Cómo ventilar bien los espacios cerrados y reducir el riesgo de contagio de coronavirus – GENTE Online
 

Cómo ventilar bien los espacios cerrados y reducir el riesgo de contagio de coronavirus

Los especialistas insisten en la importancia de airear los ambientes para evitar la transmisión por aerosoles, que se produce cuando se inhala las emisiones de una persona infectada.
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Ante el avance de la segunda ola, que sigue registrando récord de muertes y que ya dejó al sistema sanitario al límite del colapso, el Gobierno analiza en las próximas horas cuáles serán las nuevas restricciones para la circulación. 

Mientras tanto, los especialistas insisten en la importancia de los cuidados individuales de la sociedad y, una de las ideas que más se refuerza es la de ventilar los ambientes para evitar el contagio.

Desde el comienzo de la pandemia, la importancia de la ventilación de los espacios cerrados acompaña las medidas de distancia social, la higiene y el uso de barbijo correctamente colocado.

En este marco, unas de las claves ante esta segunda ola de contagios es la ventilación constante de los lugares cerrados, que nos permitirá evitar la propagación del coronavirus por aerosoles.

Cabe destacar que, las células que le permiten la entrada al virus SARS CoV-2 se encuentran en el sistema respiratorio. Se ha comprobado que pueden ser infectadas de una forma muy eficiente a través de la inhalación de los aerosoles; es decir, de partículas muy pequeñas, invisibles, que las personas emiten a través de distintas actividades respiratorias, como por ejemplo, exhalar, hablar, toser, cantar.

El contagio por aerosoles se produce cuando se inhala las emisiones de una persona infectada.

Autoridades indicaron que “al comienzo de la pandemia se creía que el contagio por superficies o contacto y por gotas (impacto) eran las más importantes, pero hoy sabemos que la principal forma de contagio es por aerosoles”.

“Podemos contagiarnos ya sea respirando una alta concentración de aerosoles infectivos en poco tiempo (contagio en proximidad) o una baja concentración durante mucho tiempo de exposición (contagio a distancia). Por eso, ventilar es una medida muy efectiva porque evita que se acumulen aerosoles en el aire y reduce el riesgo de tener un evento de super contagio, que ocurre cuando una persona contagia a muchas otras, incluso estando a más de dos metros de distancia”, agregaron.

“Los cuidados se deben continuar porque no solo son para uno, sino que es una protección colectiva y para la comunidad. Es una actitud solidaria; me cuido yo, pero también cuido al otro”, concluyeron al respecto.

Cómo ventilar correctamente

Los expertos recomiendan ventilar tres veces al día. Para ello, hay que abrir todas las ventanas de par en par.

La forma más rápida de regenerar el aire es la ventilación cruzada. Para ello se abren de par en par las ventanas opuestas y si es necesario las puertas entre las habitaciones.

En invierno, 3 ó 4 minutos son suficientes debido a la gran diferencia de temperatura entre el interior y el exterior. En verano, el aire de la habitación puede tardar 15 minutos o más en renovarse por completo.

Es importante tener en cuenta que, en caso de una gran concentración de humedad, por ejemplo después de la ducha, es preferible la ventilación de choque en la habitación. Esto significa que se abre la ventana de par en par, pero se cierra la puerta. Así se evita que el aire húmedo llegue a las otras habitaciones.

Los expertos desaconsejan las ventanas oscilobatientes. Cuando hace frío en el exterior, el dintel de la ventana se enfría tanto que la humedad del aire de la habitación se condensa allí y eso puede provocar la formación de moho.

Cuando hace más calor en el exterior, la ventana puede permanecer abierta un poco, pero el efecto de ventilación es mínimo debido a la pequeña abertura y a que falta la diferencia de temperatura con el aire de la habitación.

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