“El mejor plan para una noche libre es cocinar para mi hijo y mi marido” – GENTE Online
 

“El mejor plan para una noche libre es cocinar para mi hijo y mi marido”

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Cada mañana sucede más o menos lo mismo. Empieza muy temprano. Estaciona frente al colegio de su hijo Bautista, en Olivos, con las balizas encendidas. Abre la puerta del auto y asoma su zapato izquierdo, taco aguja. La retina de los padres de los chicos retiene ese movimiento en cámara lenta, como ese efecto que en el cine llaman “bullet time” –ese que vimos en Matrix–. Su belleza justifica la gimnasia visual de los señores que llevan a sus hijos al cole bajo el frío de las ocho. Después acompaña a Bautista hasta la puerta de la escuela y sigue su trayecto, mientras las miradas la siguen hasta que desaparece en el urbano horizonte. “¡Corten!”, diría el director si lo hubiera.

Así empieza cada día Natalia Botti(24). ¿Cómo sigue? Depende: tal vez en el gimnasio con su personal trainer Laura Rodríguez, o quizás en un encuentro con su coach de teatro, Andrea Kiperman. Luego, una que otra campaña gráfica, y por la tarde/noche, un desfile. “Pero si tengo la noche libre me gusta cocinarles a Bauti y a Willy, mi marido. Siento que la comida es un agasajo, y me gusta que reciban ese pequeño y simple homenaje”. ¿Especialidad? “Comemos muy básico y muy sano. Me compré un wok y le agarré bastante la mano. El wok de pollo y verduras, nuestro preferido, me sale de primera”.

Natalia es una de las top models de Multitalent. Señas particulares evidentes: piel blanca y mirada exótica. Señas particulares medibles: 88-63-88. Pasemos a Bautista. Presentación en sociedad. “Es mi hijo, lo tuve a los diecinueve, y durante los primeros dos convivimos con el padre. No funcionó.Éramos muy chicos y maduramos en distintas frecuencias. Pero es un padre muy presente y tenemos gran relación”.

Ahora, el turno de Willy García Navarro (44): “Lo conocí a los cinco meses de separarme y se incorporó tan bien a nuestra vida que desde ese día no nos despegamos más. Primero nos fuimos a vivir juntos, y nos casamos hace un año y medio”.

–¿Qué te sedujo de Willy? ¿Te gustan los maduros?
–No. El padre de Bauti tiene apenas unos años más que yo. Creo que hubo química, me encantó porque siempre fue muy respetuoso, súper caballero, todo un señor.

–Suena a “señor mayor”...
–¡Ja, ja! Nada que ver. Me refiero a que es súper atento. Nunca notamos la diferencia de edad, ni nos importa. Willy es muy canchero, está re-aggiornado. Si no, jamás me hubiera casado con él.

–Ahora apostás a la actuación: ¿quiénes son tus referentes?
–Me gusta mucho Natalia Oreiro: me parece muy carismática. Poder movilizar y generar algo en el público es muy importante.

–¿Sos carismática?
–¡Ja, ja! No tendría que decirlo yo, pero creo que sí. Soy sencilla, simpática, entro bien...

–Carla Bruni, la primera dama francesa, filmó con Woody Allen... ¡y repitió una escena treinta y cinco veces! ¿Si te llamara Juan José Campanella te pasaría lo mismo, o te sentís preparada?
–Hay que ver si fue culpa de ella o si el director es muy exigente. En mi caso, si elijo un proyecto será porque tiene que ver conmigo y me siento preparada para hacerlo. Salto sin red, nunca...

–¿Estás lista para salir a escena?
–Sí. Segura y bien preparada. Por eso acepté participar de la ficción del primer programa de ShowMatch junto a Marcelo Tinelli. Cuando te gusta algo y tenés herramientas, podés hacerlo. Estudié dos años, es el momento...

–¿Te preocupa hacer el ridículo?
–Más que nada le tengo miedo a la alta exposición, porque este medio genera situaciones que se te escapan de las manos y después no podés manejarlas.

– ¿Entonces no te ves en Bailando por un sueño?
–Hoy me parece algo muy lejano. Pero no digo que nunca lo haría. Si uno se entrena puede aprender a bailar. El problema es que se arma un show y te cruzás con personajes de todo tipo en el programa más visto del país.

–¿Reaccionás si te atacan?
–Si te atacan, te defendés: es la regla. Aunque me cuesta imaginarme en esa situación, porque soy muy tranquila, respeto a todo el mundo y no busco escándalos.

–¿Durarías poco en ese ámbito?
–Sí, seguro que me eliminarían al segundo programa. Hay que meterse en el juego con gente a la que no le importa el qué dirán: ahí pierdo seguro. Soy un bicho raro para este mundo del espectáculo.

–Escuchándote, parecería que el mundo del modelaje fuera un convento. Sin embargo, hay muchas historias que...
–A veces se arma mucho circo, es cierto. Pero no creo que las chicas sean tan agresivas. Ojo, soy realista: en un lugar donde hay muchas mujeres siempre se arma lío, hay broncas, celos... Ahora: ese mundo es mi trabajo pero mi vida está afuera. No me enrosco.

–Supongamos que fueras soltera y tu booker te recomendara que te anotes para el casting de novias de Ricardo Fort. ¿Qué harías?
–¡No voy ni loca! Sinceramente, no me interesa. No es el perfil que busco. Porque las chicas que llegan así son una moda, y duran muy poco. Hoy, muchas eligen el camino más corto y fácil para llegar... que termina siendo el más largo, y el peor.

–Sos la mujer de Willy García Navarro, uno de los dueños de Multitalent. ¿Es una ventaja o un escollo?
–No entré en su agencia para tener más trabajo. En mi carrera me fue muy bien desde el principio. Después fui a vivir con él y me dijo: “Te manejo yo”. La agencia creció... Que la gente piense lo que quiera.

–¿Y cuándo pensás darle un hijo a Willy?
–Tiene muy canalizado su rol de padre con Bautista. Pero los dos saben quién es el padre real. Seguramente tendremos un hijo más, pero dentro de un tiempito. Me cuesta organizarme con uno... ¡imaginate con dos!

Acredita otros títulos: <i>“Soy ama de casa, crío muy bien a Bautista, mi hijo, estudio teatro, y estoy preparada para salir a escena”</i>.

Acredita otros títulos: “Soy ama de casa, crío muy bien a Bautista, mi hijo, estudio teatro, y estoy preparada para salir a escena”.

Natalia comenzó a modelar cuando su hijo tenía apenas cinco meses. <i>“Estaba aburrida,  Necesitaba trabajar, me comuniqué con una booker... y empezaron a lloverme ofertas”</i>, recuerda.

Natalia comenzó a modelar cuando su hijo tenía apenas cinco meses. “Estaba aburrida, Necesitaba trabajar, me comuniqué con una booker... y empezaron a lloverme ofertas”, recuerda.

“Si fuera soltera y me ofrecieran hacer un casting para postularme como novia de Ricardo Fort, ¡no iría ni loca! Las chicas que llegan así duran muy poco”.

“Si fuera soltera y me ofrecieran hacer un casting para postularme como novia de Ricardo Fort, ¡no iría ni loca! Las chicas que llegan así duran muy poco”.

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