“Diego todavía no llamó al nene por el cumpleaños ni lo vio patear una pelota” – GENTE Online
 

“Diego todavía no llamó al nene por el cumpleaños ni lo vio patear una pelota”

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Nueve días después del primer cumpleaños de Dieguito Fernando –el sábado 22 de febrero–, Verónica Ojeda (35) seguía esperando el llamado de Diego Maradona (53) para saludar a su hijo. Pero lejos de hundirse en la tristeza, ella siempre le hace frente a la situación, y el sábado fue hasta el shopping Las Toscas, de Canning, lugar de reunión de quienes viven en los countries de Ezeiza y Monte Grande. El objetivo era comprarle juguetes a su hijo y un par de escarpines al bebé que espera para septiembre. Claro que no fue sola, sino acompañada por Dieguito y su cuñada Heidi, quien será la madrina del hijo en camino.

–¿Cómo estás llevando este embarazo?
–Mucho más tranquila, porque en el anterior al principio no podía decir que estaba esperando un hijo de Diego. Cuando él se enteró de mi embarazo lloró, me abrazó, me besó y después me dijo que no podía estar conmigo, aunque me amaba. Y se fue a Dubai... Esos meses fueron muy difíciles, aunque siempre con la esperanza de que Diego iba a volver. En cambio ahora es diferente, porque aunque mi familia y amigos siempre van a estar cerca, ya sé que lo voy a vivir sola. Por eso estoy pensando irme unos meses al Sur con Diego Fernando, la niñera y mi familia. Necesito paz.

–¿Vos buscabas otro hijo?
–No. Es un disparate pensar que quedé embarazada para que Diego vuelva a estar conmigo. Hace menos de seis meses me hice un par de retoques –lipo de abdomen y cintura, algo en muslos, rodillas y brazos, una dermolipectomía para dejar el abdomen plano y eliminar el tejido sobrante que quedó tras el parto– y no debía embarazarme tan rápido. Por otra parte estábamos separados... Pero cuando vino en diciembre a ver al nene, me dijo que tenía que hablar de muchas cosas pendientes. Por ejemplo, que con Rocío ya no lo unía nada. Así, por esos días me hizo sentir que éramos de vuelta una familia... y yo me volví a enamorar. Después, sin peleas y sin decirme una palabra, desapareció. Obviamente, me sorprendí cuando lo volví a ver con Rocío. Ahí comprendí que lo nuestro no iba más, y que sólo tenía que pensar en mi hijo y mi futuro. Pero a principios de febrero, mientras estaba en Mar del Plata, como empecé a sentir náuseas, me hice un estudio casero... ¡y salió que estaba embarazada! Sólo lo supieron Heidi y mi hermano Fernando. Les pedí que no se lo contaran a nadie, ni a mis padres, y apenas pude, viajé a Dubai para decírselo personalmente a Diego, pero ni siquiera me recibió.

–Imagino cómo te cayó el reciente compromiso de Diego y Rocío...
–No puedo creer cómo cambió de opinión, porque un par de meses antes me había dicho cosas terribles de esa chica... y después se comprometen.

–Se dijo que con la noticia de tu nuevo embarazo, vos querías impedir ese compromiso.
–Para nada. Yo viajé a Dubai porque quería que se enterara por mí, y no por los medios, de que estábamos esperando otro hijo. No sabía nada del compromiso. Además, yo quería que viera a Dieguito, que estaba por cumplir su primer año. Pero no me recibió ni me escuchó. Es más: todavía no habló conmigo, no llamó a su hijo para su cumpleaños, ni lo vio caminar ni patear la pelota.

–¡¿Ya patea la pelota?!
–¡Sí! Se largó a caminar solo cuando llegamos a Dubai, y enseguida su puso a correr detrás de una pelota. Ahora anda por toda la casa, y muchas veces va hasta un portarretratos donde está con Diego y Don Diego, y le da besitos.

–¿Cómo se llevan padre e hijo?
–Se súper entienden. Dieguito se ríe mucho con las muecas que le hace el papá. Yo intento que siempre lo tenga presente. Por eso, hasta en el video de su cumpleaños lo puse a Diego varias veces. El día de mañana va a ser Dieguito quien le vaya a tocar el timbre para pedirle explicaciones. Yo nunca voy a llenarle la cabeza en contra de él.

–El martes 18 te hiciste la primera ecografía. ¿Cuántos corazones se escucharon?
–Te aclaro que no estoy embarazada de mellizos; espero solo un bebé. Mi médico me dijo que estoy en la 10ª semana, y que tendría fecha para el 24 de septiembre, pero voy a ir a una cesárea programada el 10 en el Sanatorio de los Arcos. El bebé va a ser de Virgo, y aunque no sabemos el sexo, en la familia hay opiniones divididas. Don Diego quiere la nena, y mi mamá dice que va a ser varón, porque tengo la panza en punta. A mí me da igual, pero si es un varón me salvo de comprar toda la ropa de nuevo. En lo que todos coincidimos es en el deseo de que este embarazo sea más tranquilo.

–¿Dieguito ya percibió que se viene un hermanito?
–Creo que sí, porque desde los últimos días de enero está muy mamero. ¡No se me quiere despegar!

–¿Serías capaz de perdonar otra vez a Diego para que vuelva a estar con vos?
–No sé. Sí sé que hoy no quiero saber nada con él (sonríe). Mi amor es enorme. Es el padre de mis hijos. Yo no quiero su dinero, no le reclamo nada. Diego me pasa 6.000 pesos mensuales por los alimentos de Dieguito. Además, si Dios quiso que venga este hijo, es por algo. Si no va a darle el apellido, no importa. Yo estoy dispuesta a hacerme todos los exámenes de ADN que sean necesarios para demostrar quiénes somos los padres.

Entre Verónica y Dieguito hay una gran comunicación. El bebé fue el primero en darse cuenta de que ella estaba embarazada. “Se puso muy mamero y no quería dormir solo”.

Entre Verónica y Dieguito hay una gran comunicación. El bebé fue el primero en darse cuenta de que ella estaba embarazada. “Se puso muy mamero y no quería dormir solo”.

El sábado 22, Vero fue con el nene al shopping Las Toscas, en Canning. Los acompañó su cuñada Heidi. En el local de Compañía de Juguetes, el pequeño Maradona demostró que si bien la pelota no se mancha, provoca una pasión que se hereda. Apenas la vio se puso a correr detrás de ella. Y si bien no le pega con la zurda, como el papá, se muerde la lengua, como hacía el mejor futbolista de todos los tiempos.

El sábado 22, Vero fue con el nene al shopping Las Toscas, en Canning. Los acompañó su cuñada Heidi. En el local de Compañía de Juguetes, el pequeño Maradona demostró que si bien la pelota no se mancha, provoca una pasión que se hereda. Apenas la vio se puso a correr detrás de ella. Y si bien no le pega con la zurda, como el papá, se muerde la lengua, como hacía el mejor futbolista de todos los tiempos.

Verónica está embarazada de sólo diez semanas, pero ya está mirando ropa para el bebé que tendrá en la primera quincena de septiembre. “Si Diego no quiere darle el apellido, allá él. Yo estoy dispuesta a hacerme todos los análisis de ADN que sean necesarios para demostrar quiénes somos los padres”, asegura Ojeda, quien además informa que El Diez le pasa una mensualidad de seis mil pesos.

Verónica está embarazada de sólo diez semanas, pero ya está mirando ropa para el bebé que tendrá en la primera quincena de septiembre. “Si Diego no quiere darle el apellido, allá él. Yo estoy dispuesta a hacerme todos los análisis de ADN que sean necesarios para demostrar quiénes somos los padres”, asegura Ojeda, quien además informa que El Diez le pasa una mensualidad de seis mil pesos.

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