Personajes
Luisana Lopilato

"Un novio, lo que se dice novio, nunca tuve"

A los 16 años y medio, y después de tentadoras ofertas, ante la insistencia de Adrián Suar firmó contrato con Pol-ka para entrar a Pensionados, tira que durante 2004 ocupará el lugar que deja vacante Son amores, en el horario central de las 21. "Ahora seguiré estudiando canto y me agregaré clases de teatro e inglés. Quiero llegar lo más lejos que pueda", apuesta mientras le huye a los desnudos, habla de caballeros y describe su perturbador desarrollo.
Informa que en los últimos dieciséis meses creció un centímetro, pero quizá lo informa porque se mira a sí misma y no mira alrededor. -Medía 1,63 y ahora mido 1,64 -subraya antes de que le quitemos la venda reconstruyéndole precisamente los últimos dieciséis meses de su carrera: Saltó a la televisión grande protagonizando Rebelde way. Se transformó en chica pop de tapa y en mercancía valiosa de noteros. Formó Erreway, que grabó dos compactos (Tiempo y Señales, de Sony), cuya venta supera las 300 mil unidades y cuya difusión desbordó 40 conciertos en Latinoamérica, Europa, Asia y Medio Oriente. Y -aquí la novedad, la bomba, la primicia de GENTE publicada pocas semanas atrás- acaba de integrarse a las huestes de Adrián Suar. ¿Entiende por qué superó el centímetro de crecimiento, Luisana Loreley Lopilato o L.L.L.?

-Enfocándolo así, admito que no te equivocás. Y me encanta lo de L.L.L.
-¿Le encanta? Arriesgue tres características propias usando tales iniciales.
-Desde luego, loca: muchos sostienen que soy medio rayada. Leal: me consideran una piba noble. Y… Y… ¿Qué otra palabra te imaginás utilizando la ele?

-Eeee… Hablaría de sus…
-¿Resulta imprescindible que bajes la vista al escote?

-Rigor periodístico, Lopilato. ¿Usted también nota que "ellas" últimamente lograron un llamativo desarrollo?
-Seguro; de 90 a 95 centímetros. Y bajé cuatro en cintura -de 60 a 56- y dos en cadera -de 85 a 83-. Disculpá, ¿no nos referíamos a mi crecimiento profesional?

-Nos referíamos. Y olvidamos nombrar ciertas ofertas que recibió.
-Exacto, había una para interpretar a la hija de (Guillermo) Francella en un unitario, y me convocaron de Ideas del Sur para subirme a Los Roldán a partir de enero, tras regresar de mis vacaciones en Brasil. Sucede que empiezo a filmar la película de EW en la Capital Federal y el Valle de la Luna, y no podía. Adrián me ofrecía entrar de a poco en Pensionados, y arrancar fuerte durante abril. ¡Me lo ofrecía el dueño de Pol-ka! Y pensar que solía bromear, "A mí me va a llamar Suar, porque soy laburadora", cuando internamente pensaba, "A mí no me va a llamar Suar, porque soy pésima".

-Epa, no peca de vanidosa ni carece de autocrítica.
-Admito que me falta progresar. A lo mejor no actúo ooohh. De allí que pronto, aparte de estudiar saxo y canto (labor a cargo de Willy Lorenzo), tomaré clases de teatro e inglés. Ser una chica Suar en la Argentina es tan importante como ser una chica Almodóvar en España, y debo aprovecha la proyección y las oportunidades que me brindará. Quiero llegar lo más lejos que pueda.

-¿Y si la oportunidad surge, y acompañada de un sabroso cheque, aunque obligándola a aparecer en tevé ligera de ropa, onda Disputas?
-Jamás. Siempre me decido por la propuesta artística antes que por la propuesta económica.

-¿Jamás? ¿Y en cine?
-Jamás.

-Jamás es jamás. Recuerde que la presente nota quedará archivada.
-Bueno, no sé si jamás-jamás… Hoy paso. Hoy desisto de hacer lo que no me autorizan mis padres.

-¿De qué parte de su cuerpo, heredado de ellos, siente orgullo?
-De la boca.

-¿De cuál no?
-De mis orejas. Demasiado grandes.

-Probablemente Dios se las facilitó intentando que escuche sin obstrucciones lo que le vociferan en la calle.
-Algunas cosas que me gritan, preferiría evitarlas.

-¿No tiene un novio que la defienda?
-Novio, lo que se dice novio, nunca tuve. Antes lo meditaría bien. Soy muy enamoradiza. Me tratás bien y me sacás todo. O casi todo.

-¿Casi todo? ¿En serio? Entonces disculpe las preguntas osadas. ¿Desea tomar algo?
-Callate. El único hombre que me apasiona es Luis Miguel. Experimentamos algún contacto. ¡Qué dato te acerco! Cha cha cha chán. En uno de sus recitales me tocó la mano izquierda. Lo adoro. ¿No querrá grabar un clip conmigo?

-Creí que me regalaba la noticia de tapa. Continuemos… ¿Tampoco existe un pariente que actúe de guardabosque y la proteja de los fanáticos?
-Obvio. Anotá: Beatriz (51, ama de casa), Eduardo (51, pequeño empresario), Darío (22, futuro actor), Daniela (24, personal trainer) y mis "hijitos" (el conejo Bonito; y los gatos Rubí, Zoe, Darío, Teresa y Tyson). Parientes tranqui. A excepción de mi hermano: un día me siguió hasta descubrirme en la puerta de la escuela (el bachiller privado de Parque Chas donde Luisana promedia 8.5 puntos), junto al chico con el que salía. Yo estaba en primero. Y lo contó en casa, el buchón.

-Lo felicitamos. ¿Y la encerraron?
-Cero. Me considero tranquila y soy colaboradora. Plancho, lavo ropa, cocino. Me pedís el plato que desees y lo resuelvo.

-Una señorita de San Nicolás.
-Me gusta ayudar. Además, ando buscando terreno. Invertiré parte de mis ahorros armando un hogar de niños abandonados. Ya soy madrina del Jesús María de Saladillo, y no me alcanza. Debo retribuir lo lindo que me ocurre. Mi familia me enseñó a no caminar ciega.

por Leonardo Ibáñez
fotos: Santiago Turienzo. Asistente: Gustavo Sancricca
producción: Sergio Barbaro
peinó: Estudio H. Agradecemos a 47 Street

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