Barbie Vélez y Fede Bal: la pareja del verano – GENTE Online
 

Barbie Vélez y Fede Bal: la pareja del verano

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Es probable que esta nota de tapa se haya adelantado. Quizá debió coincidir con el Día de los Enamorados. No sólo porque el primer aniversario como novios de Barbie Vélez (21) y Federico Bal (26) se cumple el 12 de febrero (48 horas antes de San Valentín), sino porque la parejita de actores no para ni un segundo de besarse, mimarse, tocarse y cuanto etcétera pueda existir. Así andan por el verano cordobés: más que pegados, pegoteados.

Se los puede ver a los arrumacos en el ascensor que los lleva a la sala del Teatro del Sol (donde forman parte del elenco de Enredados, uno de los tanques de la productora DaBoPe, que marcha segunda en la taquilla nacional); o en el balcón de la espectacular casa que alquilaron en el country Causana y sólo comparten con Quique (7), su perro; o en el auto en un semáforo en rojo.

Tampoco todas son rosas. Para Barbie es la primera vez en Carlos Paz desde la muerte de Fabián Rodríguez, la ex pareja de su madre. La casa donde vivieron en el verano del 2014, el último juntos, queda a pocos metros de donde está parando ahora. Y a Fede lo han tildado de “antisocial” (sic) porque no fue a un par de festejos con sus compañeros de la obra; y desde que trascendió que pasaron Navidad solos y viendo una película en Netflix. Una cosa lleva a la otra.

Lo cuenta Barbie: “Para mí no fue nada fácil la Nochebuena. El elenco se juntó, pero yo no tenía ganas. Le dije a Fede que fuera; no lo obligué a que se quedara conmigo llorando. Pero él, como un gran hombre, me bancó y estuvo a mi lado”. Un día después de esta entrevista, hubo un gran asado de Enredados en su casa.

–Viven y trabajan juntos. ¿Nunca se cansan de verse las caras?
Barbie: Nos pasó al principio acá. Ahora nos acostumbramos, y nos encanta. Somos muy compañeros, pero respetamos los tiempos del otro. Si quiero ir a pasear voy; si él quiere salir con sus amigos, va.
Fede: El otro día fui a jugar al fútbol y pensaba en ella como un estúpido.
B: Nos extrañamos un montón. En los últimos diez meses dormimos juntos todas las noches. En ese tiempo, no nos separamos ni un solo día.
F: Hay discusiones, pero por boludeces. Hoy, por ejemplo, me enojé porque estaba limpiando, guardando las cosas del súper, y ella quería dormir.

–¿Te encargás vos de las cosas de la casa?
F: Barbie no sabe ordenar ni la alacena: mete todo así nomás. Cuando la abrís, se te caen las latas encima. Me enculé porque lo estaba haciendo y ella dormía.
B: (Ofendida) ¿Qué quiere? ¿Que lo mire y aplauda?
F: Obvio. Quiero que me aliente, que diga: “Qué bien como ordenaste”. Bueno, esas son nuestras discusiones.

–Esta casa es enorme: tiene siete habitaciones. ¿Qué van a hacer cuando vuelvan a su dos ambientes porteño en el que, además, toda la ropa de Barbie ocupa uno?
F: ¿La verdad? Pensamos que en una casa tan grande como la de ahora cada uno iba a estar en una punta, y vivimos pegados, siempre uno arriba del otro. Si juego a la play, a los diez minutos largo y me le tiro encima. Me aburro si no estoy con Barbie. No es un tema de espacio.
B: Igual, cuando volvamos nos vamos a mudar. El departamento de soltero de Fede está bien para un hombre. Yo no tengo ni armario: mi ropa está en percheros. Ese no termina de ser mi hogar. Si queremos proyectar, tenemos que buscar algo juntos.

–¿Van a buscar una casa en un country, con verde?
B: Mmm... A Fede no le gusta.
F: Pero a ella sí, jaja... Yo soy más de ir al chino de la vuelta a comprar una gaseosa. Me gusta la ciudad. No me banco hacer muchos kilómetros para llegar a mi casa. Será un término medio...

–¿A nombre de los dos?
F: Pienso que sí. Ya tenemos un auto, nuestro primer bien en común, que ganamos hace poco en el programa de Nico Vázquez.

–¿Y si vuelven embarazados a Baires? Con más razón tendrán que buscar rápido un hogar más grande.
B: ¡Ay, no...!
F: Ella dice eso, pero nunca se sabe. Igual, nos cuidamos: no estamos buscando. Barbie todavía es chica.
B: Ojo. Más allá de mi edad, quiero ser madre joven. Sucede que asumimos trabajos en el corto plazo y sería una estupidez quedar embarazada ahora.
F: Pero al mismo tiempo sería hermoso. Ganas hay. Siempre hablamos de eso.

–Recién contaban que están juntos todo el tiempo. ¿Cómo se reparten, por ejemplo, el territorio de la cama?
F: Dormimos abrazados.
B: (Se ríe) ¡Somos unos pesados! Yo soy muy cariñosa, al extremo.
F: Yo no lo era tanto. Siempre fui más como mi viejo, pero aprendí de ella a demostrar el afecto.

–¿En la intimidad también son así?
F: (Se hace el distraído) ¿De qué hablamos?

–De sexo, Fede...
F: Jaja... A Barbie no le gusta nada hablar de ese tema.
B: ...
F: Igual, yo creo que los dos crecimos mucho en eso (la mira y se ríe). Al principio no sé si estaba tan bueno como ahora... ¿O no, amor?
B: ...
F: Jaja. Es que quizá no nos entendíamos mucho. Pasa que...
B: (Interrumpe) ¡Tampoco demos detalles! Es algo que creció de la mano del amor.
F: Tiene razón. Al principio había cierto pudor. Ahora tenemos una confianza muy linda. Nos divertimos mucho. La pasamos bien, y eso hace que hoy no quiera estar con otra mujer.

–¿Se viene el casamiento después de la temporada?
B: No. Se vienen las vacaciones.

Barbie y Fede en la terraza de su casa en el country Causana, desde donde se ven los impresionantes atardeceres del Valle de Punilla. “El mejor plan es estar juntos”, coinciden.

Barbie y Fede en la terraza de su casa en el country Causana, desde donde se ven los impresionantes atardeceres del Valle de Punilla. “El mejor plan es estar juntos”, coinciden.

“Pensamos que en una casa tan grande como la de ahora estaríamos cada
uno en una punta, y vivimos pegados. Si juego a la play, a los diez minutos largo y me le tiro encima. Me aburro si no estoy con Barbie”

“Pensamos que en una casa tan grande como la de ahora estaríamos cada
uno en una punta, y vivimos pegados. Si juego a la play, a los diez minutos largo y me le tiro encima. Me aburro si no estoy con Barbie”

Todos juntos en una cena en Mar del Plata, el 6 de marzo del año pasado, después de un accidente de Barbie en la Ruta 2. Era la época en que todo estaba bien entre sus madres, Carmen Barbieri y Nazarena Vélez. Los chicos confían: “La vida nos va a ir uniendo a todos”.

Todos juntos en una cena en Mar del Plata, el 6 de marzo del año pasado, después de un accidente de Barbie en la Ruta 2. Era la época en que todo estaba bien entre sus madres, Carmen Barbieri y Nazarena Vélez. Los chicos confían: “La vida nos va a ir uniendo a todos”.

“Con Fede nos extrañamos mucho siempre. En los últimos diez meses dormimos juntos todas las noches. En ese tiempo, no nos separamos ni un solo día”

“Con Fede nos extrañamos mucho siempre. En los últimos diez meses dormimos juntos todas las noches. En ese tiempo, no nos separamos ni un solo día”

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