HomeIStaffIAyudaIContactanos
 

Ya no quiero volverme tan loco

 
Viernes 31 de octubre, 18 horas. Con look dandy, Charly se retira de un centro neurológico después de someterse a un chequeo de rutina. Se lo vio en óptimo estado, junto a su manager, Fernando Szereszevsky.
Recomendá Ésta Nota
Dejá un Comentario
Enviá un Mensaje al Editor
Imprimí Ésta Nota
 

Algo más que amigos

 
Además de cederle su casa de campo en Luján para su restablecimiento, Ramón Ortega acompaña a Charly a todos lados. Palito y su familia fueron fundamentales para que García viva un presente tranquilo y feliz.
 

El gran regreso

 
Mientras termina de regrabar y actualizar Kill Gil, cuya versión original –pero incompleta– circuló por internet, compone y ensaya nuevos temas para su futuro disco, que saldrá cuando finalice el verano.
Notas Relacionadas
  
“Mecha nunca pide nada a cambio: es incondicional”
A los 58 encontró el amor en Mecha, su joven novia de 22.
 Separador 
“No recuerdo otras vacaciones tan tranquilas como éstas”
En Punta, pasa el verano más tranquilo de su vida junto a su novia Mecha Iñigo.
 Separador 
“Estoy feliz, muy lejos de las cosas que me hacían mal”
El músico se encuentra recuperado en un 80 por ciento gracias al tratamiento que sigue para alejarse de las drogas.
 Separador 
¡VOLVIO CHARLY! Y que nunca más se vaya…
A nueve meses y veintiún días de su última crisis, Charly, volvió dejando atrás lo peor.
 Separador 
“Quiero salir. Por favor, llévenme a casa”
Otro show, otro hotel, otro escándalo, otra detención, otra internación. Esta vez se habla de excitación psicomotriz y amenazas de suicidio.
Chapita
 
Charly García

“Nunca me porté tan bien en mi vida”

Exclusivo. Por primera vez desde que fue internado se lo volvió a ver, muy recuperado. Hoy continúa su tratamiento en el campo de Palito Ortega en Luján. Compone nuevos temas, engordó seis kilos, toma mate, nada de alcohol, fuma cigarrillos mentolados, practica natación y planea salir a correr tres veces por semana. Con ustedes, el nuevo García versión salud.
 
En paz, disfrutando, tranquilo, contento... Así vive hoy Charly –en la lujanense estancia Mi Negrita, propiedad de su amigo Ramón Palito Ortega– después de dejar la clínica psiquiátrica Avril, donde estuvo internado durante casi tres meses. Sale poco y nada. Apenas para hacerse estudios de rutina, como ocurrió el viernes pasado, cuando concurrió a un centro neurológico para un chequeo que arrojó resultados más que óptimos. García lució impecable, con un traje de Key Biscayne –la marca de su amigo Nicolás Cuño–, zapatos al tono, camisa blanca, el toque fashion de sus gafas, el pelo rebelde de siempre, ligeramente más largo, y algún kilito más en su figura, que contrasta con la hiperdelgada de antes.

“Hola. ¿Cómo estás?”, saluda cordial a GENTE mientras se retira junto a su manager, Fernando Szereszevsky y el mismísimo Palito. Son las seis de la tarde y García regresa a su bunker, donde hoy es feliz. Cuentan que no prueba una gota de alcohol, que toma su bebida predilecta, Coca Cola bien fría, y que sólo fuma cigarrillos mentolados. Y como su vida es infinitamente más ordenada, engordó seis kilos, ya que ahora respeta las cuatro comidas diarias: desayuno, almuerzo, merienda y cena, algo totalmente impensado hasta hace muy poco. El plato preferido del rockstar son las empanadas tucumanas. Por eso, de vez en cuando se ve asomar la moto del delivery en la tranquera del campo de los Ortega.

Otra novedad en la vida de Charly es el mate: el ídolo pasa sus tardes disfrutando de los mejores espumosos que ceba el mismísimo dueño de casa. “Está bárbaro”, asegura Szereszevsky, y arriesga: “Le ofrecen conciertos de todos lados, pero hoy la prioridad es su salud. La idea es que cuando esté en condiciones haga un regreso que conmueva a todos. ¿Qué dice él? Pregunta cuándo va a empezar a tocar. Tiene ganas de romperla e impactar no sólo a sus fans con su laburo”.

Mientras termina de regrabar y actualizar Kill Gil, cuya versión original –pero incompleta– circuló por internet, compone y ensaya nuevos temas para su futuro disco, que saldrá cuando finalice el verano, ya que piensa seguir trabajando en Luján, sin escapadas a la Costa, como ocurrió en las últimas temporadas. Además del mate, García redescubrió su pasión por los deportes: todos los días nada aproximadamente una hora en la piscina, y ya comentó sus intenciones de salir a correr por los alrededores del casco. Charly siempre está acompañado por un ayudante terapéutico, además de tener a disposición un equipo médico del hospital de Luján, cercano al lugar, por cualquier inconveniente que se pueda llegar a producir.

Dicen que se ríe todo el tiempo, que recibe las visitas autorizadas de sus amigos –como ocurrió hace unos días en el festejo de su cumpleaños número 57–, y que en este momento está recibiendo gran ayuda de Fernando Samalea, El Zorrito von Quintiero y el Negro García López, integrantes de su histórica banda, además del clásico apoyo de siempre de León Gieco y Nito Mestre.

Digamos que la actualidad del músico es hoy tan previsible como saludable. “Nunca me porté tan bien en mi vida”, suele bromear ante su gente. Pero esta vez parece que no es chiste.

 
   
Comentario
De: santiago lagunas
Publicación: 14/12/08
nada
vamos charly!, no se dan una idea de lo feliz que me pone esta noticia. kiero verlo brillar como tendria ke estar, sobre un escenario aceidno musica, ke es lo ke mejor hace.
Chapita
 Chapita
Enviar Comentario
Ver Comentarios
Ver Notas Relacionadas
Chapita
Tapa
EDICION 2349 I 2010
Me Gusta
Seguinos