«A los 40, podemos tener un cuerpo increíble y la mejor cabeza» – GENTE Online
 

"A los 40, podemos tener un cuerpo increíble y la mejor cabeza"

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Catherine Fulop va derechito a los 40 y está mejor que nunca. Varios centímetros menos por donde se la mire y su eterna simpatía caribeña. Acaba de terminar una gira por el interior con la obra de teatro El show de las divorciadas, estudia teatro con Augusto Fernándes y prepara una n ueva versión de su programa de gym en Fox Sports que agregará secciones de cocina y salud. En pocos días se va de vacaciones a Miami y después a su querida Venezuela. En la valija llevará algunos guiones de cine que la entusiasman. Vale la pena conocer detalles de tanta belleza.

-Estar cerca de los 40 con semejante físico es casi insultante para el resto de la humanidad.
-(Carcajada interminable) Reconozco que sí, pero es mucho trabajo, muchísimo trabajo… Lo mío es un estilo de vida para estar más fuerte y feliz con mi cuerpo.

-No se olvide de decir que está más sexy y más linda.
-Reconozco que estoy mejor que a los 25 años. Tengo mejores curvas. Ser madre te ensancha, te deja otro cuerpo, y a mí me gusta más.

-Lo suyo parece que no es sólo trabajo.
-La naturaleza me ayudó mucho. Siempre fui delgada pero ahora, si como, engordo y mal como todo el mundo… se me va a la panza, la cola y la cadera.

-¿A los hombres les importa mucho que una mujer tenga celulitis?
-No, para nada. Yo tuve mucha celulitis. Y empecé a trabajar para irla eliminando. Me hice una lipo, uso cremas, me hago masajes, gym localizada y, sobre todo, como sano. Caminar ayuda muchísimo para estilizar las piernas y perder el pantalón de montar. Todo lo aeróbico quema grasas. Pero te aseguro una cosa: a los hombres no les importa nada.

-¿Entonces, por qué nos rompemos el alma para no tenerla?
-Porque estéticamente no es lindo tener celulitis. Por suerte yo tengo un marido maravilloso y no le interesa nada de nada.

-Seamos serios. No le importa porque todas las mañanas se despierta con Catherine Fulop a su lado.
-Claro, es verdad (se ríe a todo volumen). Pero no le interesa nada. ¡Se la pasa diciéndome que estoy bárbara!

-¡Y que más le puede decir! Además, él mismo es un cultor de su físico.
-Es un obsesivo de su cuerpo, le gusta la prolijidad, la simetría, está pendiente de que sus músculos estén iguales en un brazo y el otro. Trabaja igual los músculos delanteros y traseros, la espalda. Le presta mucha atención a la armonía de su cuerpo.

-Y si él tuviera rollitos y panza, ¿a usted le importaría?
-No me gustaría verlo descuidado. El rito que hace de su prolijidad me enamoró. Su actividad física es tan importante como desayunar. En un momento de mi vida lo odié porque él decía que se iba al gimnasio con alegría y yo era incapaz de sentir lo mismo, me daba envidia no tener la misma necesidad.

-¿Siente que lo suyo es una gran decisión?
-Creo que estoy en la cima de una montaña muy alta sintiendo que hice lo correcto. La gente que se cuida el físico tiene fama de tonta y yo tengo la certeza de que es un signo supremo de inteligencia.

-Eso no quiere decir aburrida, ¿no?
-Para nada. De vez en cuando me gusta comer una rica torta o fumar un cigarrillo, pero todo tiene un límite.

-¿Por qué las mujeres argentinas gastan tanto en tener bien las lolas y después muestran la cola?
-Históricamente se muestra la cola. La impusieron las revistas cuando mostraban chicas con el hilo dental y el cola less, y se instaló. Todas quieren tener buena delantera pero se atreven a mostrar la cola. Es difícil tener una buena cola natural y si te hacés cirugía, siempre se nota, queda mal. Por eso es atractivo mostrarla. En cambio las lolas salen del quirófano rápido y bien como el pan caliente del horno.

-Viene muy dura la competencia.
-Hay chicas muy bellas. Pero a mí no me preocupa porque soy feliz y estoy en el mejor momento de una mujer: a los 40, podemos tener un cuerpo increíble, y la mejor cabeza. Eso no te pasa nunca a los 25. Hoy estoy bien físicamente, tengo experiencia y los pies bien puestos sobre la tierra. Estoy más segura seduciendo a mi marido, trabajando y viviendo.

-¿Forma parte del amor querer estar bien?
-Estar bien para el otro siempre es bueno. Lo importante es cuidarte para vos misma, para quererte, esa es la manera de lograr que el otro te quiera y te respete. El amor empieza por uno.

-¿Nuestra autoestima depende de tener un hombre al lado?
-No es mi caso y no me parece que sea así. Mi éxito no es porque tenga marido. Yo trabajo mucho, voy a mis clases, actúo, hago negocios, y mi marido me contiene y me aconseja. Un buen hombre al lado es un buen complemento y te sentís acompañada, pero yo no apoyaría mi vida en mi marido.

-¿Qué consejo de oro le darías a una mujer para que se sienta feliz?
-Poner entusiasmo y alegría en lo que hagan. Valorar lo que tienen y hacerlo todo con ganas.

por Teresa Ferrari
fotos: Santiago Turienzo
producción: Inés Azumendi
peinó: Verónica Mercuri para BCN peluqueros. Maquilló: Maby Autino con productos L'Oreal. Agradecemos a Damasia Varela, Converse, Class Life, Ricky Sarkany y Luna Garzón

Parece un misterio pero es real. Está maravillosamente de cuerpo (la foto no miente) y alma. Su voluntad infinita es la mejor aliada para estar increíble.

Parece un misterio pero es real. Está maravillosamente de cuerpo (la foto no miente) y alma. Su voluntad infinita es la mejor aliada para estar increíble.

La naturaleza y los abdominales ayudan, pero además Catherine se hace masajes diarios con geles reductores y cremas humectantes. Una vez por semana se somete a masajes con equipos de última generación que le aplican el programa <i>Modelling</i>, un modelado similar al drenaje linfático.

La naturaleza y los abdominales ayudan, pero además Catherine se hace masajes diarios con geles reductores y cremas humectantes. Una vez por semana se somete a masajes con equipos de última generación que le aplican el programa Modelling, un modelado similar al drenaje linfático.

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