El secreto de sus ojos

 
La Presidenta acaba de pronunciar su discurso en el bunker del hotel Intercontinental y saluda. Con la mirada triste, Cristina no pudo contener su dolor.
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Su voto

 
Cristina votó a las 11.47 en la escuela Nuestra Señora de Fátima.
 

 
“Sueño con una Argentina donde tengamos continuidad, que no significa continuidad de personas y de partidos, sino de proyecto político, de nación y de país”
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Chapita
 
CRISTINA

“Me mueve el amor por el país: les pido que me acompañen”

En un día histórico, CFK fue votada por el 53,8 por ciento de los electores y se convirtió en la primera mujer en ser reelecta presidenta de la Nación. “Siento una mezcla extraña de felicidad y tristeza”, dijo Cristina, que no pudo ocultar su emoción a casi un año del fallecimiento de Néstor Kirchner. El fin de semana en Río Gallegos junto a sus hijos. Las fotos de la emoción y la intimidad del triunfo.
 
Todo empezó el jueves. Lo primero que hizo la presidenta, Cristina Fernández de Kirchner (58), cuando pisó Río Gallegos, fue llamar a su hija, Florencia (21), por quien siente debilidad. Cuando la escuchó del otro lado, sonrió y le dijo: “Voy para allá”. Eran las 19.30 y su hijo, Máximo (34) –que la acompañó junto a su pareja, Rocío García (35)– la tomó de la mano para que bajara la escalera del Tango 01. Flor había viajado el día anterior y ya disfrutaba de la tranquilidad de la residencia familiar en el coqueto Barrio Jardín de la Costanera.

Cristina prometió que este fin de semana sería enteramente familiar. Apenas lo interrumpió el sábado, para reunirse con el ministro de Planificación, Julio de Vido, y con el secretario Legal y Técnico, Carlos Zanini. Así fue su fin de semana en el Sur.

VELANDO LAS ARMAS. El viernes, Cristina almorzó en su casa junto a su cuñada, la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, y la hija de ésta, Romina Mercado. El resto del día lo dedicó a mimar a Florencia, que por la noche se reunió con sus amigos en Belfast, la disco más chic de Gallegos.

El sábado, la propia Florencia –con mínima custodia– fue a visitar la tumba de su padre, el ex presidente Néstor Kirchner, y recorrió el imponente mausoleo que se piensa inaugurar el próximo 27 de octubre. Más tarde, Cristina concurrió al cementerio acompañada por el doctor Luis Buonomo, médico presidencial. Estuvo alrededor de una hora y volvió conmovida.

Después del mediodía, la Presidenta partió hacia la casa de Máximo y Rocío, sobre la calle Cañadón Seco, en el barrio APAP. Allí compartieron una rica comida con toda la familia. Se notaba que a Flor le costó un poco más levantarse: Cristina le pidió que no le fallara y llegó un poco más tarde con Vito, su gracioso perro Pug.

Pese a la informalidad del día, la primera mandataria siguió respetando el luto: vistió pantalones, botas, suéter y tapado de cuero negros. Informal, como era su esposo, se detuvo a saludar a los numerosos vecinos que le daban besos y abrazos. “Ustedes me conocen bien; gracias por el cariño y la confianza”, les dijo emocionada. Y volvió a su casa para descansar hasta el día de la elección.

HOY PUEDE SER UN GRAN DIA. El domingo se levantó temprano, tipo ocho, pese a que cuando está en Gallegos le agrada descansar hasta más tarde. Desayunó con Florencia y Máximo, y después de las 11 emprendió el viaje hasta la escuela Nuestra Señora de Fátima, donde votó a las 11.47 en la mesa 529. Estuvo un minuto dentro del cuarto oscuro. Cuando salió, coqueta, se arregló el peinado. Luego votó. Lo primero que destacó al hablar fue la palabra “emoción”. “Sí, estoy emocionada por tanto afecto, por el recuerdo de él –siempre se refiere así a su esposo, el ex presidente Néstor Kirchner–. No puedo decir que estoy feliz, porque siento una mezcla extraña de felicidad y tristeza a la vez”, dejando a flor de piel el sentimiento por la ausencia de su “amor de toda la vida”, como ella lo llama más que cariñosamente. Después se refirió a la votación: “Es un día histórico para todos los argentinos, que muchas veces estuvimos impedidos de votar. Esos tiempos ya quedaron muy atrás. Tenemos que construir un país cada vez más pujante”, agregó. Aunque las palabras más conmovedoras ya las había dicho y habían sido para Néstor Kirchner. “El vive en sus hijos”, expresó con el sentimiento más profundo.

Leé la nota completa en la revista GENTE de esta semana.
Por Miguel Braillard y Julián Zocchi. Informe: Felipe Deslarmes. Fotos: Walter Papasodaro, Fabián Uset, Julio César Ruiz, Javier Moreno (en Río Gallegos), AFP y OPI Santa Cruz.
 
   
Comentario
De: ANA
Publicación: 11/05/12
CRISTINA
A la sra del comentario anterior con referencia a la presidente,le pregunto hoy 11/05/12 sigue pensando lo mismo?porque no todos los argentinos opinamos como ud.debe ,quiza la imbecilidad sea suya,fijese como cambio el pais y vamos a ver que opina cuando estemos como en Venezuela.
Chapita
 Chapita
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