cambiar pañales" es su próxima meta. Sobre los últimos escándalos, aclara: "La provocación es parte de un nuevo juego". Camaleónica, atrevida, erótica, polémica... ¿Es o se hace?" /> «Aunque no siempre lo parezca, en el fondo soy una buena chica» – GENTE Online
 

"Aunque no siempre lo parezca, en el fondo soy una buena chica"

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-Brédice, ¿usted es o se hace?
-¿Qué cosa?

-La zarpada, la desprejuiciada...

-No soy zarpada, pero me sale muy bien (risas). Me hago mucho más de lo que soy.
Me gusta exagerar, me divierto con eso. Eso sí, jamás me traiciono: siempre hago
lo que se me da la gana…

Y se le dio la gana de ser actriz de cine: en abril estrenará ¡Ay, Juancito!, la
nueva película de Héctor Olivera. Se le dio la gana de hacer tevé: en marzo
empieza a grabar Locas de amor, la próxima tira de Pol-ka. Y se le dio la gana
de cantar: ahora disfruta de las ventas de Actriz, el álbum debut que le editó
Sony Music.

También, a Leticia Brédice le vienen otras ganas. Unas menos profesionales y
algo más promocionales, como cuando decidió fotografiarse con gestito obsceno en
la entrega de los premios MTV a finales del año pasado, o cuando besó frente a
cámaras y a la vez, a Juanes (cantante colombiano) y a Charly Alberti (el ex
Soda Stéreo) en la fiesta de GENTE, una semana atrás.

Ahora tiene deseos menos osados: quiere un capuchino con crema, chocolate y sin
canela. Lo pide un domingo a las cuatro de la tarde en un bar de La Barra esteña.

-Tengo sangre tana, soy muy pasional en todo -aclara mientras echa un sobre de
edulcorante.

-Y lo hace notar.
-Sí. Lo mío es honestidad brutal. Cuando estoy eufórica, lo demuestro.

-Alan Faena, su hombre, ¿qué opina sobre esa sinceridad suya?
-Alan me acepta como soy, al igual que yo lo acepto a él. Por eso somos una
pareja. Por eso estamos tan bien juntos.

-¿Algún comentario sobre los besos…?
-(Interrumpe.) El sabe bien que todo eso es parte de una promoción.

-¿Promoción, dijo?
-Sí, toda esa provocación es parte de un nuevo juego. Si estoy promocionando un
disco de rock no voy a salir de traje sastre, rodete y anteojitos. Cuando venda
arroz con leche, cambiaré mi imagen. Ahora es tiempo de promoción y rock & roll,
no de arroz con leche.

-Su excusa: ¿el marketing?
-Totalmente. Yo no me ando tocando por la calle ni voy al súper con la cara
llena de purpurina.

-Sólo en las fiestas…
-Sólo para promocionarme. A mí, las fiestas no me gustan, me ponen incómoda, me
intimidan.

-Lo disimula bien.
-Sí, al menos, lo puedo disimular. Si hay que divertirse, vamos a divertirnos
entonces. Yo iba a cantar, presentaba mi disco, ¿qué iba a hacer, quedarme
cruzada de piernas haciéndome la linda? Como todos comentaban lo de los MTV, me
pareció gracioso seguir esa línea, poder reírme de mí misma. Estaba eufórica y
adoro esos estados de placer.

-¿Qué le pasa cuando llega a su casa y baja toda esa adrenalina?
-A veces pienso: ¿hice bien?, ¿estuve mal?, ¿me habré zarpado demasiado?

-¿Y…?
-Y ahí me reencuentro conmigo misma. Yo sé muy bien quién soy. Me respeto mucho.
Aunque no siempre lo parezca, en el fondo soy una buena chica. Si no,
pregunta le a mi mamá: no me gustaba ir a bailar ni andar por la calle, yo era
de las pocas que siempre llamaban a su casa para avisar dónde estaba.

-¿Y ahora no se escandaliza cuando la ve salir tan atrevida en las revistas?
-No. Ella conoce de memoria a su hija. Por ahí me dice: "¿Era necesario,
Leticia?
". O pregunta: "¿Vos no pensás parar nunca?". El que me retó fue Charly
(se refiere al mismísimo García, el ídolo del rock). Después de las fotos de los
MTV, me dijo: "Leticia, vos no sos así, yo te conozco: vos sos una dama...".

-¿Cómo es usted entonces?
-Una dama. Una dama que no tiene ni un solo pelo de rubia tarada. Una dama que
vive en estado de éxtasis. Una dama eufórica que busca el placer en todo lo que
emprende.

-¿Siempre lo encuentra?
-No, siempre no. Pero vengo de una familia napolitana, de esas cero caretas, que
se muestran como son, que gritan, que lloran, que ante todo buscan salir
adelante… Y soy así.

Ahora se le da la gana de mostrarse tranquila y relajada. "Hagamos fotos
sensuales, nada de zarpes. Basta de eso, me aburrió
", exige antes de posar para
la lente. Betina Frúmboli, su maquilladora personal, ríe. Y enseguida la define:
"Leticia es nuestra Madonna argentina, sin duda. Cambia todo el tiempo, es súper
transgresora y se juega a los cambios abruptos: puede mostrarse heavy y naiff
tanto en la actitud como en el maquillaje, y todo le queda bien".
Margarita
Porto, que la peina desde hace siete años, también lanza su comentario: "Es
definitivamente una mujer camaleónica. Es una de las pocas estrellas argentinas
que se animó a todos lo cortes y colores de pelo. Pasó por el rubio, el castaño,
los colorados y toda la gama de marrones. Lo tuvo lacio y también enrulado.
Corto y largo. Hoy está tranquila, pero juro que nunca vi una mujer tan
atrevida".

Con o sin maquillaje, con el pelo suelto y mojado o con sus rulos recogidos,
obscena o delicadamente sexie, Brédice nunca pierde el eje: seducir es su meta.

-Me gusta provocar, despertar fantasías, ¿a quién no? -comenta después, al
terminar las fotos.

-¿No hay límites para eso?
-En lo personal tengo mis límites. Pero a la hora de trabajar, ninguno. Mis
personajes no tienen inhibiciones. Puertas adentro, sí… No te las voy a contar
porque mataría las fantasías de la gente, dejémoslos volar.

-Volviendo al tema de su pareja: por lo que cuenta, entiendo que los celos no
entran en juego.
-Para nada. Nos tenemos una confianza absoluta. Alan sabe que es mi gran amor,
mi hechicero, el jefe espiritual de mi vida, el padre de los hijos que tendré.

-Piensa ser madre.
-Muero de ganas. Es más, siento que cambiar pañales es mi próxima meta.

-¿Habla en serio?
-Muy. Yo me siento preparada para formar una familia. Para mí, cada película,
cada programa de televisión, este disco, son hijos míos. Ahora quiero parir un
ser para compartir con mi amor.

-Es cierto, se hace…
-Te lo dije. Mirá, la verdad, lo que la gente piense o diga de mí me importa
bastante poco. Quizá por eso, siempre termino exponiéndome tanto.

-Cantar, vender su música, fue una exposición alta…
-Me podrían haber matado, lo sabía. Por eso, el disco empieza con una frase de
Cecilia Roth llamada La videncia, que dice: "Tenés que tener cuidado, Leticia.
Si cantás, no vas a volver a ser actriz porque nadie te va a creer. Ja, ja, ja,
ja…
". Fue un anticipo, preferí decirlo yo antes de que lo digan los demás.

-Y se encaprichó con este nuevo negocio nomás.
-Nunca vi a la música como un negocio. Nada de lo que hago lo veo como un
negocio. Yo no sé venderme. Me dedico a trasmitir sentimientos, a contar
historias, a provocar fantasías, a seducir quizá... Y lo hago como me sale, como
lo siento. Tampoco cantar fue un capricho, sino un sueño. De chica ya me
divertía imitando a Tita Merello frente al espejo. Me disfrazaba con bufanda al
cuello, y cantaba alguna milonga o recitaba alguna frase de Las aguas bajan
turbias que tenía aprendida de memoria. Siempre me gustó la música. Y hace siete
meses, mi amor, Alan, me apoyó para que me dedicara a esto. Nos contactamos con
Sony y cuando escucharon el demo dijeron: "No está tan mal…", y así empezó todo.

-Se sabe que Adrián Suar fue otro de los hombres que la apoyó en esto…
-Sí, Adri es mi hermano. El se encargó de presentarme a Pepo Ferradas de Sony.
Adri y Alan fueron los primeros en impulsarme. Después se sumó Charly: mi
padrino musical. Lo suyo fue muy cómico, porque cuando se enteró de que estaba
grabando me mandó a decir que lo llame, que le gustaría hacer algo conmigo.
Seguí componiendo y dejé pasar los días. A la semana me envió otro mensaje:
"¡Díganle a Leticia que no repito las cosas dos veces!". Al día siguiente me le
aparecí en su casa. Cuando le mostré el demo se escandalizó: "¡¿Cantás en
inglés?! ¡¿Vos te volviste loca?!".
Cuestión, compusimos un tema juntos: Mujer
en un tren
, y cuando nos dimos cuenta de que quedaba mucho mejor en inglés
terminó llamándose Woman on the train.

-¿Y cómo resultó esa convivencia de verano junto a García y Suar en Tierra
Santa, la chacra esteña de su novio?
-Divina. Espectacular, imaginate. Formamos un grupo bárbaro, nos divertimos
mucho. Pero, ¿ves?, hay cosas que me revientan: como que digan que vivíamos de
fiesta en fiesta. Nada que ver. Fue todo muy tranquilo y relajado. ¡Hasta
estaban mis viejos! Pero claro, si dicen que también estaban los padres de
Leticia, todo suena menos heavy.

-Todavía no mencionó a su padre.
-Papá es un personaje de película: se llama Franco y es plomero de profesión. De
él heredé mi veta artística. Me canta desde que soy muy chiquita. Es más, me
ayudó a componer uno de los temas de mi disco. Un día, fui a la casa y le pedí
ayuda para escribir una canción en italiano. Cuando le conté la historia,
trataba de una mujer que sufría y lloraba por un amor que no era correspondido,
me dijo: "Ah, no, no. Mi chiquita no sufre, mi chiquita ama y es amada, está tan
enamorada que le canta a las flores, a los campos...". De ahí salió Sei tu, uno
de los temas más cursis que hice, ¡y me encanta!

-Ahora va hacer de loca.
-Sí, con Pol-ka. En marzo empezamos. Yo soy Simona, una paciente que sale del Moyano. Ella es bipolar, maníaco-depresiva y con cinco intentos de suicidio.
Ahora estoy trabajando con psicólogos para desarrollar el personaje, y cuando
llegue a Buenos Aires me voy a entrevistar con pacientes recuperadas. Estoy muy
contenta con el proyecto, me parece que mostrar la recuperación está bueno, es
muy positivo.

-¿Cuál es su relación con el delirio?
-A la locura le tengo miedo, mucho respeto. Ya te dije: no soy, pero me sale muy
bien.

por Mariana Montini
fotos: Santiago Turienzo
asistente: Gustavo Sancrica y Diego Soldini
producción: Fini Bencardini
peinó: Margarita Porto para Impagliazzo-Lamensa
con productos Alfaparf. Maquilló: Betina Frúmboli para Fan Make Up con productos Lancôme. Agradecemos a Marina Safranoff, Jazmín Chebar, Amores, Lonté, Me de France, Promúsica y Reina Hotel.

Actriz de cine y de televisión, y ahora, también cantante. En el rol que elija, Brédice consigue lo que ninguna: provoca fantasías, polémica, odios, amores... Y ella lo sabe.

Actriz de cine y de televisión, y ahora, también cantante. En el rol que elija, Brédice consigue lo que ninguna: provoca fantasías, polémica, odios, amores... Y ella lo sabe.

Alan sabe que es mi gran amor, mi hechicero, el jefe espiritual de mi vida, el padre de los hijos que tendré. ¿Si me gustaría ser madre? Muero de ganas. Es mas, siento que cambiar pañales es mi próxima meta".">

"Alan sabe que es mi gran amor, mi hechicero, el jefe espiritual de mi vida, el padre de los hijos que tendré. ¿Si me gustaría ser madre? Muero de ganas. Es mas, siento que cambiar pañales es mi próxima meta".

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