“El poder de seducción desaparece…cuando te das cuenta de que lo tienes” – GENTE Online
 

“El poder de seducción desaparece...cuando te das cuenta de que lo tienes”

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El acento andaluz, la sonrisa amable y la mirada seductora. Elegante pero sencillo, Natural, pero con un sofisticado poder de atracción. Antonio Banderas ya va por los 50, pero conserva intacto todo lo que activó los ratones femeninos cuando se obsesionaba por enamorar a Victoria Abril en Atame, hace más de dos décadas. No lleva el disfraz del Zorro, pero despliega un halo de misterio que se adueña de las miradas, incluso aquí, en la cosmopolitana Nueva York. La escena se parece bastante a la del spot publicitario en el que Banderas avanza por el largo pasillo de un hotel, haciendo uso y abuso del poder de seducción que le abrió la puerta de Hollywood, y arrastrando mujeres que persiguen la fragancia que deja a su paso.

Pero transcurre en unos pocos minutos, mientras llega y saluda antes de comenzar su entrevista con GENTE. Esta vez la excusa es la presentación de su nuevo perfume, The Secret, el noveno en su haber, que llegará al país la próxima semana. Para entonces, Antonio volverá a estar bajo las órdenes de Pedro Almodóvar, dos décadas y un año después de Atame, y habrá sido premiado en el Festival de Cine de Valladolid con la Espiga de Honor por su trayectoria.

–Ya va por su séptima fragancia. ¿Por qué entró tan de lleno en ese negocio?
–Todo empezó como una idea para aprovechar mi éxito y armar un emprendimiento que fuera rentable.

–¿Fue idea suya?
–No, de unos amigos, en Málaga, a mediados de los noventa. Me pareció interesante.

–¿Cómo siguió la historia?
–Hablé con la gente de la empresa Puig para empezar con el proyecto.

–¿Fue complicado?
–No. Puse algunas condiciones y ellos no sólo las han respetado, sino empujado.

–¿Qué condiciones?
–Que una parte de lo recaudado con la venta de esta fragancia se destine a proyectos sociales.

–¿Por ejemplo?
–En Nueva York colaboramos con Broadway Cares. En la Argentina, con el hospital Garrahan. En Chile, con Unicef. También hemos patrocinado eventos como el Festival de Cine Latino de Los Angeles y el de Cine Español en Málaga. Vamos buscando distintas cosas que puedan ser útiles para quienes necesitan ayuda.

–¿Por qué tomó esa decisión?
–Sucede que, a pesar de un cierto paternalismo estatal, hay lugares donde las instituciones públicas no llegan, y me parece que las firmas privadas tienen que dar un paso adelante. No digo que todas las empresas del mundo tengan que usar todo su presupuesto para caridad, pero algo hay que devolver.

–¿Qué hay que saber de este nuevo perfume?
–La gente de Puig fue haciendo fragancias según cada momento de mi vida. El primero fue Diavolo, en una etapa mía bastante transgresora... Y ahora, cuando estoy más grande y maduro, hicieron un perfume acorde a eso. Es algo más serio, y muy masculino...

–Según la presentación de The Secret, su condimento fundamental es el poder de seducción de Antonio Banderas. ¿Es tan fuerte ese poder?
–Tal vez. Pero lo que ocurre es que el secreto del poder de seducción, es que no seas completamente consciente de que lo tienes.

–Es extraño.
–Pero es así. En el momento en que empiezas a darte cuenta de que lo tienes... ¡desaparece!

–Bien. ¿Pero cuál es su secreto, Antonio?
–¡Si te lo digo deja de ser secreto! Yo tengo el mío, tú tienes el tuyo, todos tienen sus secretos. Pero nadie los revela.

El mundo de Banderas va mucho más allá de las fragancias. Además de presentar su faceta como fotógrafo en la muestra Secretos en negro –que fue subastada a beneficio de Broadway Cares/Equito Fights AIDS, una organización creada por actores para luchar contra el sida–, el malagueño planea producir una película otra vez, con su mujer, Melanie Griffith, como protagonista.

–¿Por obligación marital?
–¡No! Porque trabajar con ella es un placer. Como siempre digo, la admiré mucho como actriz ante de enamorarme.

–¿Es difícil dirigirla?
–No, es facilísimo. Es como si me dieran una Ferrari.

–Va a filmar en España. ¿Tiene necesidad de acudir a sus raíces?
–Soy muy andaluz, y eso no va a cambiar nunca. La mayor parte del tiempo la paso en los Estados Unidos, sobre todo por mi hija, Stella (12), que va al colegio en Los Angeles. Pero me siento muy apegado a España, mi tierra. Sobre todo en el terreno de la producción y la dirección, porque es algo mucho más personal que actuar. Por eso elijo hacerlo en mi país. Obviamente, estoy muy agradecido a los Estados Unidos, porque es un país que me dio muchas cosas.

–Antonio, usted abrió la puerta para que muchos hispanos siguieran su camino. ¿Fue difícil lograrlo?
–Y... ¡fue más difícil que nada! Pero yo no era totalmente consciente de eso, por razones que no llego a entender. Es cierto. Al principio éramos muchos menos. Estábamos en un círculo y nos llamaban siempre para hacer papeles de malos. Realmente, nuestra comunidad en la cinematografía norteamericana contaba con una presencia mínima. Pero eso cambió mucho en los últimos veinte años, y reconozco que tal vez yo haya aportado algo para que eso suceda. Quizás haya sido la hazaña más grande del Zorro: abrir la puerta para que los hispanos dieran un paso gigante en el cine.

–¿Trabajaron muy duro?
–Los que llegaron en los años sesenta, setenta y ochenta... ¡durísimo! Pero fueron muy disciplinados, armaron sus carreras, empezaron a establecerse en puestos de responsabilidad, lograron poder y hoy son consumidores de sus propios productos. Por eso la comunidad hispana, que ahora llega a los cincuenta millones, es muy atractiva para Hollywood. Por algo tuvimos veintidós nominaciones para los Oscar. Si hace veinte años hubiéramos dicho que iba a suceder algo así... ¡nos habrían tomado por locos!

–Y como si fuera poco... ¡usted filmó con Woody Allen!
–Además de ser una leyenda, es un hombre extremadamente dulce. Para mí fue un gran aprendizaje. ¡Pensar que en 1985 yo tenía una remera con su cara, con el gorrito y las gafas!

Masculino, elegante y atractivo. Así es él, y dice que también así es su  nuevo perfume, The Secret. Como siempre, destina un porcentaje de las ganancias de ese negocio a obras de caridad.

Masculino, elegante y atractivo. Así es él, y dice que también así es su nuevo perfume, The Secret. Como siempre, destina un porcentaje de las ganancias de ese negocio a obras de caridad.

...que conquistó Hollywood. Con Woody Allen en el set de filmación de <i>You will meet a tall dark stranger</i> (traducida como Conocerás al hombre de tus sueños), típica predicción gitana, y aquí se verá en 2011. Fue su primera vez con el genial neoyorquino. <i>“¡Y pensar que en 1985 yo tenía una remera con su cara!”</i>, recuerda Banderas.

...que conquistó Hollywood. Con Woody Allen en el set de filmación de You will meet a tall dark stranger (traducida como Conocerás al hombre de tus sueños), típica predicción gitana, y aquí se verá en 2011. Fue su primera vez con el genial neoyorquino. “¡Y pensar que en 1985 yo tenía una remera con su cara!”, recuerda Banderas.

Con Melanie Griffith, su esposa desde hace quince años, que se tatuó su nombre al poco tiempo de enamorarse de él. <i>“Es la mujer de mi vida”</i>, jura Antonio.

Con Melanie Griffith, su esposa desde hace quince años, que se tatuó su nombre al poco tiempo de enamorarse de él. “Es la mujer de mi vida”, jura Antonio.

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