Linda como tu madre

Fini –así le dicen a la hija de Frigerio– y Andrea son muy compañeras. La hija tiene el cuerpo de la mamá y la cara del padre, Lucas Bocchino.
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Amor para la más chiquita…

Andrea entiende que, a medida que crece, su hija Josefina la necesita más que nunca. Salvo cuando ella actúa en Mamá original, por las noches, están casi siempre una al lado de la otra: desayunan, van al mar y juegan con las olas juntas. La figura de Andrea es el comentario de la playa. Entre sus secretos está Iobella, donde entrena todas las semanas.

Y para Lucas también…

El amor es infinito, alcanza para la hija y para el marido, Lucas.
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Andrea Frigerio

"Estoy lista para mandarle un nuevo mail a la cigüeña"

A los 45 años, la actriz asegura que quiere volver a ser madre. Y para eso cuenta con el apoyo de toda su familia. Una de las que más insisten con el deseo de un nuevo bebé es Josefina, su hija de nueve años, con quien Andrea comparte tardes de sol y playa en La Reserva: “Estoy en un momento ideal para hacer el último encargue a París”, confiesa.
 

Hace rato que la idea de ser madre otra vez le da vueltas y vueltas en la cabeza. Pero ahora parece que a los 45 años, Andrea Frigerio está decidida a buscar un bebé. “Es nuestro gran proyecto para el 2007”, asegura. Ella, según sus íntimas, “tiene miedo, porque pasados los 40 los riesgos del embarazo son mayores”.

Pero Lucas Bocchino (40), su marido, y Fini, su hija de nueve años, son los grandes promotores de agrandar la familia. “Me lo piden todos los días… Tommy, mi hijo mayor (fruto de su matrimonio con Eduardo Frigerio), ya tiene 24 años, así que formaríamos un clan un tanto atípico… Como todo gran desafío, me dan ganas, y me siento muy contenida en este momento de mi vida”, dice Andrea. “Además, la opinión de mis dos hijos es la más importante para mí, y ellos me lo vienen rogando desde hace un año”.

En el 2006, Frigerio sacó el pie del acelerador profesional para dedicarle más tiempo a su familia. “Me alejé de la televisión y aflojé con el trabajo, para estar cerca de mi hija Josefina. Fini tiene nueve, una edad muy especial, y sentí que las dos necesitábamos estar juntas. Además, con Lucas volvimos a elegirnos y nos casamos. El año 2006 fue movilizador…”, sigue la modelo y actriz.

Son las cuatro y el sol pega en el exclusivo balneario La Reserva, al sur de Punta Mogotes. Los Bocchino son habitués del parador, y allí están madre e hija bañándose en el mar. Saltan, barrenan, corren de la mano… “Me gusta ser una madre confidente y compañera, sobre todo con Fini, que es mujer. Tommy ya está grande y quizá somos menos pegotes”.

En la playa, la figura y las curvas de Andrea son blanco de todas las miradas. ¿Sus secretos? Además de cuidarse con la comida (“ahora sólo una vez a la semana me doy un gustito”), en Buenos Aires se entrena en Iobella (hace gym en cápsulas térmicas en un centro muy cerca de su casa). Se ríe al decir que está mejor que cuando era más joven. Pero es así.

Y también lo confirman quienes vieron su destape en el teatro Güemes. Allí, todas las noches Andrea interpreta a Bapsy –una marchande– en la obra Mamá original, de Andrew Bergman. En una de las escenas finales termina sobre la alfombra del escenario en topless. Y aunque eso de quitarse la ropa sobre las tablas es algo meramente profesional, en la casa de los Bocchino se charló en familia.

Lucas no vino al estreno, porque yo se lo pedí –confiesa Andrea–. Pero ya se animó a ver la obra… El no tiene rollos con el tema del topless. Cuando salió la nota en GENTE y en la tele hablaron del desnudo, me senté con Fini y le pregunté qué le parecía: ‘Estás bárbara, mami’, me dijo con su carita inocente. Y ésa era la única aprobación que me faltaba para estar tranquila. ¿Qué querés que te diga? Sigo diciendo que a los 45 años me siento mejor que a los 20. Y creo que estoy lista para mandarle un nuevo mail a la cigüeña a París. Porque no sólo me siento plena en lo profesional: también estoy más madraza”.

por Sergio Oviedo
fotos: Christian Beliera
 
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