«Creo en el amor para toda la vida» – GENTE Online
 

"Creo en el amor para toda la vida"

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Afuera de su casona rosada hay leyendas escritas en hebreo, aclamándola sin ahorrar elogios ni devoción. Adentro de su casona rosada "no entra el periodismo ni nada que se le parezca", sonríe la propietaria sin escatimar decisión ni firmeza. Entonces Natasha Opempo (según los rusos),
La chica Tu veneno (según los españoles), Natalya Orrero (según los eslovacos), invita a encontrar un lugar calmo donde tomar café con leche y "pensar detenidamente qué responder". Claro, es sábado templado de invierno a la tarde y no abundan los lugares calmos en la zona de Plaza Serrano a la que se mudó dos años atrás. Serán 15, 20 minutos de recorrida, unas 11 cuadras a la redonda. La gente, con los ojos redondos y la boca cerrada ante semejante sorpresa. "¿Es ella?". "¿Es ella?". "¿Es ella?". Es ella. Ella, con jeans azules bordados, pulóver verde, cabello "color semáforo rojo", codos rojos, soquetes grises, zuecos hippón y un molesto granito sobre su mejilla derecha, lanzando a cada paso frases del tipo: "Acá venden una ropa increíble"; "Pintaría las casas de Buenos Aires de colores intensos. Los colores intensos inspiran"; "Ni te cuento las tortas que preparan en este negocio"; "Me duele la rodilla derecha. No sé por qué. Ni me torcí, ni me golpeé. No sé".


-Sostienen los estudiosos del cuerpo humano que la zona derecha representa el trabajo. Si se trata de la pierna, "avanzar en el trabajo". A veces cuesta cuando las presiones abundan.

-Posiblemente. ¡Cómo no! Vengo de varias semanas a full. Primero con el lanzamiento de la novela. Y ayer, con el del disco. Por momentos quisiera esconderme en una isla.

-¿Y del área izquierda cómo anda?

-¿Qué significa la parte izquierda para tus estudiosos del cuerpo humano?


-Izquierda=el sexo.

-Breck. Ya te veía venir. Nati (habla para sí): cuida tus palabras que después te agarrás la cabeza con el título.

Una partida de póquer. Una nota con Natalia Marisa Oreiro (25, 1,71, ojos verdes amarillentos) sabe a partida de póquer. El casete y medio de reportaje bien podría atestiguar la afirmación. Porque a lo largo del mismo existirá vía libre para dialogar y hasta discutir sobre sus tareas profesionales pero con un límite casi inquebrantable al intentar penetrar, más que en su propia intimidad, en su intimidad compartida con Ricardo Mollo (44, líder, voz y guitarra del grupo
Divididos y esposo desde enero). Ahí, ante la disyuntiva, la artista -quien, nobleza obliga, de antemano no exigió evitar ningún tema- pide cartas y elige qué mostrar y cuánto guardar en la baraja. "De un tiempo a la fecha he decidido no aceptar otras notas que para contar sobre mis nuevos proyectos. Recién ahora, que decidí no mezclar, aprendí a disfrutar la fama y no a padecerla", explica.


-¿Entonces no va a confirmar o desmentir si lo de Kachorra es por como la llama su esposo entre mimos?

-Kachorra era una historia que imaginé para televisión y leyó Gustavo Yankelevich (accionista de
RGB Entertainment, empresa que produce el programa). Me la paso anotando en papelitos ideas que se me ocurren y no siempre salen. Sueño despierta. No perdí mi parte infantil. Aunque el argumento derivó en otro de Barrios y Segovia, Gustavo me pidió si podía ponerle aquel nombre.

-Aclárenos lo de la "k" en vez de la "c".

-Obvio, para que me pregunten. Me gusta transgredir preconceptos, caminar por distintas vías. Odio los encasillamientos, las estructuras, los rótulos. El sos de River o de Boca, sos de zurda o de derecha, sos tal o cual. Respeto mi intuición, mi ingenuidad, caminar al borde del abismo. Me fascina meterme en los hogares. Hasta volvería a compartir un laburo con Pablo (Echarri). Si me copa el material, aceptaría. Pablo es un talentoso, un carismático. Mi límite apunta a no repetir. ¿Viste mi tercer disco, el que acaba de editar
BMG Argentina? Bueno, la idea, dirección de arte y algunas letras (Cayendo) y músicas son mías
(Alas de libertad y Mar). Moriré con la mía.

Oreiro hinca los dientes por segunda vez en su alfajor Havanna con nuez, y continúa, ya instalada en el bar
Malas artes: "Lo primero que resolví antes de ponerme en campaña fue hablar con el dios Jaime Ross. Soñaba que me dejara interpretar algo suyo. Tanta grandeza demostró que me escribió y produjo un tema (Pasión Celeste),
lo cantó conmigo y me ayudó en otro par (Canto canto y Cuesta arriba, cuesta abajo).
A partir de allí, me preocupé por acercar rock retro de los 70 y 80, pop, candombe, baladas y murga, mezclando instrumentos con cuidadosos arreglos de cuerdas y percusión ciento por ciento uruguayos. Soy una artista ecléctica, una artista de varieté. Y delante del material, dirigido por el talento de Kike Santander, busqué difundir un mensaje ecológico contra la tala de árboles, la matanza de ballenas y la contaminación masiva. Y me 'vestí'
de la superheroína Turmalina".


-Interesante, ¿y que le pareció el CD a su superhéroe Mollo?

-Voy a evitar entrar en detalles de qué opina. Estoy contentísima y orgullosa de nuestra relación. Tanto que quiero preservarla para mí, y cuidarla. Ricardo comparte conmigo lo que yo hago y yo lo que él hace. Mi vida, mi éxito y todo lo que me pasa hoy es de a dos. Tampoco necesité pedirle que tocara su guitarra en algún tema. Me supercontuvo y forma parte de este disco aunque no lo mencionen los créditos. Que no aparezca no significa que no esté en el disco, en la novela, en mi existencia. Forma parte de cada cosa. Y se acabó la cuestión. 

-¿Acabar? Si ni empezamos.

-Punto. Si te sirve, hablamos de Turmalina.


-¿A qué se debe el inusual nombre para un disco? Y le ruego que no me conteste "lo bauticé Turmalina para que pregunten '¿Por qué?'. Mis tres hermanos se me reirían en la cara si cayera dos veces dentro de la misma trampa. 

-Comentales a tus tres hermanos... ¿varones?

-Varones.

-Comentales que adoro las piedras, las siento duendes, compañía, aunque te vayas pensando que estoy pirucha. Me llama la atención su energía. País al que arribo, tomo una piedra. Calculá que entre 2000/2001 usé tres pasaportes. Y comentales a tus hermanos varones que llevo siempre colgada de mi cuello una turmalina negra y un cuarzo. Es lo único que no me saco ni cuando me baño.

Para mayores datos, un día en la existencia de la muchacha oriental arranca 7:30 AM cuando, tras apagar el despertador de su alcoba, abre la consabida ducha. "Raro que cante ahí", apunta. Desayuna nutritivo, hojea Clarín, se pasa esencias con aroma a melón, pasto o vainilla y recorre cuarenta minutos en taxi hasta los
Estudios Teleinde, en Martínez. La "derriten" los pibes que le piden en el camino. "Prefiero darles comida y ropa antes que fomentar la limosna. Sé lo que es no tener plata. Me crié en el barrio El cerro, donde un vigía de Solís gritó '¡Monte vieu!',
y quedó Montevideo. Pasé una infancia feliz con algunas necesidades. De chica no había un mango para Navidad y armaba los arbolitos colgándole chirimbolos a un paraguas verde. Pero no sé lo que es tener hambre. El dinero tampoco logró cambiarme. Me autoabastezco desde los 12, 13; pisé tu país con 17 y aprendí a subsistir con nada, poco y mucho. Me resultaría imposible retirarme. La crisis me pegó igual que al vecino". También la aterroriza la inseguridad y toma sus secretas precauciones: "La verdad, a veces pienso en radicarme afuera". Graba fuerte y regresa al atardecer para disfrutar su instante predilecto. "Entrar por la cocina, un sitio luminoso y adorable que ja-más-co-no-ce-rás
(bromea). Meto música tranqui. La misma que elijo para dormir, si bien en el living cohabitan variadísimos compactos propios y de mi marido".

-Marido. Raro que la palabra salga de su boca.

-Ché, no me perdés pisada.

Se saca los zapatos, el maquillaje y cena en compañía. "No sé cocinar", pero busca comer sano, evitar el pollo y la carne y acudir a su heladera, abundante en verduras y quesos. Adora las pastas y las pizzas, el helado de sabayon y los chocolates. No se cuida. "Debería". Tampoco sabe, jura, sus medidas y peso, ni desea darse un puntaje frente al espejo. Cierra los ojos a las 2 de la mañana. "No soy una tromba el día entero. Bajo y piso tierra. De allí que no uso celular, reloj, anillos, beeper, mail e Internet". Luce dos tatuajes, un tribal en la pierna y una alianza en la mano. Gran decoradora y hábil cambiadora de lamparitas, homeópata y dueña de una pocket Cannon que saca aquellas fotos que cualquier medio mataría por conocer, Nati colecciona libros de pinup-girls y de viajes y lee bastante. "Me he nutrido de Osho y Galeano (Morí con El libro de los abrazos y Las venas abiertas de América Latina). Soy criada simple y básica pero no por eso tonta ni desinformada. Me sorprendió lo d
el presidente Jorge Batlle. Cuando tildó del primer al último argentino como mentirosos y corruptos entiendo que se refirió sólo a los políticos. De no ser así, los charrúas pensamos distinto. Si por mí fuera, no existirían fronteras entre nosotros. Yo respiro aire rioplatense, me enamoré acá, pienso en un futuro acá
".


-Futuro de Natalia madre alejada del ruido, quizá. ¿Cuándo?

-Breck. Nati (reitera para sí): cuida tus palabras que después te agarrás la cabeza con el título... No pienso en función del futuro.

-¿Logró adaptarse a compartir techo las 24 horas? ¿Le costó perder la libertad, la independencia?

-Olvidate. Es encantador. Punto.

-Pero, ¿se casó para toda la vida?

-Mirá, el amor es para toda la vida. Punto, dije.


-¿No va a declararnos nada fuerte y personal como para cerrar la nota y partir felices a descansar?

-¿Fuerte y personal como qué?


-Ejemplo: "De nuestro dormitorio salen chispas", "Siempre juntos, nunca Divididos" o frases igual o peor de originales. Si arriesga algo del estilo, en el título promocionaríamos su novela y su disco: ¿"Oreiro, una Kachorra de la música", le cierra? Le juro por mi hermana que cumpliríamos.

-Perdón, ¿no tenías tres hermanos varones?

-...Opa, cierto.

-Punto final. Se terminó la partida.

por Leonardo Ibáñez
fotos: Gabriel Rocca
producción: Sofía Delger
maquilló: Clara Stornini 
peinó: Diego Impagliazzo, con productos Alpha Parf
(agradecemos a Versace, Pablo Ramírez, De María y Andrés Pastor)

…e inquieta, la uruguaya: al golazo <i>Kachorra</i>, con Pablo Rago, acaba de sumarle el lanzamiento de <i>Turmalina</i> (donde encarna a una superheroína de historieta), que llega luego de que Natalia Oreiro y <i>Tu veneno</i> vendieran un millón de placas.

…e inquieta, la uruguaya: al golazo Kachorra, con Pablo Rago, acaba de sumarle el lanzamiento de Turmalina (donde encarna a una superheroína de historieta), que llega luego de que Natalia Oreiro y Tu veneno vendieran un millón de placas.

Respeto mi intuición, mi ingenuidad. Me fascina meterme en los hogares. Hasta volvería a compartir un laburo con Pablo (Echarri). Si me copa el material, aceptaría"">

"Respeto mi intuición, mi ingenuidad. Me fascina meterme en los hogares. Hasta volvería a compartir un laburo con Pablo (Echarri). Si me copa el material, aceptaría"

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