Personajes
JORGE RIAL

“Me aferré al amor de Mariana como un náufrago al que le corren la orilla”

El conductor y periodista se confesó con GENTE desde la isla caribeña, donde disfruta de una miniluna de miel junto a su novia, la modelo y actriz Mariana Loly Antoniale, y sus hijas, Morena y Rocío. La llegada de un hijo, la controvertida relación con su ex, el sexo con Mariana, la influencia de la diferencia de edad... La pareja vive su momento más hot: mimos, caminatas románticas, besos y arrumacos, todo a pura pasión.
Quién enamoró a quién? Ella a mí. Sé que siempre estuvo enamorada. Por lo menos es lo que me cuenta. Debo confesar que yo nunca la vi como ‘mujer’ cuando venía a Intrusos.Era una más de la farándula. Pero cuando nos cruzamos, me contagió ese sentimiento”.

Relajado, íntimo como pocas veces, y con los pies descalzos, Jorge Rial (50) acepta hablar con GENTE desde la miniluna de miel que disfruta en Aruba junto a su novia, la modelo Mariana Antoniale (24), y sus hijas, Morena (13) y Rocío (12). Y tocará todos los temas: la llegada de un hijo, la controvertida relación con su ex, el sexo con Mariana, la influencia o no de la diferencia de edad...

Ahora goza del sol, las arenas pálidas, las aguas cristalinas, respira hondo, toma fuerte de la cintura a Loly, y dice: “El viaje lo armaron mis hijas, que querían playa. E invitaron a Mariana. Por supuesto que me prendí rápido a la idea. Primero, por la excelente relación que tienen las tres, y después, para aprovechar este paraíso”. Mariana lo abraza fuerte. En medio de la inmensa felicidad que viven, ella sufre por el cáncer que atraviesa su padre. Si bien desde que Loly tiene 4 años no vive con ella, la relación es buena y el dolor muy grande porque está dando pelea. Tanto su papá, como Betty, su mamá, le pidieron a su hija que igual viajara. Por eso se comunica todos los días para saber cómo sigue. En una oportunidad se quebró después de charlar con él. Jorge la contiene todo el tiempo, es su principal sostén a la distancia.

La famiglia unita está alojada en el Hyatt: “Elegimos Aruba por recomendación y porque es un clásico del Caribe. Muy chiquito, con excelentes playas pero casi sin vida nocturna. A las 11 de la noche desaparece todo. Es como si desmontaran una prolija escenografía. No te invita a gastar, mas allá de que tiene un shopping pequeño con grandes marcas... que cierra a las 18. Es casi imposible abandonar la playa para comprar algo. Por eso venimos invictos, ja, ja. Tenía ganas de conocer un lugar nuevo. No tanto Miami y Europa, que era el destino original: a esta altura del año es un horno”, describe.

Leé la nota completa en la revista GENTE edición 2452.

Por Miguel Braillard. Fotos: Julio Ruiz