás, te bajaste del avión y fuiste derecho al show.
–Literalmente. Y no puse ni un tuit en la previa; la gente no se lo esperaba. Era salir y explotarla. En el momento me focalicé en la letra, el ritmo, para no desconcentrarme. Lo disfruté más cuando terminó el tema y nos abrazamos. Estuve a punto de llorar...

–Ya te volvés al Caribe. Te vas lleno.
–Uff... Para mí, fue cerrar un círculo. Muy loco. Me di cuenta de que no se perdió nada, que la magia está intacta... Que somos los mismos que aparecieron en Badía y Compañía hace treinta años sin tener disco, gracias a que Marcelo (Tinelli) nos hizo la gamba... Fue salir del Luna Park, caminar por Buenos Aires y ver todo en blanco y negro, casi místico... Sí, la magia está intacta.

Así se lo conocía al
Tirri en su época
con Los Fabulosos,
donde tocaba la
percusión. El jueves
1º de septiembre
copó el escenario
en uno de los bises,
y el Luna explotó.

Así se lo conocía al
Tirri en su época
con Los Fabulosos,
donde tocaba la
percusión. El jueves
1º de septiembre
copó el escenario
en uno de los bises,
y el Luna explotó.

¿Lo reconocen? No tenía ni veinte años. En la foto de la izquierda, es el que calza la gorra a cuadros; en la de la derecha, el que luce su clásico colgante de Mercedes Benz. “La magia está intacta”, asegura Luciano.

¿Lo reconocen? No tenía ni veinte años. En la foto de la izquierda, es el que calza la gorra a cuadros; en la de la derecha, el que luce su clásico colgante de Mercedes Benz. “La magia está intacta”, asegura Luciano.

“Estaba en Dominicana y me tomé el primer avión. Me bajé, fui directo al estadio e hice una prueba de sonido. Sonaba igual que hace 30 años”

“Estaba en Dominicana y me tomé el primer avión. Me bajé, fui directo al estadio e hice una prueba de sonido. Sonaba igual que hace 30 años”

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