Novia al diván

 
Ultima fiesta de soltera para una Wanda renovada. Con orejitas de chica Playboy y vestido Gucci, la despedida fue un poco naïf para lo que nos tenía acostumbrados.
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“Me siento con más responsabilidades y consulto con Maxi muchas decisiones, pero cada uno sigue haciendo lo que le gusta. Eso es lo mejor para cualquier pareja, ¿o no?”
 

Llegada hollywoodense

 
Viernes, 20 horas, vuelo 6845 de Iberia: la vedette y modelo Wanda Nara y el delantero del F.C. Moscú Maximiliano López abandonan el Aeropuerto de Ezeiza con cuatro valijas, dos bolsos Louis Vuitton y Romeo, el perro. La prensa la acorrala como si fuera una diva, mientras el novio se ocupa de cargar el equipaje en el BMW gris que maneja Zaira, su futura cuñada.
 
Wanda Nara

“Me caso porque Maxi no me pide que renuncie a nada”

Ya no luce minis de jean ni apuesta a los escotes. Desde que vive en Rusia con su futuro marido, el delantero Maxi López, prefiere los lujosos diseños de Gucci y Dolce & Gabbana. Con su nuevo perfil, llegó a la despedida de soltera que le organizó su hermana Zaira en un restó chic de Puerto Madero.
 

Medianoche, calor en Buenos Aires. BMW Z3, descapotable y negro. Dos chicas, melenas al viento, cantan y ríen mientras avanzan por la avenida Libertador hacia Puerto Madero. Imposible no describirlas por sus opuestos: la rubia y la morocha, la exuberante y la delicada, la ocurrente y la tímida, la del look latino y la del perfil angelical. La fiebre del sábado por la noche –del 17 de mayo– hizo que, por una vez, Zaira (19) organizara la despedida de soltera que Wanda (21) se merecía: ¡exuberante!

Quise prepararle una sorpresa y, aunque suene raro por tratarse de Wanda, me costó sacarla. ¡No quería hacer nada! La tuve que obligar y proponerle algo tranqui: nada de boliche ni descontrol. ¡Pero el casamiento es una vez en la vida, y ella es la primera del grupo a la que le proponen ir al altar! Teníamos que festejar…”, explica Zaira, RRPP de la última gran fiesta sin alianza de su hermana, que tiene cita en el Registro Civil el viernes 23 de mayo, ceremonia religiosa una semana después y fiesta principesca en el hotel Alvear para 220 invitados, entre ellos Susana Giménez, Mirtha Legrand, Lionel Messi y Ronaldinho.

La morocha le tendió la mano para que Wanda descendiera del BMW como una reina, vestida con un exquisito diseño Gucci. En palabras de Zaira “está hecha una diva. Se vino muy europea y tranquilísima… ¡Pero hoy me voy a encargar de descontracturarla un poco! Esta noche la diablita voy a tener que ser yo”. Y la novia, por su lado, acota: “Y yo, el inocente conejito…”. ¿Una aclaración? Aunque elija modelos internacionales, detesta que la comparen con Mariana Nannis o Victoria Beckam. “Yo soy más popular, y a ellas las catalogan de ser cortantes, de tomar distancia con la gente que se les acerca. Eso no tiene nada que ver conmigo: yo quiero seguir siendo popular”, asegura la rubia que supo crecer en el mundo de la farándula por un encuentro privado con Diego Maradona, por su supuesta virginidad y por su paso por el teatro de revista (King Corona y Planeta Show, junto a Guinzburg). El año pasado, participó en Patinando por un sueño.

LOS ESCANDALOS QUEDARON ATRAS. Y también quiere brindar por eso. Allí estuvieron las modelos Florencia Salvioni y Tanya Hartfield, Valeria (la gestora del romance con Maxi), Guillermina, Marcela, Emilce, Flor, Julieta y Tati. Ocuparon una amplia mesa del restaurante El Clan y compartieron pescados, mariscos, carnes y pastas. El ambiente romántico del lugar no impidió a Zaira improvisar una pista de baile en uno de los rincones y después, copas en mano, seguir con el dancing en el balcón que da al espejo de agua del Dique 2. “¡Baby, te quiero, baby, te quiero…!”, tarareaban.

Mientras tanto, ¿qué hacía Maxi López? Disfrutaba de sushi libre y cervezas con sus hermanos, Johnny y Ezequiel, y amigos de la infancia. “En un par de horas quiero estar de vuelta, para controlar si abre la puerta del departamento”, dice Wanda, y regala a todos su contagiosa carcajada. Zaira la interrumpe para aclarar que, en ese punto, también fue previsora: “No te preocupes, Wan. Dejé mi auto cruzado delante del de Maxi y me traje las llaves. ¡Imposible que se escape! Te dije que tenía todo organizado”. Y aunque todas ríen, Wanda no parece tan contenta con la brillante idea de su hermana. Por eso, tres horas después siguieron la fiesta en el exclusivo departamento que los novios compraron en Palermo, hasta que salió el sol.

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–Wanda, ¿de qué te despedís esta noche?
–De nada que desee hacer o tener. Me caso feliz, porque Maxi no me pide que renuncie a nada. Obviamente me siento con más responsabilidades y le consulto decisiones, pero cada uno sigue haciendo lo que le gusta. Eso es lo mejor para cualquier pareja, ¿o no? A nosotros nos funciona.

Por Romina Ryan
Fotos: Walter Papasodaro
 
   
Comentario
De: criticona
Publicación: 05/06/08
wanda es horribleeee
wanda nara es muy fea y hueca con esos dientes chuecos y esos ojos de huevo que tiene...pero bueno hay otra cosas que las sabe hacer muy bien...por eso la eligió Maxi López
Chapita
 Chapita
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Chapita