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Apareció muerto el fotógrafo que provocó la renuncia de Evo Morales.”Mi cabeza tiene precio”, le había dicho a GENTE

Apareció muerto el fotógrafo que provocó la renuncia de Evo Morales.”Mi cabeza tiene precio”, le había dicho a GENTE

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Su nombre era Samy Schwartz, tenía 55 años, y fue quien a través de su cuenta de twitter denunció el intento de asesinato a Camacho, líder opositor. Exiliado en Suiza -temía por su vida- el 16 de noviembre eligió a GENTE para contarle su historia al mundo. Ayer se reunió con la presidenta Jeanine Añez y unas horas después murió en una clínica privada en Santa Cruz de la Sierra.

Por ahora no quiero volver a Bolivia… Me voy a Miami, ahí creo que voy a encontrar la revista GENTE con la nota que hicimos. Y el 28 de noviembre me voy para Santiago. Estoy haciendo un tour porque me han sugerido que no llegue tan rápido… tiene precio mi cabeza y está jodido todo en La Paz. Pero hablé con el ministro y en verdad me quiere ver la presidenta. El 29 voy a llegar a Santiago y veo cuando vuelvo a Bolivia…”. 

El testimonio corresponde a un audio de whastApp que Samy Schwartz le envió a GENTE el miércoles 20 de noviembre y que hoy, después de su muerte, es un testimonio histórico, una prueba irrefutable del temor que tenía. Hacía 33 años que este hombre había elegido el fotoperiodismo para ganarse la vida y hacía 12 que seguía de cerca la vida publica y social del presidente Evo Morales. 

Sus fotos, varias veces habían incomodado al Presidente Evo Morales que, en los últimos meses, le prohibió su ingreso a la Casa de Gobierno. “Soy el hombre más odiado por la mayoría de los políticos de Bolivia”, confesó en la nota que brindó el 16 de noviembre, cuando decidió hacer pública su denuncia y contar como había sido el intento de asesinato al líder opositor Camacho Rodríguez.  

“Como hace 33 años que trabajo en la calle, todos los días recibo mucha información de lo que pasa en mi país. Muchos de esos mensajes vienen de la gente, y otros de altos funcionarios del gobierno”. Según su relato, el viernes 9 había recibido un audio de WhatsApp de alguien perteneciente al círculo íntimo de Evo Morales. “El mismo decía: ‘Querido amigo, acabo de salir de una reunión en la que se ordenó que a las 12 de la noche los militares capturen a Fernando (por Camacho) y lo asesinen. La orden se la dieron tanto a la Policía como a los militares. Tú que tienes contactos, alértalos’.

Luego de recibir esta información, Samy publicó en su cuenta de twitter un mensaje que decía: “Amigos todos. Urgente. La Paz. Mi amigo Luis Fernando Camacho y su equipo están en grave peligro. Los van a asesinar como en el hotel Las Americas. Necesitan su protección. La policía está de su lado, pero grupos entrenados por el Ministerio de Gobierno, harán el trabajo”.

Su mensaje, provocó que miles de personas marcharan hacia el Hotel Casa Grande para impedir la masacre. Y según confesó Samy, “el mensaje tuvo millones de retuits y el pubelo de Bolivia salió de sus casas y comenzó a marchar hacia el lugar. Como la Policía estaba en contra de esta orden –la de asesinar a Camacho–, comenzaron a sublevarse contra Evo”. 

Esto, de alguna forma, fue el principio del fin para Evo Morales quien al día siguiente recibió de parte de la Central Obrera Boliviana y de las Fuerzas Armadas “le recomendaron a Evo que renuncie a su mandato presidencial”. Algo que finalmente ocurrió. Desde Chimoré, su tradicional territorio electoral, Evo Morales primero convocó a elecciones, y luego presentó su renuncia.

La última foto que Samy tomó en casa de gobierno. Luego que esa imagen fuera publicada, Evo Morales le prohibió el ingreso.

Para Samy, un hombre que definitivamente estaba en contra de la presidencia de Evo Morales y de quien aseguró en su charla con GENTE “tener en su poder fotos muy comprometedoras”, significó el principio del fin. Esa noche, recibió un mensaje de whastApp de la misma persona que pertenecía al círculo ínitmo de Evo Morales en el que le decía: “Samy, tienes que irte de Bolivia porque tu vida está en peligro. Ahora van por ti”. El fotógrafo pensó en Eva (21) y Hannah (14), sus dos hijas; y se tomó un avión rumbo a Ginebra, Suiza, donde la menor vive junto a su mamá.

“Hace un año ya habían intentado asesinarme”

Desde Suiza, feliz por la renuncia de Evo pero triste por no poder estar en su país, Samy habló durante más de una hora con quien escribe esta nota. Y ahí, en medio de un relato lleno de dolor hizo una confesión escalofriante, digna del guión de una película de hollywood.

 “En diciembre de 2018, cuando el Tribunal Electoral autorizó a Evo Morales a presentarse a las últimas elecciones, la gente salió a las calles a protestar y todo fue un caos. Yo salí a trabajar y me robaron el equipo y la billetera. Camino al hotel, se me acercaron unas señoras con la remera ‘Bolivia dijo no’ y me dijeron: ‘Don Samy, tómese este juguito y cómase estas empanadas’. Yo me las comí…”.

En 2008, a Samy lo operaron de urgencia durante cuatro horas en Miami, tras haber aceptado comer dos empanadas. En el intestino encontraron un hueso tallado en forma de gancho, todo recubierto de grasa.

Esa tarde, no le pasó nada, llegó al hotel y se acostó a dormir. Pero su vida estuvo en peligro dos días después cuando viajó a Miami para visitar a sus hijas. En los Estados Unidos comenzó a dolerle la panza, y lo llevaron en ambulancia al Mount Saint Medical Center donde tuvieron que intervenirlo: “Me operaron de urgencia durante cuatro horas. En el intestino encontraron un hueso tallado en forma de gancho, todo recubierto de grasa. En el hospital no supieron decirme de que animal era. Estuve 10 semanas con una bolsa y luego volví a operarme. Esto no lo sabe nadie. Sos la primera persona, fuera de mi familia, a quien se la cuento…”.

La llegada a Bolivia antes de su muerte

Samy estaba feliz con la nota de GENTE. Muchos amigos y colegas de Bolivia lo habían llamado para felicitarlo y la presidenta Jeanine Añez le envió un mensaje que decía: “Quisiera verlo Samy”, y su respuesta fue “Trataré de llegar pronto Presidenta”. Emocionado, compartió sus mensajes y trató de coordinar la llegada a Boliva junto al periodista de GENTE que había “contado su verdad”. El último contacto fue el sábado 30 de noviembre, cuando envió por whasApp la captura de imagen de algo que había subido a twitter. 

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Ayer, miércoles 4 se reunió con la presidenta de Bolivia en su despacho presidencial y grabó un video que subió a su cuenta de Instagram. Estaba feliz por haber vuelto al país que amaba. Luego, viajó al aeropuerto de La Paz para tomarse un avión rumbo a Santa Cruz de la Sierra, donde estaba su casa, su mamá, sus amigos. Cuando aterrizó, “le pidió a su novia que lo llevara a una clínica porque se sentía mal”. Unas horas después, murió en el Sanatorio Incor. A la familia le informaron que su deceso había sido “por causas naturales, un paro cardíaco”.

Lo increíble es que a pesar del atentado que sufrió hace un año y del miedo que tenía de llegar a su país y lo asesinen, aceptaron el parte que le dio la policía sin pedir que le realizaran una autopsia. “Por una cuestión religiosa”, aseguró su hermana. En el momento que se está escribiendo esta nota, a 2.400 kilómetros de distancia, el cuerpo sin vida de Samy Schwartz está siendo velado en un cajón color madera, apoyado en el piso, sobre una fría cerámica amaromada, envuelto en una bandera negra con dos estrellas de David. 

Dos velas blancas encendidas, son su única custodia…

Fotos: Samy Schwartz

Edición: Alejandro Guardia

Video velatorio: Gentileza Noticias PAT-Bolivia

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