“Adoro las Cataratas, aquí filmé uno de mis Shock” – GENTE Online
 

“Adoro las Cataratas, aquí filmé uno de mis Shock”

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“Me mueeeero! ¡Qué vista! ¡Me encaaanta!”. Sí, señores: Susana Gimenez llegó a Misiones y esos gritos, tan susanescos, se escuchan desde los balcones contiguos a la suite 152 del Sheraton. La diva de los teléfonos acaba de entrar a su habitación, salir al balcón y las cataratas le arrancan la primera de sus tantas exclamaciones, en una tarde tan musical como fugaz. Porque la rubia más famosa de nuestro país llegó hasta el lugar para ser proclamada embajadora de Iguazú en Concierto. Voló hasta Misiones para disfrutar del 5º Festival Internacional de Orquestas Infanto-Juveniles, evento que reunió a casi 800 niños y jóvenes músicos de 20 países del mundo. De Afganistán a Colombia, de Suiza a Ucrania, un cúmulo de talentos para una semana a puros ensayos y presentaciones, con un concierto final como cierre, el último domingo, apenas pasadas las cuatro y media de la tarde. Y Susana presidiendo el palco vip.

MISIONES EXPRESS. “Estaban por maquillarme para venir cuando me llamaron para avisarme que se pasaba para hoy, porque ayer no paraba de llover. ¡Qué pena que hoy no me puedo quedar a pasar la noche!”, se lamenta Su, un rato antes del inicio del evento. Todo estaba organizado para el día anterior, para que Susana se quedase un día más. El domingo tuvo que ir y volver en el día a Buenos Aires, por un motivo ineludible: el cumpleaños de Marley. “No me lo pierdo ni loca. Somos muy amigos. Lástima que se me juntó todo”, cuenta la diva a GENTE y termina de acomodarse el pelo, para hacer fotos en el balcón del hotel. Son las tres y veinte y pasó sólo media hora desde que aterrizó en el aeropuerto de Puerto Iguazú, en un vuelo privado que había despegado de Aeroparque una hora y veinte antes. La acompañaron su amigo Dany Mañas y sus asistente Dolores Mayol. “Lo único que pidió fue viajar en avión privado y que la esperásemos con agua mineral en el hotel”, cuentan los organizadores. Agregan que Susana no cobró un solo peso por su participación. El dato fue confirmado por Luis Jacobo, ministro de Educación de Misiones e impulsor del concierto. “Susana no pidió cachet. Sólo se paga su traslado y su alojamiento”, confirmó el funcionario.

Espléndida y notablemente más “flaquita” –como dice ella para referirse al resto–, la diva picotea alguna que otra uva y responde saludos de balcón a balcón. Viste una remera animal print de Stella McCartney, calzas y botas Gucci, y todo parece venirle bien cuando el flash empieza a disparar sobre ella. “¿Hace cuánto que no venía a las Cataratas? ¡Uf! ¡Años! Se ven lindísimas. Además, adoro este lugar, porque vine por primera vez hace años, para filmar ‘Shock’ (el mítico comercial de jabón que la lanzó a la fama). Después de filmar el primero en Ascochinga, Córdoba, hicimos otro acá y la pasamos bárbaro. Es que después de las cascadas en la sierra, ¡mirá lo que son estas cataratas!”, rememora Mientras, lima una uña que se le quebró y que “parece de papel... ¡y me las hice ayer!”.

COMPASES DEL MUNDO. “¿Por dónde seguimos?”, pregunta después de los seis minutos de fotos, cuando faltan quince para que empiece el concierto. Entonces, escoltada por la seguridad del hotel, se dirige hasta el salón vip con balcón sobre el jardín del Sheraton. Ahí la reciben el gobernador de la provincia, Maurice Closs, y Luis Jacobo, entre otros funcionarios. A las cuatro y media, Susana se abriga, porque la temperatura baja con la tarde, muy a pesar del sol que brilla después de tanto hacerse rogar. “Estoy encantada de estar acá. Agradezco que hayan pensado en mí para ser embajadora de este espectacular evento musical que está por empezar. Ya me dijo mucha gente que lo que está por pasar en Iguazú es increíble”, asegura la diva después de cruzarse hasta el escenario para abrir el concierto y tras saludar a la directora artística del evento, Andrea Merenzon.

De nuevo en su sillón de mimbre, justo enfrente del escenario, con una tetera –para hacerle frente al frío– y sandwichitos, la música llega desde Brasil, con temas tan rítmicos como Cristo naceu na Bahia y Maracatú de Chico Rei. La rubia entra en calor, pero el entusiasmo llega con Washington Post, de Sousa, y Farandole, de Bizet. Después queda atónita ante Maria Andreeva, solista rusa de 14 años, y su interpretación de Fly away on the wings of the wind. Llega el fascinante ensamble de instrumentos tradicionales de Afganistán, para que Susana comente su alegría “por que chicos que viven en condiciones tan difíciles, en Kabul, puedan estar acá haciendo música”. Claro que exclama “¡mi amoooor!”, cuando Yi Ting Ong, de Singapur, niña prodigio indiscutida del Festival, con 10 años, interpreta La Traviata con su flauta traversa.

El repertorio sigue con las demostraciones de Corea, después Jujuy –un movidito El humahuaqueño, que Su sigue con las palmas– y los salterios de México. Pero Susana se asombra y canta sobre Juan Francisco Greco, el tanguerito de Sur. Entonces agarra su iPhone y empieza a filmar, con la asistencia técnica de Dany Mañas. Se mueve al ritmo de la Swing Kids Jazz Big Band de Suiza, celebra la música del Perú, Israel, Zimbabwe y Colombia. Todo hasta que We are the world, el clásico de los 80’ (década de su consagración como estrella), de Michael Jackson y Lionel Richie, la convence de que Iguazú en Concierto es uno de esos momentos en los que hay que estar. “Había leído en los diarios sobre esta movida musical, pero no sabía ni me imaginé semejante magnitud. Me dijeron que los ensayos y los conciertos de las noches anteriores también fueron de locos. No sabía que venían chicos de tantos países... Es impresionante, y un gran aporte a la educación. Me halaga que me hayan elegido embajadora de semejante evento cultural. Quiero apoyarlo siempre”, asegura, y se sube al auto que la lleva de vuelta al aeropuerto, tarareando uno de los carnavalitos que hizo sonar la orquesta.

Desde la habitación 152 del hotel Sheraton, con la Garganta del Diablo de fondo, Susana está lista para disfrutar del megaconcierto de cierre. “Me halaga que me hayan elegido embajadora de semejante evento cultural”, dijo la diva.

Desde la habitación 152 del hotel Sheraton, con la Garganta del Diablo de fondo, Susana está lista para disfrutar del megaconcierto de cierre. “Me halaga que me hayan elegido embajadora de semejante evento cultural”, dijo la diva.

La diva eligió una remera de Stella McCartney, calzas y botas de Gucci. Frente a las Cataratas recordó cuando vino a filmar uno de los míticos comerciales Shock del jabón Cadum. No aceptó cobrar por participar del evento. Sólo pidió viajar en un vuelo privado.

La diva eligió una remera de Stella McCartney, calzas y botas de Gucci. Frente a las Cataratas recordó cuando vino a filmar uno de los míticos comerciales Shock del jabón Cadum. No aceptó cobrar por participar del evento. Sólo pidió viajar en un vuelo privado.

La conductora quiso saludar a las estrellas de Iguazú en Concierto. Coristas argentinos, pero también músicos de Brasil, Zimbabwe, Singapur, Ucrania, Israel y Francia.

La conductora quiso saludar a las estrellas de Iguazú en Concierto. Coristas argentinos, pero también músicos de Brasil, Zimbabwe, Singapur, Ucrania, Israel y Francia.

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