Estoy hecho m…". Charly tiene bronca acumulada. Después de la muerte de María
Gabriela Epumer, su gran amiga y guitarrista de su banda, hasta le cuesta
sonreír. "
¿Sabés, man? Hay personas que no se tendrían que ir de este mundo.
Mirá, si algo tengo claro, es que por más que putee y recontraputee no la voy a
volver a tener conmigo destrozando la viola como ella sabía hacerlo. Dicen que
la vida es así. Yo digo, puaj, no me gusta, me da asco. No me banco que ya no
esté".
-¿Cómo fue el reencuentro con su público después de semejante tragedia?
-Raro. Te juro que me pasó algo reloco. Observaba el rinconcito que ella ocupaba
sobre el escenario y sentía un flash, era como que no podía
ver, me quedaba
ciego por momentos, recolgado, te diría. Sentía una emoción tremenda.
Hace una pausa, bebe un trago de menta, su bebida preferida, y pide un minuto
antes de continuar con la charla. Cuesta definir a un Charly emocionado. El
viernes por la noche, cuando se reencontró con sus fans en el Teatro Sur de
Temperley, mostró algo del dolor que lo acaba de golpear muy duro. Cuando trepó
al escenario, lucía una remera blanca pintada por sus propias manos. Allí podía
verse la inscripción A-1 -como él llamaba a María Gabriela- y un corazón pintado
de rojo con un gran agujero en el centro. Charly sólo estiró los brazos y pidió:
"
Un aplauso para María, que se murió". Luego, antes de arrancar la primera
ovación de una sala repleta de público que deliraba, arrojó un vaso contra el
piso, y arremetió:
"Es de pura bronca, ustedes saben por qué", dijo con una
mueca de fastidio. Y volvió a mirar hacia el sitio que debía ocupar Epumer, o
Chipi, como él también la llamaba. Tanto respeto siente Charly por ella, que no
permitió que nadie cubriera su lugar en el show.
-¿Esa fue la manera que eligió para rendirle homenaje?
-Todavía no lo tengo claro. Desde que murió sentí que debía homenajearla. Eramos
muy amigos, un sentimiento muy fuerte. Porque los parientes te vienen sin que
vos lo puedas elegir. En cambio, los amigos no. Y ella era una incondicional,
alguien de consulta permanente cuando mis sentimientos estaban en juego.
-¿Qué sintió en su vuelta ante el gran público después de la sorpresiva muerte
de María Gabriela?
-No dije mucho esa noche porque, como te dije, estaba golpeado. Sólo expresé
bronca porque sentía que ella tenía que estar ahí conmigo. Pedí un aplauso y le
di para adelante. No dije ninguna bol... de tipo filosófico porque me parece que
es eso, una bol... Tampoco quiero repetir aquello de
"ella nos está acompañando
desde el cielo". Porque no lo creo. Te digo que todavía no puedo entender que
una gran amiga como ella ya no esté.