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”Ahora es tiempo de crecer juntos”

”Ahora es tiempo de crecer juntos”

Redacción Gente

El viento helado corta la piel, filoso como un cuchillo. Y eso que ese mediodía es uno de los más hermosos del verano. Pero, claro, así son los días hermosos a casi siete mil metros de altura.

Entre el cielo y los dos hombres que están a punto de llegar a la cima no hay nada; apenas el cielo y un par de cóndores. Y un silencio infinito que rompen las voces de esos dos hombres: “You, you… you go first“, grita uno. “¡No, vos, vos primero!“, le responde el otro. Aunque el idioma los separa, ellos se sienten unidos en el
agotamiento y en la satisfacción de hacer cumbre en la montaña más alta de América. Ya en el techo del Aconcagua, se abrazan frente a una placa de bronce que dice en castellano e inglés: “A los caídos argentinos en la Guerra de Malvinas“. Y uno de ellos deja una bandera celeste y blanca clavada entre las piedras. Y el otro, un poema en honor a los muertos. Y uno se arrodilla para rezar. Y el otro lo imita. A casi 19 años del enfrentamiento en el Atlántico Sur, el médico inglés Hugh Montgomery y el cabo primero de cazadores de montaña de Puente del Inca, Germán Zugasti, sienten como si estuvieran pagando una deuda pendiente en sus conciencias por una guerra que aún hoy no comprenden, por una guerra que nunca debió existir.

Uno de los mentores de ésta, la primera expedición militar argentino-británica que hizo cumbre en el
Aconcagua el 14 de febrero pasado fue el embajador inglés en la Argentina, sir Robin Christopher. Montgomery fue uno de los diez militares escoceses, irlandeses e ingleses -cinco de ellos, veteranos de Malvinas- que compartieron con sus colegas argentinos esta aventura de 38 días en las alturas mendocinas. El mayor Héctor Martina ¿condecorado con el Cóndor dorado que lo distingue como uno de los oficiales más capaces en operaciones de montaña¿ fue quien les dio el apoyo local. Para Martina no era novedad esto de convivir con militares británicos, ya que formó parte de una misión conjunta de paz en Chipre.

Los escaladores ingleses se habían preparado primero en el Himalaya y luego 20 días en Mendoza para enfrentar al Aconcagua. Sin embargo, nuestra montaña tiene sus secretos y sus misterios. Tanto entrenamiento previo no pudo ev
itar que cuatro militares británicos sufrieran el apunamiento. Martina y sus hombres tuvieron que resignar esta ocasión de hacer cima y, como buenos anfitriones, acompañaron a sus colegas hasta la base de Puente del Inca. Entonces, Zugasti y Montgomery asumieron solos el desafío de llegar a la cumbre que, gracias a un equipo satelital, fue transmitido on line por la página web de los ingleses.


fotos: Gentileza Ejército Argentino

El médico británico Hugh Montgomery (izquierda) y el cabo primero Germán Zugasti (derecha) despliegan con orgullo los colores argentinos y británicos en el monumento a los caídos en las islas, emplazado en la cumbre del Aconcagua.

El médico británico Hugh Montgomery (izquierda) y el cabo primero Germán Zugasti (derecha) despliegan con orgullo los colores argentinos y británicos en el monumento a los caídos en las islas, emplazado en la cumbre del Aconcagua.

El doctor Hugh Montgomery, junto a la cruz de la cumbre. El clima fue duro y sólo dos llegaron a la cima.

El doctor Hugh Montgomery, junto a la cruz de la cumbre. El clima fue duro y sólo dos llegaron a la cima.

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