Aplauso, medalla y gloria – GENTE Online
 

Aplauso, medalla y gloria

Actualidad
Actualidad

El Seleccionado Argentino de Básquetbol ganó el 24to. Campeonato del Mundo Indianápolis
2002
. Y no hay errores de interpretación, de fanatismo ni de tipeo en tal aseveración. Pensemos:
- Llegó, silencioso, a la nación más poderosa del planeta; sin estrellas rutilantes y con humildad benedictina.
- Pisó la cancha tras entregarse a una preparación de avanzada para la época (apoyada por la Secretaría de Turismo y Deporte que capitanea Daniel Scioli), y cargando la cruz de un sexto puesto en Uruguay 67 como mejor performance de visitante.
- Cortó a pura garra el largo invicto (58 partidos desde 1992) del hasta ese momento imbatible
USA Dream Team.
- Logró el récord del certamen: 8 victorias y una polémica caída (en el suplementario de la definición, ante Yugoslavia), que mostrando grandeza supo acatar.
- Conquistó el respeto del mundo entero
- Le devolvió el orgullo a su país.

Humildad, preparación, garra, grandeza, respeto, orgullo. Así podrían definirse los 11 días competitivos del conjunto en los Estados Unidos donde arribó con imagen de gatito y partió con porte de lobo, obsequiándole a su tierra una alegría inconmensurable, de esas que hace rato le vienen faltando.

Cierto, en principio, venció a Venezuela (107-72), a Rusia (100-81), a Nueva Zelanda (112-85), a China (95-71) y a Alemania (86-77). "Tres días antes de cruzarnos en el torneo, encontré al entrenador norteamericano George Karl
-cuenta el abogado Oscar Salvi, que voló con su hijo Santiago, acercándose allá a otros 25 compatriotas y fanáticos-.
Lo abordé, me atendió, charlamos un ratito y terminó por reconocerme, serio: '¿Sabe usted, amigo? El equipo de Rubén Magnano es un equipo para temer'.". Dicho y hecho, horas más tarde el equipo para temer superó a los Estados Unidos (87-80), a Brasil (78-67) y a Alemania (86-80), y cayó ante los penta yugoslavos (84-77) durante un desenlace arbitral discutible y discutido. Copeteó en su portada del lunes 9 Marca, prestigiosísimo diario español de deportes: "En un final de infarto, Divac falló dos tiros libres con empate a 75 y los argentinos reclamaron una falta sobre Sconochini en la que los árbitros se hicieron los locos". A buen entendedor, campeonato perdido.

Sin embargo, los nuestros escudaron bronca en sonrisa y festejaron el segundo lugar y la consagración definitiva como mejor seleccionado de balonmano en la historia nacional. Todos ellos -a excepción de uno (Gutiérrez)- juegan en clubes extranjeros y merecen ser nombrados: Gabriel Fernández (26 años; 2,05 metros de altura, pivote), Emanuel Ginóbili (25; 1,97, alero), Leo Gutiérrez (24; 2,00, pivote), Alejandro Montecchia (30; 1,80, base), Andrés Nocioni (23; 2,00, alero), Fabrizio Oberto (27; 2,07, pivote), Leandro Palladino (26; 1,94, alero), Juan Pepe Sánchez (25; 1,90, base), Luis Scola (22; 2,05, pivote), Hugo Sconochini (31; 1,94, alero), Lucas Victoriano (25; 1,90, base) y Rubén Wolkowisky (29; 2,06, pivote).

"Obvio, ahora el compromiso inmediato es tratar de clasificar para Atenas 2004", señala Fernández. "Siempre con humildad", agrega Ginóbili. "Fue uno de los grandes secretos para obtener el sub", enfatiza Gutiérrez. "No te olvides de la preparación, eh", añade Montecchia. "Tal vez podamos mejorar el cuarto puesto de Helsinki 52", surge Nocioni. "Y después, paso a paso, poniendo garra, apuntaremos fuerte al Mundial Japón 2006", interviene Oberto. "Podríamos mejorar la hazaña", continúa Palladino. "¡Cuánta grandeza!", interrumpe Sánchez. "Sería genial", disfruta Scola. "Ni hablar del respeto", lanza Sconochini. "Lo sentimos grosso al calzarnos la celeste y blanca", jura Victoriano. "Un interminable orgullo, el de representarla", cierra
Wolkowisky.

Humildad, preparación, garra, grandeza, respeto, orgullo… ¿Acaso el Seleccionado Argentino de Básquetbol no ganó el 24to. Campeonato del Mundo Indianápolis 2002?

Sconochini intenta penetrar la defensa yugoslava. Hubo falta no cobrada y Argentina cayó durante el suplementario. Igual festejó la medalla de plata.

Sconochini intenta penetrar la defensa yugoslava. Hubo falta no cobrada y Argentina cayó durante el suplementario. Igual festejó la medalla de plata.

Promediaban los 40 minutos ante el futuro campeón y Pepe Sánchez -que jugará en la NBA para Detrois Pistons- discute la decisión del griego (Nikos Pitsilkas) y del dominicano (Reynaldo Mercedes). El alargue de 300 segundos acabaría con el sueño argentino de trepar a lo más alto del podio.

Promediaban los 40 minutos ante el futuro campeón y Pepe Sánchez -que jugará en la NBA para Detrois Pistons- discute la decisión del griego (Nikos Pitsilkas) y del dominicano (Reynaldo Mercedes). El alargue de 300 segundos acabaría con el sueño argentino de trepar a lo más alto del podio.

Comentarios

Vínculo copiado al portapapeles.

3/9

Lorem ipsum dolor sit amet, consectetur adipisicing elit.

Ant Sig