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El médico que atendió a Gustavo Guillén nos revela: “Estaba irreconocible”

El médico que atendió a Gustavo Guillén nos revela: “Estaba irreconocible”

Leo Ibáñez

El doctor Diego Muniagorri, coordinador del Sanatorio Los Tilos de La Plata, asegura que el actor llegó “con una deshidratación severa y muy adelgazado”.

El doctor Muniagorri, quien el luens 25 de mayo recibió a Guillén en la clínica privada.

Lo conoció por su nombre “y su paso por la tele”, más que por su estado. Porque cuando Gustavo Guillén (57) llegó al Sanatorio Los Tilos de La Plata, en palabras del doctor Diego Muniagorri (45), “estaba irreconocible: en un mal estado general, con una deshidratación severa y muy adelgazado”, afirma el coordinador de la clínica privada, además especialista en terapia intensiva.

El actor llegó al centro médico de la calle 41 Nª 347 el lunes 25 de mayo a la tardecita, procedente de su domicilio en la misma ciudad.

Pero no se trataba de su primer ingreso, si no del tercero: a raíz de una faringitis, el jueves 30 de abril le habían realizado un hisopado relacionado al Covid-19; y el miércoles 8 de mayo había sido operado y dado de alta a las pocas horas luego de que le extrajeran una biopsia para controlar su próstata.

Muniagorri y el frente del Sanatorio Médico Los Tilos de La Plata. Era el lugar donde Gustavo se solía a tender, ya que residía en la ciudad

Si bien el estudio para descartar o no el coronavirus dio negativo, recién conoció el resultado de la biopsia cuando se volvió a internar de urgencia el 25/5. El resultado fue terminante: cáncer de próstata.

A partir de su regreso en Los Tilos sufrió trastornos de coagulación, insuficiencia renal, presión baja y fallas multiorgánicas, que se atacaron con medicación.

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Sin embargo, significaron sólo el paso previo a una diálisis que no pudo ser realizada: después de ingresar al quirófano a las seis de la tarde y tras superar una reanimación cardíaca, Gustavo Guillén falleció a las 18:30 del jueves 28 de mayo.

“Pude cruzar algunas pocas palabras con él –cuenta del Dr. Muniagorri–, pero poco más. Sé que fue muy cuidadoso de resguardar su situación previa, para no preocupar a sus afectos”, cierra.

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