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“Después de las diez de la noche, el fútbol siempre se mezcla con la farándula”

“Después de las diez de la noche, el fútbol siempre se mezcla con la farándula”

Redacción Gente

Un vestuario cansado. Un masajista que no sabe de sueldos. Un perro que conoce las horas de las sombras. Un vitalicio que recuerda al mejor jugador que pasó por el club: José Luis Garrafa Sánchez, que después se fue a triunfar a Banfield y que hace dos años muriera en un accidente de moto. Cinco canchas de tenis que se incendian al sol. Una hinchada que grita por el blanco y negro junto a la inevitable bandera del Che Guevara, obligando al guerrillero a ser un mercenario del fútbol…

Sin embargo, las historias mínimas cobran vida en El Porvenir, el club que compite en el torneo de Primera C y es presidido por Enrique Merelas. Es que Luis Ventura (52), el dueño de los secretos de la pantalla chica desde Intrusos…, se viste de Gran DT y sale a la cancha. “Vamos a dejar la vida ahí adentro… El que no se comprometa con eso, que dé un paso al costado”, arenga el nuevo mister.

Desde que asumió el cargo, la recaudación ascendió un 30 por ciento y tuvieron que fabricar mil camisetas más para la venta. Con el coach en el banco de suplentes, el equipo de Gerli venció 1 a 0 a Deportivo Laferrere y empató en cero contra Excursionistas; mientras que los otros dos partidos no pudo dirigirlos (debut 0 a 2 en Campana contra Villa Dálmine –equipo experto en amargarles tardes a los de Gerli desde la década del ’70– y 0 a 1 contra Argentino de Merlo). “Ni bilardista ni menottista… ¡venturista! Un sumador de energías que se arregla con lo que tiene –explica Luis–. Así soy en toda mi vida. Si no, no podría seguir adelante”. Y no es para menos: su agenda no es poca cosa. Además de entrenar todos los días al plantel, es director de la revista Paparazzi; panelista en Intrusos en el espectáculo, de lunes a viernes; conductor de Venturísimo, en radio La Red, los domingos de 9 a 11; y por si esto fuera poco, hará su debut en las tablas en Carlos Paz con What pass?, junto a Moria Casán.

–¿Por qué el fútbol?
–Porque soy un gran atrevido. Siempre creí que debo encarar las cosas que me gustan, y el fútbol es una. Además, hice doce años de inferiores en Lanús, donde llegué a jugar tres partidos en Primera.

–¿Y difiere mucho del mundo del espectáculo?
–Para nada. Los dos mundos piden lo mismo: show. Por un lado tenés los camarines y la purpurina, mientras que en el otro el vestuario y el aceite verde. Además, después de las diez de la noche el fútbol se mezcla con la farándula.

–¿Siempre?
–Siempre… Desde mi época de jugador…

–No me imagino en los años ’70 un noticiero contando infidencias…
–La primera gran bomba que llegó a mis oídos nunca salió a la luz. Yo estaba en una enfermería y, al lado mío, un integrante del plantel campeón de San Lorenzo, a quien atendía en ese momento el doctor Pasqualli. El futbolista le contó que había tenido sexo con una chica de 16 años. Hoy, esa mujer es tan famosa que no puede salir a la calle.

–¿Los futbolistas son muy desprolijos con la noche?
–Hay muchos así, y otros que aprenden. ¿Vos sabés la cantidad de jugadores que van a la salida de los teatros? Paráte en Corrientes y vas a ver cómo desfilan.

–¿Riquelme es prolijo?
–Dentro de la cancha es prolijo y elegante. Uno de los mejores del mundo. Afuera no lo es… para nada.

–¿La farándula sabe cómo cuidarse de Luis Ventura?
–Muchos lo hacen, y muy bien. Está lleno de prolijos, empezando por los de arriba.

–¿Te ofrecen plata para que no publiques determinadas cosas?
–Sin ir más lejos, me quisieron dar 25.000 pesos para que no publicara la última foto de Carolina Baldini con He-Man…

–Si la plata no te importa, ¿cuándo decidís no publicar algo?
–Depende de la situación. Una vez anuncié en la radio que tenía una información de una mujer muy famosa, por la cual pagué 2.700 dólares. Al día siguiente, esta respetada mujer se reunió conmigo y me dijo: “Si usted llega a publicar esto, puede llegar a matarme”. En ese caso la perdoné.

–Muchos hablan de ética periodística, y también muchos te acusan de no respetarla…
–Lo mío es una vocación, y es mi deber informar ciertas cosas. Algunos periodistas hablan de política, otros de deportes, y otros de economía. Esto es lo que me tocó a mí.

–En el caso de tener una información que involucre a un amigo tuyo, ¿la publicarías?
–La verdad que no, porque soy un periodista subjetivo, lo admito. Eso de la objetividad es una utopía. A mi gente la protejo, la cuido. Y en algunos casos, hasta les advierto que los están siguiendo. Los puteo, bah…

–Empezaste de abajo y ahora tenés tu programa y tu revista… ¿El Porvenir a Primera A?
–Hoy estoy en El Porve, y no sé en qué va a terminar esto. Sólo me permito pensar en este presente. Mañana no sé qué me espera.

–Mucho más no te queda…
–En mi epitafio va a decir: “Comió con Mirtha, visitó el living de Susana y compartió un escenario con Moria”. ¿Qué más puedo pedir? Es el momento más íntimo del plantel: mientras El Porvenir se prepara para enfrentar a Excursionistas, el nuevo coach alienta a sus jugadores en el vestuario.

Es el momento más íntimo del plantel: mientras El Porvenir se prepara para enfrentar a Excursionistas, el nuevo coach alienta a sus jugadores en el vestuario.

A la mañana –a eso de las siete– llega a adio La Red para conducir, Venturísimo, que se emite de 9 a 11.

A la mañana –a eso de las siete– llega a adio La Red para conducir, Venturísimo, que se emite de 9 a 11.

El Porvenir compite en Primera C, y se encuentra en mitad de tabla –en la décima posición– con 22 unidades.

El Porvenir compite en Primera C, y se encuentra en mitad de tabla –en la décima posición– con 22 unidades.

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