Edgardo Aló: “La libertad de Tablado sería la puñalada 114 para Carolina y mi familia” – GENTE Online
 

Edgardo Aló: “La libertad de Tablado sería la puñalada 114 para Carolina y mi familia”

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En 1996, Fabián Tablado mató a su hija de 17 mediante 113 puñaladas. Tras 24 años en prisión, el próximo 28 de febrero recuperaría la libertad por la derogada Ley del 2x1 y las diecisiete materias de Derecho que cursó en prisión. Indignado, Edgardo reactiva su lucha, porque siente que la Justicia sigue dándole la espalda.

Edgardo en el jardín de su casa de San Fernando junto al banner emblema de su incansable lucha. Desde el 2000, su hogar es sede de la Fundación Carolina Aló, que cuenta con personería jurídica desde 2017. Sus objetivos son mantener vivo el recuerdo de su hija, ayudar a las víctimas de violencia de género y luchar contra los femicidios.

El crimen de Carolina Aló, de 17 años, ocurrió el 27 de mayo de 1996 en casa de la familia Tablado, en Tigre. Estaba de novia con Fabián Tablado (hoy 43, por entonces de 20). Asistían juntos a la secundaria nocturna de la Escuela 1 Marcos Sastre, de esa ciudad del Conurbano. Aquel día, alrededor de las 22, la pareja salió de clase antes de hora. Allí, de acuerdo a lo que declararía luego el femicida, tuvieron relaciones sexuales e iniciaron luego una discusión por celos que derivó en el asesinato. Según lo que se pudo reconstruir, Tablado persiguió a Carolina por distintos lugares de la casa –escaleras, cocina y garaje– y la mató de 113 puñaladas, aplicadas con cuatro armas blancas halladas en la escena: una cuchilla de cocina, dos cuchillos de mesa Tramontina y un formón de carpintería.

“Morí con mi hija, pero le prometí que sería la sombra de ese chacal. Después de lo que pasó, dejé mi trabajo y durante diez años fui a Tribunales todos los días. De a poco logré que dejen de llamar ‘dramas pasionales’ o de ‘emoción violenta’ a los femicidios”


Veinticuatro años después, Edgardo Aló –papá de la víctima– recibe a GENTE en su casa de San Fernando, donde funciona la Fundación Carolina Aló. Él mismo responde los llamados telefónicos, para derivar cada caso de violencia de género al equipo de psicólogos, trabajadores sociales y abogados. Espera más ayuda para extender la red y luchar contra la violencia y los femicidios, ya que en la Argentina una mujer muere cada 26 horas víctima de la violencia de género. Edgardo no puede entender la dolorosa novedad.
–¿Cómo recibió la noticia de que Fabián Tablado podría recuperar la libertar el 28 de febrero?
–Me enteré por una periodista y enseguida hice una petición en el sitio Change.org, titulada “¡Que el asesino femicida de mi hija, Fabián Tablado, siga preso!”, dirigida a Alejandro David –juez de Ejecución Penal 1 de San Isidro– y al Departamento Judicial de ese distrito. Me puse a juntar firmas para que no pueda salir por la derogada Ley del 2x1 y las 17 materias de Derecho que aprobó en prisión. Ésas son las razones que se alegan para que pueda volver a estar en la calle. Tablado tiene una condena a 26 años y seis meses, que debía culminar a fines de 2022. Le pedí al juez que le hicieran una nueva pericia psicológica. El lunes 17 de febrero fue trasladado de la cárcel de Campana –donde en 11 días terminaría de cumplir su condena– a la Asesoría Pericial de San Isidro. Allí le realizaron las pericias, para determinar si es peligroso para el entorno de sus mellizas de 11 años y de su ex, a quien amenazó estando adentro.
–¿Cómo sobrevivió usted estos 24 años sin Carolina?
–Yo morí con ella, pero le prometí que sería la sombra de ese chacal. Después de lo que pasó, dejé mi trabajo en la inmobiliaria. Estuve diez años yendo todos los días a Tribunales y poco a poco logré que dejen de llamar “dramas pasionales” o de “emoción violenta” a estos hechos.
–¿Para usted la Justicia está beneficiando a Fabián Tablado?
–Esto ya viene malparido desde 1998, cuando dos jueces, de forma muy corrupta, determinaron que con 113 puñaladas no hubo alevosía ni ensañamiento. El juicio de mi hija ha sido comprado. Cuando hay plata, la Justicia se calla. Mi pelea lleva 24 años. Cuando uno pensaba que la Justicia estaba a favor de la víctima, de la mujer, nos dimos cuenta de que es un vericueto de arreglos, de negociados, de intereses económicos. La libertad de Tablado podría ser la puñalada 114 para Carolina y mi familia.

Edgardo frente a su altar, con recuerdos de Carolina. En los archivos de GENTE, la foto de la pareja y las cartas de amor que ella le escribía a Tablado. A pesar de que se mostraban enamorados, el padre siempre notó ciertas conductas violentas en quien resultó finalmente el asesino.


–¿Se imagina cruzándolo por las calles de Tigre?
–(Cierra los ojos y aprieta los puños) Si lo liberan, no creo que ande por Tigre, ni cerca. Los vecinos lo escracharían como cuando hacía las visitas transitorias. La gente tiene memoria: es la Justicia quien la perdió.
Edgardo descree de la Justicia, al tiempo que entiende que la pena de muerte ya está muy instalada en nuestro país: “Los asesinos nos ejecutan todos los días”. No obstante, asegura: “Yo seguiré peleándola como siempre, incluso sabiendo que Carolina nunca volverá a estar a mi lado”. Además, recuerda que Tablado tiene dos condenas. “En marzo de 2017, de hecho, le extendieron su pena dos años y medio más, tras ser denunciado de maltrato psicológico y amenazas telefónicas a su ex esposa Roxana, a quien conoció en la cárcel y con quien se casó el 24 de septiembre de 2007 en el penal de Florencio Varela, con una fiesta que tuvo 50 invitados”. Subraya con dolor: “Tablado es un sádico perverso, que no acepta un ‘no’. Si a este psicópata vuelven a dejarlo en la calle, en horas regresará a la cárcel con alguna otra muerte en la mochila”. Y remata inconsolable: “Nada podría dejarme satisfecho. Siento que sólo habría justicia si Carolina volviese a mi lado”.

fotos: Diego Soldini

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