Curvas peligrosas

No tiene pudores con su cuerpo, sabe bien que es su arma de trabajo. "Cuando estoy con mis hijas, soy una madre presente y exigente; cuando hago de sex symbol, provoco sin prejuicios".
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Chica difícil

Por defender su trabajo, dejó un novio plantado en el altar y atravesó una fuerte crisis matrimonial. Hoy se siente lastimada por algunas críticas, y aconseja: "¡Chicas, sépanlo: para muchos, si son lindas, jamás serán inteligentes; y si salen desnudas, nunca llegarán a ser buenas actrices!". Y enseguida reflexiona: "Si le dedicáramos tanto tiempo al trabajo como a las críticas, nos iría mucho mejor".
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Catherine Fulop

"En la vida siempre fui una rebelde"

A los 37 años, tiene el cuerpo y la frescura de una adolescente. Quizá por eso, la más sexy de las latinas ahora aceptó seducir al público teenager: interpretará a una vedette-madre soltera en Rebelde way, el nuevo programa de Cris Morena que irá por Azul. Radiografía de una diosa que consigue todo cuanto se propone. De una sex symbol desobediente para quien los límites no son un stop en su vida. Y de una mujer que siempre se animó a desafiar: con sus minis a un colegio conservador, a sus padres con sus salidas y hasta dejó un novio plantado en el altar porque a sus futuros suegros no les gustaba que fuera actriz.
 
A los dos años ya jugaba a romper l os límites. En su primer acto de rebeldía, cuando se colgó de una ventana a la que tenía terminantemente prohibido acercarse, Catherine Fulop dejó bien en claro que no sería una chica fácil de domar. Obstinada y desobediente, "la ovejita negra" de una manada de seis hermanos, fue por siempre el gran dolor de cabeza para mamá y papá.

Las travesuras quedaron atrás. Y hoy, si bien conserva el físico y la frescura de una adolescente, la que ríe con contagiosas carcajadas ya es toda una mujer. Y "lanzada" es la palabra que mejor le pega. Porque con 37 cumplidos (convertida en madre, esposa y actriz de profesión), se sigue divirtiendo con el verbo "provocar".

-Ahora ratoneará al público adolescente. ¿Cuáles son sus límites, Fulop?
-La idea con los chicos es gustar más que ratonear. Y con eso tengo una anécdota: yo siempre quise estar en Chiquititas y una vez le dije a mi representante que quería trabajar con Cris (Morena). El movió unos contactos y ¿sabés qué le dijeron?: "¿Cómo va a estar Catherine en una tira para chicos? Pero nooo, es demasiado sexy para ese trabajo". Y sí, yo soy sexy por el cuerpo que tengo, por mi contextura física, por cómo soy yo, por mi manera de ser toda alegre… "¡¿Pero qué quieren de mí?! ¡¿Qué sea asexuada?! ¡¿Qué quieren que sea, un pájaro?!", le gritaba yo al pobre hombre, que ninguna culpa tenía (se ríe a carcajadas). Así que ahora, cuando me llamó Cris, imagínate, ¡no lo podía creer!š

A partir del lunes 27, Fulop encarnará por Azul Tevé a Sonia Rey en Rebelde way. El nuevo programa que Cris Morena ideó para un público teen por excelencia (al que ella conoce tanto luego de sus éxitos con Jugate conmigo y el fantástico boom de Chiquititas que incluyó tevé, teatro, discos, revista y merchandising), pero que también atrapa a toda la familia con la relación de padres e hijos adolescentes. El personaje de Cathy: una vedette y madre soltera, quien deberá enfrentarse a los planteos y rechazos de su hija quinceañera (véase recuadro). Pero la agenda laboral 2002 de Fulop no termina ahí: el 23 hará Monólogos de la vagina en teatro y ya firmó contrato para ser una de las tres conductoras de Grandiosas, un programa que tendrá el mismo formato que el nacional pero se verá por Telemundo, en Miami.

Ahora, a las 15:34 del viernes 17 de mayo, posa sin inhibiciones y sin ropas. Masca chicle, ríe, hace caras de capricho y toma actitud de femme fatal. Todo, con la misma facilidad.

-Y hoy, cuando posa desnuda, ¿a quién le hace doler la cabeza?
-¡A mí, chica, sólo a mí! (Risas). La gente debe pensar que salgo de la cama y estoy lista. ¿Sabes la odisea que tuve antes de estas fotos? A las seis y media de la mañana estaba parada, a las siete desayunando con mis hijas, a las ocho montada en la bici (todos los días y religiosamente, con o sin su personal trainer, hace cuarenta minutos de spinning); a las nueve, bañada; nueve y media, saliendo de mi casa; a las diez en la dermatóloga; a las once y media depilándome y haciéndome las uñas; a la una de la tarde pasé por la peluquería; a las dos, ¡maquillaje! Y aquí no termina. La verdadera jaqueca me llegará cuando salga la nota.

-¿…?
-Claro, porque entonces alguien aprovechará para decir: "Catherine no es una buena actriz". ¿Qué hice yo para que cualquier persona de la televisión venga a hablar mal de mí? ¿Qué hice? Yo soy una persona de bien, tengo una familia, lucho día tras día por ganarme el peso y sufro como toda la gente de mi edad que soñó con tener su situación resuelta a esta altura de su vida y todavía la tiene que seguir peleando. ¡Chicas, sépanlo: para muchos, si son lindas, jamás serán inteligentes; y si salen desnudas, nunca llegarán a ser buenas actrices! Si le dedicáramos tanto tiempo al trabajo como a las críticas, nos iría mucho mejor.

-Pero lo hace igual, así que a esos comentarios… ni bolilla.
-Si me re divierte hacer fotos espectaculares, ¿por qué voy a hacerlo a medias si yo soy una profesional y tengo clarísimo que mi cuerpo es mi arma de trabajo? Entonces me juego, me suelto y aparece mi rol de actriz.

-Y la culpa, ¿aparece en algún momento?
-Para nada. Todos, en el fondo, somos varios a la vez. Cuando estoy con mis hijas soy una madre presente y exigente; cuando estoy a solas con mi marido me convierto en la mejor de las amantes; cuando salgo a escena llevo mi letra bien aprendida; y cuando hago de sex symbol provoco sin prejuicios. Yo no puedo tener pudores con mi físico. Además, tampoco ando por la vida ligerita de ropas todo el tiempo, sé ubicarme ante cada situación.

-¿No teme convertirse en una diosa inalcanzable?
-A veces sí, y por eso muchas veces le pido a Oriana (su hija mayor, de 6 años), porque ella es muy introvertida y detesta las fotos, que haga notas conmigo para que la gente vea que su madre también tiene una familia que ama y cuida. Y por eso yo no ando con la coraza puesta, no hago un personaje. Cuando me estoy muriendo de angustia, cuando estoy mal, lo digo. A veces me trae problemas abrirme ante la prensa, contar algunas intimidades. Pero, una vez más, me rebelo. Es más fuerte que yo, me rebelo todo el tiempo. En la vida siempre fui una rebelde, en todo y contra todo.š

-¿Lleva la cuenta de cuántas veces se animó a traspasar los límites?š
-¡Ay, fueron muchísimas! Algunas, son anécdotas bobas, hasta ingenuas. Otras, de verdad, hicieron llorar a mucha, mucha gente…š

-Empecemos por las más inocentes…
-En el colegio secundario yo era el ejemplo de cómo no debían ir vestidas mis compañeras. ¡Imagínate, llevaba las camisas de papá arremangadas y hasta llegué a usar minifaldas que nada tenían que ver con el uniforme! Las excusas que ponía eran tres: "Sucio, mojado o perdido". Después, fui la primera de mis hermanas en salir con un chico sin lamparita… Aquí no se cómo le dicen, pero allá en Caracas se usaba mucho eso de llevar a tu hermana de custodia cuando te encontrabas con algún chico. "¡A mí me invitó al cine, no a ella, y por eso voy sola!", le grité a mamá antes de cerrar la puerta. Aquella vez ligué una cachetada, pero me salí con la mía (Fulop ríe con ganas). En otra oportunidad, me escapé de casa porque se habían opuesto a otro novio que tenía. Regresé enseguida, pero para entonces me andaban buscando por toda la ciudad.š

-¿Y a quiénes hizo llorar?
-¡A mi madre, pobre! Cientos de lágrimas ha derramado por mi culpa. La peor de todas fue la vez que dejé a un futuro marido plantado en el altar. Era un chico divino, de muchísima plata. Yo tenía 22 años y me iba a casar, hasta que me ofrecieron mi primer trabajo en la televisión. La familia de él, que pertenecía a una clase social alta, armó un gran escándalo porque les resultaba bochornoso que la futura nuera se dedicara a algo tan frívolo. ¿Conclusión? "¡Adiós, mi amor, toma tu anillo de compromiso de brillantes!". Lo dejé con el departamento a medio decorar, la tela del vestido de novia comprada y las tarjetas de participación en la imprenta.š

-¿Con todo siempre fue tan drástica?
-(Fulop piensa)… Creo que sí. Fíjate que cuando era la actriz mejor paga de Venezuela me vine para la Argentina. Y la crisis que tuvimos el año pasado con Ova también fue así: yo había decidido dejar mi casa para volver a trabajar, y él, en ese momento, no lo entendía.š

-O sea que "si te gusta bien, y si no también" es una de sus frases favoritas…š
-No. Esa vez Ova fallaba, pero yo también fallaba y mucho. Ahora la peleamos y la seguiremos peleando hasta donde el amor, el cuerpo y las ganas nos den.

-Y Fulop mamá, ¿sabe poner límites?
-Soy muy consentidora: les doy todo lo que quieren y más. Pero soy muy estricta respecto de los horarios, la ropa, los modales, el rendimiento en el colegio… El otro día me llamó la psicopedagoga de la escuela de Oriana, que va a primer grado, para decirme que aflojara con la nena porque era demasiado atenta. Yo le vivo encima. La psicopedagoga me dice: "No es normal, Catherine, no es normal. O te relajas y la relajas o va a terminar todo mal, va a terminar muy presionada". Pero quiero que ella sea responsable y que vea que su madre está presente y pendiente de sus cosas. Yo, por ejemplo, duermo tres horas y a las seis de la mañana estoy de pie para desayunar con ellas, llevarlas, traerlas. Jamás me quedo durmiendo hasta el mediodía para que la piel se me vea perfecta. Si hay algo que tengo bien en claro es que antes que diva, soy mamá.

-¿Y usted, Catherine, es una mujer difícil de domar?
-…Por momentos cedo en algunas cosas, pero jamás completamente. Si me doman, entro en la tristeza, dejo de ser yo, no puedo disfrutar. Si buscan convertirme en alguien que no soy, exploto… Sí, sin dudas, soy una mujer difícil de domar. Más que difícil, te diría que domarme es una misión imposible.

por Mariana Montini
fotos: Santiago Turienzo. Asistente: Matías Campaya
producción: Gabriela Díaz. Peinó: Sergio para Hair Planet.š
(Agradecemos a Class Life, Galonery S.A. plumas y accesorios,š
Ricky Sarkany, María Pryor y a Silvina Alperowicz)

 
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