«Como amante, merezco un 9,5» – GENTE Online
 

"Como amante, merezco un 9,5"

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- Si se dan las cosas como parece que se darán, pronto me voy con mi familia a vivir afuera.
- ¡…!

-Perdón, ¿qué pasa?
-Acaba de atentar contra la idea inicial de esta nota: presentar a la nueva Araceli Edith González, más delgada, más provocativa, más madura, más independiente, más... ¿Cómo que quiere cargar a los suyos e irse del país?
-Por ahora se trata de una propuesta que apenas termine de grabar me voy a sentar a estudiar. Si me decido, saco los pasajes.

-Espere, espere. Toma un avión y punto. ¿Así de fácil? ¿Qué hay de los suyos? Usted tiene hijos y marido.
-Lo conversé con Flopi (13) y a Tomás (3) me lo llevo también. Probar suerte afuera puede abrirnos la cabeza. Es lo que más deseo como experiencia profesional.

-¿Se le olvidó meter en la valija al tal Suar (33) o…?
-Adri obviamente seguirá con lo suyo, irá a vernos y volverá, irá a vernos y volverá.

-Suena medio extraño, ¿no le parece?
-Pará, pará de imaginarte cosas raras. Entre nosotros andamos muy bien, eh.

-¿Entonces? ¿Cuándo, dónde, cómo y por qué se le ocurrió la idea de abandonarnos?
-¿Cuándo? Apenas termine en teatro Monólogos de la vagina. ¿Dónde? Poné "del Caribe para arriba". Un lugar en el que la telenovela latina pega fuerte. Prefiero no adelantar el destino.

-¿Empezó a estudiar inglés?
-(Risas) Dos veces por semana… ¿Cómo? Después de pensarlo bastante. ¿Y por qué? Porque mi paso por Miami la semana anterior me deslumbró hasta reafirmarme una meta que me puse cuando decidí hacer Provócame: ir en busca de otros mercados. En la Florida, flasheé. Durante la conferencia de prensa no entendía nada. La gente gritaba en Ocean Drive. "Oye. ¡Bella compañerita la de Chayanne, eh!". Los periodistas locales preguntaban ansiosos: "¿Quién es González?". ¡¡Gon-zá-lez!! "¿Está casada?". Anteayer caí y me puse a llorar. Gracias a Dios aún no perdí la capacidad de asombro. Quiero ofrecerles a mis hijos el ejemplo de que se puede crecer inclusive perteneciendo a un país que está allá abajo. Sin embargo, reitero, todavía no se sabe.

-¿El delicado momento social es uno de los motivos para soltar amarras?
-Quizás ayuda. Me saca ver al hombre argentino sin dignidad, porque le faltan trabajo y proyectos. Me da bronca que tan pocos tengan tanto poder para destruir al ciudadano común. Me da impotencia descubrir a nenas de la edad de mi nena prostituyéndose. De política no quiero saber nada. Soy madrina del Hospital Muñiz y ayudo desde mi lugar, exactamente en el otro extremo de la política. En una parte de Monólogos de la vagina, la vagina pide: "Acá estoy Pepe, entrá, entrá". En nuestra nación argentina, la gente exige: "Acá estamos, déjennos entrar, déjennos".

-¿Y qué pensó usted cuando la invitaron a entrar en Monólogos de la vagina?
-Me encantaba la posibilidad de hablar de un tema difícil como la vagina. La vagina es el centro de la mujer. Fui a ver el espectáculo con Susú Pecoraro y María Leal, mis futuras compañeras -desde el 18 de octubre hasta el 25 de noviembre en el Paseo La Plaza- y absorbí varias emociones juntas. "Uy, es verdad". "Uy, qué horror". "Uy, igual que cuando nacieron mis hijos". Leí que ahora se prepara Monólogos del pene y siento que la sociedad es machista en tal sentido. Ese sitio, la mujer lo cuida, lo cubre, elige a quién entregárselo. El hombre, menos.

-Cuéntenos qué comentaría su vagina si, como en la obra, hablara: "¿La he pasado genial los últimos años", "Me queda mucho camino por recorrer" o qué?

-Mi vagina vive el momento. Lo que le pasó a ella me sirvió de experiencia a mí, y lo que venga me va a servir para crecer. Ojalá desde el lado de mamá pueda dar más frutos; desde el lado de la mujer, recibir la satisfacción que uno debe sentir cuando ama; y como persona, pueda mostrar los ovarios suficientes para seguir peleándola.

-¿Alguna vez pensó más con la vagina que con la cabeza?
-Lamentablemente, no (risas).

-¿Qué pasaría si dentro de un ratito clavara los frenos al lado de usted un auto y dentro de él surgiera el hombre más impactante de la Tierra. ¿Le sonreiría o bajaría la cabeza?

-Hay momentos en los que uno no está predispuesto a recibir ni a dar nada y hay momentos en los que uno tiene una plenitud tan grande, que pueden pasar 80 Antonio Banderas y Brad Pitt alrededor que ni los ve.

-Aceptable respuesta, pero no contestó. ¿Pondría ahora en juego todo lo que tiene por un deslumbramiento?
-Ni ahí. Una pareja es tiempo y es saber quién pelea por vos y va a estar a tu lado el día que te sientas destruida. Actualmente no pensaría con la vagina, pensaría más con mis sentimientos. Estoy bien plantada.

-¿Comparada con cuándo?
-Respecto de los 20, hay una gran diferencia. Quizá antes estaba más dubitativa. De hecho, cuando a los 21 viajé 90 días a España como modelo con mi beba de seis meses, no me la banqué. Y ahora lo que siento es que sí, que puedo. Pero no detendría el tiempo acá. Quiero disfrutar. Hace poco tuve una charla con mamá Rosa. "Esta edad es bárbara, viejita". Nunca necesité mentir mis años, y a los 34 me siento excelente conmigo, con mi cuerpo, con mi cabeza, con mi corazón.

-Nombró el indescifrable corazón. ¿Lo suyo con Suar fue una inversión a plazo fijo que dio buenos intereses o, como Raggi y Repetto, le habían puesto un tope de tiempo a su amor para ver si lo superaban?
-Con el Chueco no sabía qué iba a pasar, y nos casamos y tuvimos un hijo. Nunca programo con los sentimientos. Me atemoriza. Hoy estoy bien. No sé qué va a pasar mañana, porque también crezco y hay que ver si tu pareja está capacitada para darte lo que necesitás; o vos a ella. ¿Si lo imagino a mi lado, con 70 años? Aunque nos separemos, siempre estaremos juntos. La década junto a él fue lo más importante de mi existencia.

-¿Siente que a veces se los quiere separar?
-Pasa por el morbo de la gente. Están los que sostienen: "Que tuvieras una historia con Chayanne sería bárbaro para la novela". ¿¡Cómo!? O: "No te separes ahora, mal momento". ¿¡Cómo!? Pero creo que más allá de lo que se señale o se deje de señalar, en la cama es donde uno sabe qué tiene al lado. Digan lo que digan de Adrián, él, frente a frente, a los ojos, me hace decidir si le creo o no y si deseo seguir. Eso es mío, íntimo, es privado. Y lo mismo al revés. Nuestras peores peleas nacen de las mentiras. Nuestro pacto de sangre es cara a cara. Por el momento, la fórmula resultó.

-Discrimine los ingredientes de esa fórmula.
-Reconocer las mier…, aprender a ceder, sufrir bajones y remontarlos juntos, respetar, ser respetado; dar aire, no asfixiar.

-Habla de la independencia que usted ganó al dejar Pol-ka.
-A mí me encanta Pol-ka, pero por un tema individual, profesional, de relación y de todo, prefiero trabajar fuera de la productora que encabeza mi marido. Resultaba complicado vernos de día y de noche. No lo aconsejo. Prefiero ir de manera paralela aunque sobre distintos rieles.

-Doce horas diarias de piso, hijos, hogar. ¿En qué momentos…? Usted entiende…
-Este fue un año difícil para ambos. Grabamos un toco, llegamos, atendemos a los chicos, tratamos de dormirlos y quizá ahí nos quedamos apoliyados nosotros. Anoche terminé a las 10:30. Llegué, al rato entró Adrián, lo llevó al Toto de paseo, regresó, lo cambié y lo hice dormir, me empecé a depilar, a hacerme las manos y los pies para la nota de GENTE; Florencia venía de un baile… Recién pude bajar las revoluciones a las tres de la madrugada y ¡pluf!, caí rendida. En fin, mejor descansados y bien que cansados y mal.

-¿También se agotaron las fantasías? No sé, en un avión, usted vestida de colegiala, de Mujer Maravilla, con la camiseta de Boca y nada abajo...
-(Risas). Es que con tanto laburo hasta él, el rey de las ideas, anda alicaído.

-¿Ya bailaron salsa en la intimidad?
-Ya. Me seduce una barbaridad. Nada que envidiarle a Chayanne. Un lanzado, Adrián.

-Pero debe haber algo más que pone loco al 22.
-Despertarlo después de la medianoche para… Y a mí, que me dé un buen desayuno (carcajadas).

-Palabra por palabra. ¿Qué declaró Suar cuando, una vez superados los moretones y la hinchazón por la operación de delanteras, usted le posó con el torso desnudo?
-"Diosa, qué bien te quedan las muchachas". Siento orgullo. Paseo desnuda por la casa.

-Ajá. ¿Y en la calle?

-En la calle, ¿qué?

-Repita qué le gritan en la calle sobre las flamantes lolas.
-Anduve poco. Escuché dentro del aeropuerto de Miami a un pibe que le pedía a su amigo: "Avancemos rápido que quiero ver cómo le quedó el par de tetas". Y la verdad, quedaron bien. Me siento completita. Faltaba un touch. Como galletitas y las migas no caen al piso como antes. Luzco otra postura. Más cómoda, segura y provocativa. Volví a tener lo que siempre tuve.

-En su caso, ciertos centímetros más.

-95 en pechuga. Igual, no me sentí Moria en ningún momento. Estaba acostumbrada a ver mi cuerpo chatito, flaco, pero en el espejo me encanté. Y te mirás, y girás, y volvés a mirarte.

-¿Sorteó los corpiños entre sus admiradores?
-Regalé muchos y tuve que comprar muchos.

-¿Usa su tarjeta de crédito o la de Suar?
-Anotá: no poseo extensiones del señor Adrián Kirzner. Preferimos cuentas separadas. Mejor para él. Soy adicta al shopping.

-¿Hasta cuánto asciende su récord de gastos?
-Secreto de sumario. Grosso. Compro y a remarla. Para eso lo despierto al Chueco después de la medianoche. "Me falta un dígito para saldar la suma. A cambio, te ofrezco…".

-Como amante, ¿qué valor cree que merecen sus habilidades, Araceli?
-En pesos, no sé. Pero en puntaje, merezco un 9,5.

-A su relación con Suar, ¿cuánto le pondría?
-Siete. Eximidos.

-Arrancamos por abajo -la vagina-, avanzamos hacia arriba -las lolas- y recalamos más arriba, en la cabeza. ¿Cómo se cultiva?
-Me encanta leer a Deepak Chopra, practicar yoga y meditar. Los tres me han enseñado a buscar grises entre el negro y el blanco. Aprendí a no ahogarme ante las grandes alegrías y las grandes tristezas. Me tranquilicé. Cuando piso mi casa, tiro los zapatos, me saco el maquillaje y escucho música.

-… Aparte de mandar algún que otro e-mail erótico.
-¿Quién nos delató? Tengo un grupo de conocidas, entre ellas Flavia Palmiero, y nos los reenviamos. "Tomá, disfrutá esto", "Tomá disfrutá lo otro". No tengo secretos inconfesables… con mis amigas.

-¿Qué nunca entenderemos los hombres de las mujeres?
-Por ejemplo, cómo nos las arreglamos para manejarlos siempre.

-Parece que bien dentro suyo se esconde una feminista neta, Araceli.
-No, pero defiendo mi condición de mujer. No obstante, tendemos a rebajarnos. Error garrafal. ¿Vos sabés cuántas sensaciones y cuántos nervios más hay en nuestros clítoris que en los penes? Montones. Yo me pregunto, entonces: teniendo semejante ametralladora, ¿por qué queremos una pequeña escopeta?… Pensémoslo tranquilas, señoras.

por Leonardo Ibáñez
leibanez@atlantida.com.ar
fotos: Machado/Cicala
producción: Sofía Delger
maquilló y peinó: Alejandra Campos
(agradecemos a Laurencio Adot, Ricky Sarkany (bikinis) y S-Mode)

Cautivó durante la presentación de <i>Provócame</i>  en Miami y le llueven ofertas desde varios países. Recién ahora me siento plantada para triunfar afuera", confiesa la actriz.
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Cautivó durante la presentación de Provócame en Miami y le llueven ofertas desde varios países. "Recién ahora me siento plantada para triunfar afuera", confiesa la actriz.

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