Conocé a la hija actriz de Darío Grandinetti que se convirtió en revelación – GENTE Online
 

Conocé a la hija actriz de Darío Grandinetti que se convirtió en revelación

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A los 22 años, después de ganar el premio ACE Revelación por su rol teatral en Después de casa de muñecas, Laura Grandinetti se abre camino a paso firme.

De chica no iba a los castings, porque a mis padres nunca les gustó eso de ser ‘niño-actor’, y yo lo respetaba. ‘¿Querés actuar? Tomá clases’, me decían. La prioridad era terminar el colegio y después sí, hacer lo que deseara”, cuenta Laura Grandinetti (22), hija de Darío y la ex modelo y actriz Marisa Mondino. Y así pronto lo hizo: a los seis años les pidió comenzar a estudiar teatro. Arrancó tomando clases de comedia musical con Julio Bocca, siguió en la escuela Río Plateado de Hugo Midón y luego con Julio Chávez, “mi gran maestro”, revela la ganadora del premio ACE Revelación Femenina por su papel en Después de casa de muñecas, obra que, protagonizada por Paola Krum, estuvo nominada en otros rubros y también ganó en la terna de Drama. “Fue el trabajo más importante de mi vida, y el premio, el broche de oro de un gran año”.

TRAS LOS PASOS DE... “Tengo imágenes de chiquita en los pasillos del teatro. En la época del jardín de infantes, cuando mis padres aún estaban juntos, él viajaba a rodar en España y con mamá lo acompañábamos. Muchas veces lo visitaba en el set de filmación. Era su trabajo, pero con algo de todo eso empecé a conectar”, cuenta Laura.

–¿Tuviste un momento que te marcó para elegir esta profesión?

–Para mí fue muy importante la temporada marplatense de papá con Ella en mi cabeza (2006), junto a Juan Leyrado y Natalia Lobo. ¡Fui a todas las funciones! Y pegué buena onda con Natalia. Cuando la vi en el escenario me dije: “Quiero ser como ella”. Todo bien con papá, pero ahí vi a una mujer con la que me identificaba. Después siguieron muchas temporadas acompañándolo a la calle Corrientes: ahí me cruzaba a ver otras obras mientras él estaba en escena. Aunque a veces no entendía, estar sola en la sala, que se apagaran las luces y arrancaran los cuentos, para mí era mágico. El teatro es el lugar en el que me siento más a salvo en el mundo.

De chica, junto a su papá. Con él debutó en el teatro con la obra Personitas (2014, dirigida por Javier Daulte). Luego repitieron en cine, con Rojo (2018, de Benjamín Naishtat).

–¿Te pesa el mote de “hija de”?

–Cero. Papá tiene mucho que ver como influencia y acompañándome, pero jamás conseguí nada por él. Nunca pidió trabajo para mí y tampoco se lo permitiría. Ser hija de él ¡me encanta! Es lindo compartir una pasión. Pero jamás sentí que mi laburo no valiera, y eso me hace sentir segura.

–Junto a él debutaste en teatro con Personitas (Espacio Callejón/2014).

–Sí, con textos y dirección de Javier Daulte, amigo de la familia. Cuando cumplí 15 vino a mi fiesta y les dijo a mis padres que estaba escribiendo un personaje para mí. Al principio papá le dijo que no, pero Javier acomodó días y horarios para que yo pudiera participar. ¡Fue una obra espectacular! Con mi padre, María Onetto, Andrea Garrote, Héctor Díaz. La hicimos dos años y también nos presentamos en Chile.

–¿Cómo fue trabajar con tu papá?

–¡Divino! Los miércoles me buscaba por el colegio, almorzábamos en la esquina del teatro pasando letra y después íbamos a los ensayos. Años después hicimos en cine Rojo (2018, de Benjamín Naishtat). No soy de pedirle consejos directamente, porque ya sé lo que me va a decir, conozco su mirada. Pero el trabajo es parte de la charla cotidiana. Además, creo que se enseña con el ejemplo, y a mis viejos siempre los vi comprometidos con su trabajo, con seriedad, responsabilidad y siendo buenos compañeros. Para mí soy igual a mamá en la manera de hablar, aunque ella dice que soy muy Grandinetti, que tengo el mismo humor ácido que papá.

Una postal de su niñez junto a su madre, Marisa Mondino, con la que convive desde que se separaron sus padres en 2006.

MUJER REVELACIÓN. Después de casa de muñecas significó un antes y un después en su carrera, más allá del premio ACE que ganó por su rol. “Venía de trabajar en el Espacio Callejón con toda gente amiga, y fue mi primera experiencia en teatro comercial”, cuenta Laura, y continúa: “Me hice muy amiga de Paola Krum. Me quedaba en su camarín hasta diez minutos antes de la función. Para mí es muy importante crear familia en el trabajo. Soy muy canceriana”, dice la actriz, nacida el 14 de julio de 1997.

En su primera obra de teatro comercial con Después de casa de muñecas. Allí interpretó a Emi, la hija de Nora (Paola Krum), junto a Jorge Suárez (como Torvald Helmer) y Julia Calvo (en la piel de Anne Marie), dirigidos por Javier Daulte. Su rol le valió el premio ACE Revelación Femenina 2019.

–¿Qué es lo que más te apasiona de actuar?

–En el teatro me siento como en casa. Con el cine, en cambio, todavía tengo mucho que aprender. Lo que más me gusta es encontrar en la repetición de las funciones ese segundo de algo único, que no pasó ayer ni va a pasar mañana. ¿La tele...? En la actuación me encantaría ¡hacer todo! Creo que cualquier experiencia me va a enseñar algo nuevo. Mi gran sueño es ser reconocida y valorada por mi trabajo, y poder elegir mis proyectos.

–Si no fueras actriz, ¿a qué te dedicarías?

–Empecé a estudiar Curaduría y Gestión Cultural en el CIC (Centro de Investigación Cinematográfica), y me encanta. Creo que me complementa en el detrás de escena. Quiero trabajar para promocionar la cultura de mi país. No necesito estar siempre en el escenario con todos mirándome... Cuando algo artístico está sucediendo yo quiero estar ahí, en el rol que sea.

Fotos: Gabriel Machado.
Producción: July Cuevas.
Pelo y make up: @cholumakeup
Agradecemos a Las Pepas, Vitamina, Dollstore y a Silvia Santos (SMW Asesores de Prensa).

Vínculo copiado al portapapeles.

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