“Aunque soy un poco tímido, salí con chicas más grandes que yo”

Franco Masini, uno de los actores más versátiles de su generación

Con 22 años, es uno de los actores más versátiles de su generación. En la actualidad se lo puede ver teniendo escenas de sexo en Amar después de amar y, en teatro, viviendo una historia gay en Y un día Nico se fue. Súper fachero, dice que no tiene novia y que esas cosas “aparecen solas”. Atentas, chicas..

14/05/2017

Actualidad

La actuación siempre ha estado presente en su vida: desde los actos escolares apenas empezó la primaria, hasta su debut teatral a los doce, cuando Franco Masini (22) realmente sintió que nada quería más en la vida que ser actor. “Al poquito tiempo aparecieron ofertas de televisión.

Primero, una tira en Nickelodeon, pero como yo iba a un colegio de doble turno, era imposible. Al menos hasta que empezara la secundaria. Después me llamaron para Disney –ya tenía 14 años– y acepté”. Fueron las tiras Peter Punk y Violetta las que llevaron a preguntar: “¿Quién es ese chico rubiecito tan carilindo?”. A partir de ahí, Señales del fin del mundo, El legado y Esperanza mía marcaron su trayectoria.

Hoy está en la exitosa Amar después de amar (en el prime time de Telefe, que grabó el año pasado, y en la que vive un romance tan apasionado como clandestino con Brenda Gandini). A su vez, en cine participó en Betibú, El Clan, Inseparables y Jóvenes sin libertad, mientras que en teatro estuvo en Rock Bones y en la versión de Esperanza mía para las tablas.

Franco ya dio el paso de irse a vivir solo, en un departamento de Vicente López. Desde ahí parte cada mañana para sus distintas obligaciones: está grabando Cuéntame cómo pasó, una tira para la Televisión Pública en la que sus padres son Nicolás Cabré y Malena Solda. Viernes y sábados se sube al escenario del musical Y un día Nico se fue. Como es muy inquieto, ya sabe que para las vacaciones de invierno será el protagonista de la comedia infantil Marco Polo, cuyos ensayos comenzarán en breve.

–¿Cómo es un día en tuyo, Franco?
–Me levanto a las 7.15, me preparo unos cereales con miel y leche y como una fruta. Desayuno tranquilo y después me voy a grabar Cuéntame cómo pasó, una tira para la Televisión Pública. Una vez por semana tomo clases de canto; si no, me voy a merendar con alguien de mi familia. Después vuelvo a mi departamento, que tiene un gimnasio, y corro 20 minutos en la cinta. Para cenar pido delivery, salgo a comer con mis amigos o voy a lo de mi vieja. Todavía no me doy maña con la cocina... Quizás me puedo hacer una milanesa, pero no me siento un gran chef. Lo que más extraño cuando llego a mi casa es encontrar comida casera.

–¿Qué hay en tu heladera?
–Está repleta de leche para los cereales, bebidas, flancitos, y... nada más. No tengo comida, aunque sí golosinas para compartir con mis amigos.

–¿Qué hacés cuando no estás grabando?
–Me apasiona ir al cine y leer. Ahora estoy enganchado con las novelas de Murakami: Tokio en blues y Hombres sin mujeres. Me gusta encontrar el rato para sentarme a leer. A veces juego al paddle y otras al tenis, pero ahora casi no tengo tiempo. Porque los viernes y sábados también me subo al escenario de El Galpón de Guevara para hacer Y un día Nico se fue. Además, en un par de semanas empiezo a ensayar Marco Polo, una comedia musical que voy a hacer en las vacaciones de invierno en el Maipo.

–Por lo que veo estás soltero...
–Soltero... y muy abocado al trabajo.

–En las redes sociales veo que te tiran lances por todos lados...
–Sí, pero estoy muy tranquilo. No me gusta ir de una novia a otra. Está bueno enamorarse, pero no hay que buscarlo: eso aparece solo. Yo sigo con mis cosas. Si pinta la chica indicada, me pondré de novio.

–Ahora saliste nominado en MTV como Mejor Instagramer de la Argentina...
–Sí, me puse muy contento, porque utilizo las redes como un complemento para mi trabajo y para mostrar mi día a día. Allí me muestro tal cual soy.

–¿Alguna vez saliste con una fan?
–Por ahora no, pero la verdad es que son divinas y me apoyan en todo. Sólo en Instagram tengo 1.300.000 seguidoras. Es muy lindo percibir tanto cariño, en las redes y también por la calle.

–¿Te hicieron propuestas “indecentes” por Instagram?
–Me invitaron a tomar un café, al cine, pero ninguna cosa rara.

–En Amar después de amar tenés una relación clandestina con una mujer más grande, que interpreta Brenda Gandini. ¿En la vida real te ocurrió alguna vez?
–Sí, sí... Salí con una chica cuatro o cinco años mayor que yo.

–En los últimos días se te vinculó con Candelaria Tinelli...
–Tenemos muy buena onda, pero no pasa nada más. Vino a verme a la obra de teatro y nos encontramos en un par de eventos.

–Franco, también decías eso de Angela Torres y después ella confesó que había pasado algo entre ustedes... ¿Cómo se llevan hoy?
–Somos muy amigos y tenemos la mejor, porque compartimos muchos trabajos. Hace poco Angela vino a hacer una participación en Y un día Nico se fue. Ahora vamos a cantar un tema juntos en el disco que ella va a sacar.

–¿Sos de encarar?
–Aunque soy un poco tímido, si me atrae alguien me la juego. Me gustan las mujeres que encaran, y también las que saben buscarte para que vos tomes la iniciativa.

–Si pudieras apretar un botón y programar una mujer ideal, ¿cómo sería?
–No tengo un prototipo. Creo que la mujer ideal no es aquella que uno busca, sino la que la vida te pone en el camino y te atrapa. Por eso evito los estereotipos: sólo quiero que la persona que esté a mi lado me quiera, me respete, me entienda y me acompañe.

Por Pablo Procopio. Fotos: Maximiliano Vernazza.

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