Corralón, ¿y después? – GENTE Online
 

Corralón, ¿y después?

1. Primero, hagamos un poco
de memoria: ¿qué fue el corralón?

-Es el nombre que se le dio al conjunto de plazos fijos que quedaron atrapados
en el sistema bancario, fuera de la disponibilidad de la gente. El término
corralito, en cambio, se refería al dinero cautivo de las cuentas corrientes y
las cajas de ahorro. Lo implementó Domingo Cavallo en diciembre del 2001. En ese
momento, a través de cheques, por ejemplo, se podía operar con el dinero
incautado, aunque no disponer del líquido. En el corralón post Remes Lenicov,
excepto las posibilidades temporales que hubo de cancelar créditos, comprar
autos y casas, y canjear plazos fijos por bonos, no se admitía ni siquiera
aquella posibilidad.

2. ¿Qué significa que se haya abierto?
-Que aquellos que tenían su dinero en el corralón, si lo desean, pueden ir al
banco y llevarse a su casa hasta 42 mil pesos más el CER en efectivo, renovar el
plazo fijo con cualquier entidad u optar por el tipo de inversión financiera que
prefieran.

3. ¿Cuánta plata hay en esa situación?
-De los 45 mil millones de dólares que había inicialmente en el corralón, queda
en los bancos un stock de 8 mil millones de dólares. Y la mitad de esta cifra,
aproximadamente, se encuentra en situación de amparo judicial.

4. ¿Qué diferencia habrá entre los depósitos que originalmente eran en dólares y
los que eran en pesos?
-Prácticamente la totalidad de los plazos fijos afectados están en la moneda
estadounidense. Los que hayan sido depositados en pesos podrán ser retirados sin
límite, no así el resto.

5. ¿Cómo se retirará el dinero en el caso de los depósitos en dólares?
-Como la economía se pesificó, los retiros se harán en nuestra moneda. Para
saber cuánto se llevará cada uno, habrá que hacer el siguiente cálculo. Hasta
los 42 mil pesos -equivalentes a 30 mil dólares depositados originalmente, según
la cotización oficial de 1,40-, habrá que sumar la indexación del CER
(Coeficiente de Estabilización de Referencia), que está en el orden del 40 por
ciento. El resultado es de 2 pesos por dólar. El resto, hasta llegar a completar
el valor del dólar libre (que el viernes 28 de marzo cerró a 3,02), se
completará con un bono en dólares del Gobierno a diez años: el Boden 2013. Para
los montos entre 42 mil y 100 mil pesos habrá un paso previo, que será la
apertura de un plazo fijo a 90 días. Durante esos tres meses, el dinero se
ajustará por el CER y una tasa del 2 por ciento anual. En los casos en que la
plata del corralón supere los 100 mil pesos, el plazo fijo deberá ser a 120
días, ajustados como en el caso anterior.

6. ¿Cómo puede calcular el CER
un ahorrista, para saber qué porcentaje deberá añadir al dinero reclamado
originalmente?

-El índice del CER lo publica el Gobierno a diario. Para tener una idea
aproximada, es muy parecido al índice de precios al consumidor, cuyo acumulado,
a la fecha, está en el orden del 41 por ciento.

7. Concretamente, ¿qué resultado tendrá para el bolsillo del ahorrista que la
diferencia entre el dólar de referencia a 1,40, al que se sumará el CER, y la
cotización del dólar libre se paga con un bono?
-La inclusión en el pago del Boden 2013, que cancelará el Gobierno dentro de
diez años pero se puede vender anticipadamente en el mercado, tendrá como
consecuencia que el ahorrista cobrará dos tercios del corralón en efectivo, y
uno en bonos.

8. ¿A los Boden 2013 conviene
guardarlos 10 años hasta su vencimiento o venderlos ahora en el mercado?

-Depende de cada bolsillo. El que necesite la plata hoy los venderá, pero
obtendrá la mitad de su valor, y por ende no contará con el ciento por ciento de
sus depósitos, sino un 17 por ciento menos. Al que no necesite el efectivo ya,
le convendría aguantarlos. Si a la Argentina le va bien, subirá su precio.

9. ¿Los ahorristas ganan sacando su dinero del corralón ahora, o continuando con
la reprogramación de los depósitos como estaba pactada?
-Con esta apertura logrará más dinero, ya que con la otra opción obtendría sólo
el 1,40 más el CER. Luego, con la plata, deberá escoger entre las alternativas
de inversión que brinda el mercado, sabiendo que no hay una crisis bancaria por
delante, como sucedió en el 2001.

10. ¿Cuál es la fecha límite para
optar y por qué se impuso un plazo a esta decisión?
-La norma establecerá tres semanas para elegir. Al mismo tiempo que el Gobierno
no le da carácter de obligatoria a la medida, le pone fecha para ejercer una
especie de presión al público.

11. Si alguien ya optó por los Boden 2005 y 2012, ¿puede volver atrás y pedir su
dinero ahora?
-No. En ese caso, ya optó y no podrá dar marcha atrás. Aunque el Gobierno está
cerrando jurídicamente este punto para evitar nuevos reclamos.

12. ¿Ganó o perdió el que aceptó
esos bonos?

-Claramente, perdió. En este caso se reconocerá un tipo de cambio
sustancialmente superior al de aquellas oportunidades. En septiembre de 2002,
cuando se pudo optar por el Boden 2012, o en octubre de ese año, cuando se dio a
elegir por el Boden 2005, la diferencia en contra del ahorrista estuvo en el
orden del 59 por ciento, en el primer caso, y del 32 por ciento en el segundo.

13. ¿Qué pasa con los fondos de aquellos que pidieron un recurso de amparo y
están en trámite judicial? ¿Pueden acogerse a esta última norma?
-Sí, pero deberán pagar los gastos del amparo iniciado al abogado que
contrataron para este trámite, que son del orden de entre el 15 y el 20 por
ciento del depósito.

14. ¿Cómo cayó en el sector bancario esta decisión y qué harán las entidades?
-Los bancos ya habían generado aperturas voluntarias e independientes y, por lo
general, la gente no se llevó la plata. Ahora podrían subir la tasa de interés
para seducir a sus clientes, pero no será en forma significativa.

15. Con esta decisión,
¿queda definitivamente normalizada
la actividad financiera?
-No. Primero hay que aguardar a terminar con los estertores del corralón, porque
aún quedarán plazos fijos a 90 y 120 días obligatorios. Y porque el Gobierno
-contra lo que pensaban los bancos- envió al Congreso la solución de un tema
delicado: la compensación a las entidades financieras por la diferencia de
cambio en los amparos y la aplicación del CER, ya que los bancos, en ambos
casos, pagaron a 1,40 a los depositantes y cobraron los créditos uno a uno más
un índice de indexación salarial que es menor al índice de precios.

Tras la apertura del corralito y el corralón, los bancos se convirtieron   en el blanco favorito de las protestas.

Tras la apertura del corralito y el corralón, los bancos se convirtieron en el blanco favorito de las protestas.

De la Rúa, Cavallo y Colombo.

De la Rúa, Cavallo y Colombo.

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