«Duhalde es más clásico y Kirchner es más renovador, pero a la larga se van a reconciliar» – GENTE Online
 

"Duhalde es más clásico y Kirchner es más renovador, pero a la larga se van a reconciliar"

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La feroz pelea Kirchner-Duhalde es real o, como ya ha pasado otras veces en el peronismo, es una división para crecer y ocupar todo el escenario?
-Creo que la confrontación es genuina, no un invento para conseguir un senador más.

-¿Hasta qué punto lesiona al peronismo esa fractura?
-El peronismo seguirá existiendo, desde luego… Pero transformado... De un modo bipolar: un peronismo de centro-derecha (Menem, los Juárez, los Saadi, los Romero -el caudillaje, en fin-, engrosado con Macri y López Murphy), y un peronismo de izquierda, aunque moderado. En definitiva, dos grandes coaliciones.

-Hay quien asegura que eso, en la Argentina, es imposible, porque la Argentina es distinta.
-Afirmación falsa. Que haya fracasado el Frepaso no significa que las coaliciones sean imposibles. El Frepaso fracasó por otras razones…

-Si es así, ¿qué pasará con el radicalismo?
-Tiende a desaparecer. Decirlo hoy es obvio, pero yo lo anuncié mucho antes. Soy medio amigote de Alfonsín, lo respeto mucho, y cuando ganó, me decía: "Di Tella, los muertos que vos matáis, gozan de buena salud". Ojalá… Pero esa desaparición es inevitable.

-¿Esa bipolaridad hará más fuerte al peronismo?
-No. Quedará un poco reducido porque, como sucede en cualquier partido grande, siempre habrá muchas corrientes internas. Duhalde es más clásico y Kirchner es más renovador, compiten con fuerza, pero a la larga se van a reconciliar... Bueno, no digo que la Chiche y la Cristina tienen que hacerse amigas y tomar juntas el té, pero habrá paz, aunque los grupos más radicalizados, los setentosos, que viven de fantasías, se opongan. Porque si el kirchnerismo se pelea con todo el mundo, puede terminar peor que el Frepaso.

-¿Eso significa que el estilo belicoso del Presidente es un arma que puede volverse en contra?
-Sí. Esa cosa dura, agresiva, está un poquito pasada. Enfrentar a la prensa, por ejemplo, es innecesario.

-¿A qué modelos del mundo se está acercando el peronismo? ¿O, como la Argentina, es único?
-Se acerca al Partido Demócrata yanqui, que es el partido de los sindicatos, los negros, los pobres, los dirigentes municipales medio corruptos… Pero corruptos hay también en el laborismo inglés, en la socialdemocracia, etcétera. Duhalde no está en ese esquema, pero en las peleas de los políticos siempre es posible volver atrás. Creo que Cristina hizo mal en hablar de El Padrino.

-¿Cuánto mal, y con qué consecuencia?
-Bueno, no debió decirlo. Pero no es tan grave. La gente se olvida de todo… Por otra parte, en la película, el Padrino viejo (Brando) y su hijo (Pacino), son figuras muy simpáticas. ¡Parecen santos!

-Cipriano Reyes, antiguo dirigente laborista que fue clave en los albores del primer gobierno de Perón, dijo que el peronismo es para la eternidad. ¿Coincide?
-No sé… Es raro… Pero los peronistas están convencidos de que sí. Pero el enfrentamiento Kirchner-Duhalde -que sin duda representan cosas distintas- lo está erosionando. Hoy, a nivel nacional, el partido dejó de ser una fuerza monstruosa. No se olvide que Kirchner, en el 2003 y en la provincia de Buenos Aires, sacó menos del 30 por ciento de los votos a pesar del apoyo de Duhalde, que hoy tampoco moviliza a la provincia.

-¿A quién votó usted entonces, y a quién votará?
-A pesar de no ser peronista, a Kirchner en ambos casos. Me parece bastante renovador.

-¿Quién ganará en la provincia de Buenos Aires?
-Cristina, con algo menos del 40 por ciento. ¿Chiche? Apenas el 15… No sería difícil que López Murphy le ganara. El fue radical, el radicalismo ya no tiene nada que hacer, y además se asoció con Macri, que es simpático, de Boca, y no antiperonista: un último argumento que puede arrimarle votos peronistas.

-Ya no se usa decir antiperonista. Hoy, la onda es decir no peronista. ¿Es lo mismo?
-Es lo mismo, pero no peronista significa que el odio profundo, gorilón, quedó atrás.

-Pero algunos temen que el PJ repita vicios del pasado.
-Es posible que haya pequeños escarceos, pero las pequeñas libertades individuales no peligran. Desde luego, habrá presiones, negocios, trenzas, pero eso ocurre siempre. Es la política… y es lo que hay.

-¿Cree que Kirchner será reelecto en el 2007?
-Sí. Creo que tiene la reelección, pero sin ese 60 por ciento que (dicen…) tiene hoy. Sacará el 40, en la segunda vuelta ganará por el 50 y un piquito y tendrá que negociar, buscar apoyo, y pelearse menos.

-Volvamos al concepto de coalición.
-Por supuesto. Mire Chile… Hoy gobierna una coalición de cuatro partidos. Las coaliciones no son destinos trágicos ni están destinadas a fracasar. El poder está obligado a buscar apoyo en las corporaciones de derecha (los empresarios) o en las corporaciones populares (los sindicatos). Perón se apoyó en las segundas y negoció con las primeras, mientras que los radicales no se apoyaron ni en unas ni en otras, y vea el resultado…

-Además, Perón tenía a Evita: no era poca cosa.
-Es cierto. Evita era la Cristina de entonces, pero tenía mucha más fuerza. Sin embargo, Cristina me parece mucho más linda que Evita. Pero claro: en esos años yo era gorila.

-Y ahora, según me dijo cuando era secretario de Cultura, es un chimpancé manso…
-(Se ríe) ¡No me acordaba! Pero es cierto: soy un chimpancé manso.

-¿Qué piensa de Lavagna?
-Hizo y hace una gestión muy buena, pero es sólo un técnico. Y un técnico sin apoyo político no es más que un hombre rodeado de papeles. Por supuesto, si tiene apoyo político pero la soja baja de 500 a 150 pesos, no hay Lavagna que valga: ¡sonamos todos!

-¿Qué pasa si Kirchner se pelea con Lavagna?
-Haría muy mal. Lavagna es un tipo realista y muy presentable ante el mundo. Al Fondo Monetario no se le puede decir: "¡Váyanse y vuelvan dentro de diez años!". Kirchner cometería un gran error peleándose con Lavagna. Y ponerlo en la Cancillería sería un desperdicio.

-Si Kirchner gana en el 2007, ¿tendrá mayoría en el Congreso?
-No. Es muy difícil que siga creciendo, sobre todo por su política permisiva y tolerante con los piqueteros y otros grupos violentos. La gente moderada huye, y los zurdos tampoco lo quieren.

-¿Carrió tiene futuro?
-En realidad, la Gorda (sic) debería estar aliada con el Gobierno, pero ya hace tiempo que se está dando baños de derecha. La veo un poco desorientada. Pensé que iba a crecer más, pero me ha desilusionado. Es demasiado… arrasadora. Critica, muerde, no calcula políticamente, y tiene delirio de grandeza: cree que puede llegar a ser presidente, pero no tiene estructura ni aparato.

-¿Y Moria Casán?
-Bueno, no puedo tomarla en serio. No me importa si la eligen o no… aunque hace cuarenta años estaba muy buena.

-¿A quiénes ve en la coalición de derecha?
-La dupla Macri-López Murphy puede ir para adelante, porque a la larga tendrá capacidad para gobernar y se le sumará gente como Menem, Bussi, Patti, Rico, y algunos radichas de derecha. Con todo, creo que Macri y López Murphy deberían ser un poco más activos, más explosivos... A los dos les faltan varios centavos para el peso.

-Pero algunos de esos nombres (Bussi, Rico, etcétera) son capaces de espantar a mucha gente…
-Es cierto. Pero en política siempre hay que tragarse algún sapo, y a veces se da el juego de remanye, como dice el tango. Rico fue un golpista, pero se arrepintió. El venezolano Chávez fue dos veces golpista, pero está cambiando (aunque yo preferiría que no estuviera, le aclaro). Mitterrand ganó aliado con los comunistas, que son mucho peores que Rico, y que mataron mucha gente. Yo fui gorila y defendí el golpe del '55, pero finalmente comprendí que el peronismo es potable.

-¿Qué peronismo, Di Tella?
-Por supuesto, no el del '73, cuando volvió con sus peores mañas. Aquello fue un horror. Había grupos fachos en todos lados. Pero me parece que eso es irrepetible.

-¿Se arrepiente de haber pasado por la función pública?
-De ninguna manera. Fue una experiencia muy buena. Aprendí mucho. Vi la política desde otra perspectiva. Pero prefiero seguir siendo un observador, un estudioso, un pronosticador. En el sillón me divertí, pero ahora me divierto más.

Torcuato, un fino observador de los fenómenos sociales y políticos. Izquierda: Duhalde le pone la banda a Kirchner. Ayer socios, hoy adversarios. Di Tella fue el primero en anticipar esta guerra, a la que definió en el 2003 como la madre de todas las batallas".">

Torcuato, un fino observador de los fenómenos sociales y políticos. Izquierda: Duhalde le pone la banda a Kirchner. Ayer socios, hoy adversarios. Di Tella fue el primero en anticipar esta guerra, a la que definió en el 2003 como "la madre de todas las batallas".

Punzante en sus definiciones y sin pelos en la lengua, abre el fuego con cautelosos creo que…", "me parece que", signo de un pensador y un observador que jamás se arroga la verdad absoluta. Se formó en Inglaterra, estuvo cerca del laborismo de ese país y conoció a fondo los vaivenes políticos de varios países. ">

Punzante en sus definiciones y sin pelos en la lengua, abre el fuego con cautelosos "creo que…", "me parece que", signo de un pensador y un observador que jamás se arroga la verdad absoluta. Se formó en Inglaterra, estuvo cerca del laborismo de ese país y conoció a fondo los vaivenes políticos de varios países.

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