“Deseábamos mucho este reencuentro” – GENTE Online
 

“Deseábamos mucho este reencuentro”

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Cayó sin aviso previo. Habían hablado la noche anterior, como siempre. Charlaron casi una hora del trabajo de él, del día de ella, de sus planes, proyectaron todo lo que harían cuando se reencontraran en Buenos Aires y hasta fantasearon con escaparse un fin de semana solos a cualquier parte. Se dijeron todo lo que se extrañaban y se despidieron con un “hasta mañana”. Dicen que Fabián Mazzei se fue a dormir sin imaginar que al día siguiente recibiría una sorpresa. Y que Araceli González se acostó ansiosa, con la valija preparada…

El lunes 28 a primera hora, con lentes oscuros y el pelo atado, se trepó al vuelo directo Buenos Aires-Esquel de Aerolíneas Argentinas. Allá, en Chubut, nadie la esperaba. Se tomó un taxi hasta el 700 de la avenida Ameghino y se bajó en la puerta del Plaza Esquel, el hotel donde está alojada toda la producción de El conquistador del fin del mundo, el novedoso reality de Canal 13. Sin decir palabra, cuentan, cruzó la recepción y llamó el ascensor. Eran las doce y cuarto del mediodía cuando Araceli llamó a la puerta. Mazzei abrió sin preguntar quién era. Suponía que lo buscaban porque se había adelantado la grabación, pero no… “¡Sorpresa!”, fue todo lo que dijo ella. Así, arrancaron los primeros cinco días de convivencia…

EL AMOR DESPUES DEL AMOR. Nada fácil le fue volver a enamorarse. La chica de Ramos Mejía, de zona oeste, nació para tener una familia y pelearla hasta el final. Eso hizo siempre. Cuando se obnubiló con Rubén Torrente (el papá de su hija Florencia, de 19) o cuando conoció (dieciséis años atrás) a Adrián Suar. Esta vez, seguro, será igual. No piensa dejarse llevar por el “qué dirán” ni le importa quién lo diga. Ella está hoy ahí, con él, el hombre que le hizo recuperar las ganas de volver a empezar. Eso será todo lo que sume de ahora en más. Cumplió 40, el 19 de junio: época de replanteos, dudas, decisiones… Entonces, dijo que “necesitaba cerrar etapas y comenzar otras nuevas”. Y el amor, la pareja, reconocía, estaban en su lista de prioridades. Se sabe que en diciembre apareció él: Fabián Mazzei, un galán de 42 años, soltero y con dos mediáticos antecedentes amorosos: fue novio de Mónica Cruz –la hermana de Penélope– y de la modelo chilena Kenita Larraín. La historia cuenta que ya se conocían: habían compartido elenco en Mil millones (novela del 2002), que él la contuvo en su primera separación de Suar y que se redescubrieron cerca de Navidad en la casa de un amigo en común. Así, entonces, habría empezado todo.

En lo personal, no es mi intención permanecer eternamente sola. Creo en el amor y el compromiso. Tampoco sé si una pareja se busca. Llega cuando debe llegar”, había dicho una de las morochas más lindas y deseadas de la Argentina poco después de oficializar que estaba nuevamente soltera y bastante antes de reconocer que había comenzado una relación con Mazzei.

Los detalles llegaron a grabador abierto, en enero y desde Punta del Este. “Me cautivó su esencia. Me volvió el cosquilleo al estómago. Es un hombre especial, relajado, natural, humano, sensible –lo describía–. Fabián está bien parado. Se trata de un tipo familiero, de barrio, de Caseros, zona oeste, igual que yo”.
Mientras tanto, en el Sur argentino, a miles de kilómetros de distancia, entre grabación y grabación, Mazzei admitía (con menos detalles) el romance: “Quiero cuidar esta relación, porque apuesto al futuro y porque Ara es una mujer muy especial. Sí, estoy muy bien. Más que bien, te diría”.

DESEOS PATAGONICOS. Y no lo dudó más. Ahora que decidió hacerle caso a sus impulsos, no piensa andar con vueltas. Sólo un grupo de íntimas, de esas de Ramos que la conocen de toda la vida, sabían de sus planes. Sin preocuparse por la prensa, se sacó el pasaje con vuelta para el sábado 2 y voló a su encuentro. Quienes los vieron dicen que él pasó las primeras horas impactado, que la miraba y la abrazaba sin poder creerlo. “Fuiste muy valiente, muy osada. Te admiro. Estoy feliz”, le repetía a cada rato. Como Araceli no quería distraerlo de su trabajo, alquiló previamente una cabaña en un barrio privado a pocos kilómetros de Esquel, para no invadir y tener su propio espacio. Allí pasaron las cinco noches, todas. Almorzaron y cenaron siempre en la cabaña de piedra y madera, excepto la tercera noche, la del miércoles, cuando aparecieron en un restó del pueblo. Ella pidió novillo y él lomo, compartieron un flan de postre y encargaron dos tés de hierbas digestivas para la sobremesa. Nada de vino. Para los dos hubo gaseosas light. “A él lo tenía, porque anda por acá desde hace tiempo, pero a ella de entrada ni la saqué –revela uno de los mozos–. Se nota que están muy enamorados, porque se sentaron uno junto al otro para besarse y hacerse mimos todo el tiempo. Me alegro. La verdad es que hacen linda pareja”.

SIEMPRE JUNTOS. Siempre –lunes, martes, miércoles, jueves y viernes– subieron juntos a la montaña en la Land Rover blanca que maneja él hasta las locaciones. Ahí, entre toma y toma, esperaban. Fabián, a que lo llamaran para hacer sus copetes. Y Araceli, sólo a él. La última noche, la del viernes 1º, a las 22, cenaron frente a la pantalla del 13 para compartir el segundo programa juntos. Después, la despedida… Esta vez serán algunas semanas, hasta que Mazzei termine con las grabaciones (serán sólo 16 capítulos) y pueda regresar a casa. Entonces, el tiempo dirá.

El sábado la llevó hasta el aeropuerto de Esquel y juntos esperaron en la sala vip de Aerolíneas Argentinas, porque el vuelo (para variar) tenía unos minutos de retraso. Dicen que cuando regresó al hotel, Fabián comentó a los más cercanos del equipo: “¿No es maravillosa? Me sorprendió. Juro que no la esperaba. Los dos deseábamos mucho este reencuentro, pero no me imaginé que se iba a animar a algo así. Esta mujer me gusta cada día más”. En su country de Pilar, las amigas de siempre la esperaban para saber qué tal le había ido. “¡Es un divino! Tan dulce, tan sensible, un Sol. Me trata como a una reina. Hacía tiempo que no sentía algo así”, comentó.

Entonces, que digan lo que digan. Araceli González y Fabián Mazzei están juntos, se gustan y saben que esta es una relación que les va a cambiar la vida.

Miércoles 30, 17 horas. Araceli (40, separada, dos hijos) y Fabián (42, soltero, sin hijos) se miman en medio de las montañas.

Miércoles 30, 17 horas. Araceli (40, separada, dos hijos) y Fabián (42, soltero, sin hijos) se miman en medio de las montañas.

Dos semanas atrás, Araceli admitía desde Punta del Este que estaba conociendo a Fabián Mazzei. Hoy se muestran juntos porque (dicen) les pasan cosas y son dos personas libres, que no tienen nada que ocultar.

Dos semanas atrás, Araceli admitía desde Punta del Este que estaba conociendo a Fabián Mazzei. Hoy se muestran juntos porque (dicen) les pasan cosas y son dos personas libres, que no tienen nada que ocultar.

“Quiero cuidar esta relación, porque apuesto al futuro y porque Ara es una mujer muy especial. Sí, estoy muy bien. Más que bien, te diría” (Fabián Mazzei)

“Quiero cuidar esta relación, porque apuesto al futuro y porque Ara es una mujer muy especial. Sí, estoy muy bien. Más que bien, te diría” (Fabián Mazzei)

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