“Chiche es un señor seductor, y a la vez un niño travieso incorregible” – GENTE Online
 

“Chiche es un señor seductor, y a la vez un niño travieso incorregible”

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A Karina (29) le gusta jugar; lo sabemos. Con su estilo despierta ratones donde se le antoja, y de paso se va haciendo lugar en el mundillo de la farándula. Pone vocecita de nena y a pura curva, escote, piel y sensualidad, abre camino. Recordemos: su aparición más recordada fue hace años, con el querido Jorge Guinzburg en el programa Mañanas informales, que el humorista conducía en Canal 13. En aquella oportunidad, Jelinek inmortalizó la frase “lo dejo a tu criterio”, repetida hasta el cansancio cada vez que se habla de ella.

Luego Marcelo Tinelli la incorporó a Bailando por un sueño, y cautivó con su simpatía y sus fallidos. Y ahora es el turno de Samuel Gelblung, que adoptó a la modelo del staff de Mauricio Cataraín en su 70.20.11, el ciclo de investigaciones que capitanea. Allí se pone en la piel de una cronista. Ya hizo informes con los gorditos del doctor Alberto Cormillot, siguió paso a paso la elaboración de salchichas, morcillas y salamines, acompañó a aquellos frustrados que reemplazaban a una novia/o por una mascota, y deambuló por albergues transitorios... Ojo: sólo para saber usos y costumbres de sus usuarios. Ahora la idea es que entreviste a fondo a su jefe, tarea nada fácil. Veamos cómo le va. La charla arrancó con formalidades, pero después Karina le puso pimienta.

–¿Cómo es tu vida sexual, Chiche?
–No me asusta la pregunta: normal para un hombre de mi edad (66 años). Te facilito el trabajo diciendo que no consumí viagra para tener mayor potencia sexual, porque no me hace falta: rindo muy bien por ahora. Sólo tomé una vez cuando salió, hace como 15 años. Estaba en la radio y no me hizo nada... Nada más me puse todo colorado por un tiempo. Lógico que para que pase algo hay que tener deseo sexual. Yo estaba frente a un micrófono rodeado de compañeros. Igual, creo que la decadencia en la cama es proporcional al nivel de estrés que uno tenga. A mí, por ahora, no me afectó.

–¿Te reconocés como un hombre seductor?
–Sí, porque estoy un poco loco. Eso a las mujeres les encanta y a mí me da muy buenos resultados.

–¿Cuál es la modelo que más te calienta?
–Vos me gustás.

–¿Te excito?
–No hay nada más perturbador que cuando salís con un solerito. Chocan los autos, los planetas. Pero no cuando te producís; te queda bárbaro salir con chatitas y sin una gota de maquillaje. Insisto, es perturbador, muy impresionante.

–¿Y qué otra mujer te gusta o te perturba, como te gusta decir a vos?
–(Piensa un rato) Es difícil... Me gustan las veteranas. Me encanta Nora Cárpena, una mujer madura y muy bella. En un tiempo me gustaba Mercedes Morán, después se volvió medio tonta políticamente y me cansó un poco. Me agradan mucho las piernas de Dolores Trull, los tobillos finitos, como los de María Eugenia Ritó, que tiene los más excitantes que conocí; son muy especiales.

–¿Qué pensás de Mirtha Legrand, con quien estuviste enfrentado alguna vez?
–Que es un milagro que tenga esa actividad, esa lucidez, esas ganas... Porque hay que tener voluntad de hacer tres horas de televisión, de ir a fiestas. Y tiene muchos años... Esta bellísima.

–¿La miraste alguna vez con...?
–¿Con deseo? No, no la miré con ojos de deseo, y menos lo voy a declarar acá. Yo cuido mucho eso.

–¿Lo dejo a tu criterio?
–No. Hay un salto generacional muy grande.

–¿Y Susana?
–Reconozco que es bárbara, divertida...

–Quiero saber si sos un metrosexual. ¿Sos coqueto?
–Sí.

–¿Te ponés cremas?
–No. Me dan asco.

–¿Te depilás? ¿Te hacés la tira de cola?
–¿Queeé...? ¿Estás en p...? El tipo que se depila y se pone crema es gay aunque no lo ejerza.

–Yo tuve un novio que se depilaba y se ponía crema.
–No podés estar al lado de un tipo que se depila y se pone crema. Hacé lo que quieras de tu vida... Yo te digo que es muy probable que ese tipo tenga desarrollado su costado homosexual más que otros. Esas cosas son de mujeres.

-¿Por qué tocás tanto las colas y las lolas de las famosas?
–Pará, pará, porque toqué 5 o 6 veces, pero lo repiten tanto en los programas de la tele que da la sensación de que ando toqueteando a todo el mundo todo el tiempo. Es para ver si son duras... Qué se yo... Pero no me produce otra cosa que diversión.

–¿Qué pensás de mí?
–Que estás buenísima, que te hacés y no sos.

–¿Pensabas que soy boba?
–No, que te hacés la boba. Es parte de tu juego, y es inquietante. Sabés que podés perturbar a más de uno. Pero de hecho hay más gente perturbada por tu belleza que por tu tontería. No tenés un pelo de tonta.

–¿Por qué te peleaste otra vez con Gerardo Sofovich?
–Nuestra relación se murió, no existe. El tiene sentimientos malos, pero yo no tengo capacidad de odio. No quiero hablar más de esto. Ya no existe en mis afectos.

–¿Tenés enemigos?
–No lo sé. En el medio hay mucha envidia, mucha gente mezquina, pero no me importa.

–¿Le prestás atención a tu familia o sólo pensás en vos?
–Soy muy familiero, muy compañero de mi mujer, de mis hijos, de mi nieta. Siempre comemos con los chicos en casa los martes y los jueves a la noche. Mis afectos ocupan un rol muy importante en mi vida.

–¿Con qué soñás?
–Con mi familia y con hacer un diario. Me da vueltas desde hace tiempo en la cabeza. Un periódico de Buenos Aires, como hay en muchas ciudades y provincias, referido a lo local.

–¿Creés en Dios?
–No lo niego, pero no soy creyente. No puedo ser tan absoluto. No le pido cosas, pero no me atrevería a decir que no existe.

–¿Sos feliz? ¿Qué harías si volvieras a nacer?
–Soy relativamente feliz cuando veo la sonrisa de mi nieta, de mis hijos, de mi mujer. Me reconforta mucho el éxito profesional. Pero si volviera a nacer estudiaría más, porque no pude hacerlo. Me hubiera gustado ser médico. Es que me fui de mi casa muy chico. La niñez y la adolescencia fueron las peores etapas de mi vida.

–¿Te considerás un hombre libre?
–Más bien loco, como te dije. Mi cabeza va por senderos raros. Tengo pensamientos laterales, analizo cosas que la gente no. Me interesa más lo que las personas comen que lo que dicen. Por eso en mi programa me puse a revisar la basura de los políticos. Ahí descubrí que Aníbal Ibarra era jefe de Gobierno y tomaba vino berreta.

–Chiche, un consejo para mí.
–Tenés condiciones naturales para que te vaya bien. De hecho, te está yendo muy bien. Te aconsejaría que en el futuro tengas una mirada muy aguda de la realidad, pero observá más lo que pasa a tu alrededor que a vos misma. Y siempre tené en cuenta que cuando estás expuesto no sos igual a todos. Es muy difícil ser una persona pública. Te lo digo yo, que cambié varias veces de psicoanalista.

Para terminar, requerimos la impresión de la entrevistadora.
–¿Karina, vos qué opinas de Chiche?
–Ay, es divino, un señor muy seductor, y a la vez un niño travieso incorregible. Me encantan sus modos. A mí siempre me respetó, me dio lugar para trabajar, y lo que más me gustó es que me presentó a su mujer y a sus hijos. Me hice muy compinche de su hija Magui, a quien le regalé un perrito en agradecimiento por la onda que tuvieron conmigo. Chiche tiene una familia maravillosa. El se hace el duro, pero es tierno como un bebé.

Karina reporteó a Chiche y le arrancó confesiones inéditas: “Te aviso que no consumí viagra para tener mayor potencia sexual, porque no me hace falta; rindo muy bien. Sólo tomé una vez para experimentar cuando salió, porque soy curioso”.

Karina reporteó a Chiche y le arrancó confesiones inéditas: “Te aviso que no consumí viagra para tener mayor potencia sexual, porque no me hace falta; rindo muy bien. Sólo tomé una vez para experimentar cuando salió, porque soy curioso”.

“No hay nada más perturbador que cuando salís con un solerito. Chocan los autos. Te queda bárbaro andar en chatitas y sin maquillaje”, le dice Chiche a Karina.

“No hay nada más perturbador que cuando salís con un solerito. Chocan los autos. Te queda bárbaro andar en chatitas y sin maquillaje”, le dice Chiche a Karina.

“Pienso que te hacés la boba, es parte de tu juego, y es inquietante: sabés que podés perturbar a más de uno. De hecho hay más gente perturbada por tu belleza que por tu tontería. No tenés un pelo de tonta”, la remata Gelblung hablando sobre la personalidad de Jelinek.

“Pienso que te hacés la boba, es parte de tu juego, y es inquietante: sabés que podés perturbar a más de uno. De hecho hay más gente perturbada por tu belleza que por tu tontería. No tenés un pelo de tonta”, la remata Gelblung hablando sobre la personalidad de Jelinek.

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