Britney Spears

"Quiero quedar embarazada lo antes posible"

Muy lejos de esos días en donde se declaraba una virgen inocente, acaba de sorprender al mundo casándose por segunda vez en el año. Ahora, el elegido es un bailarín con alta fama de mujeriego, al que conoció mientras él todavía estaba junto a su novia embarazada.

21/09/2004

Actualidad

"Ya besé a varios sapos, y ahora encontré a mi príncipe azul. Mi boda será como un cuento de hadas", sentenció ella. Y entonces, se casó, rapidito y sin anestesia. Fue a sus 22 años, el sábado 18, con quien es "su" chico desde hace nueve meses, Kevin Federline, bailarín de 26 años. La ceremonia fue en la casa de un amigo de él, en Studio City, no muy lejos de Los Angeles. Cayeron los invitados, pensando que era una fiesta cualquiera. Ni la misma Lynne Spears, la mamá de Britney y mano derecha en todo sentido, lo sabía. Veinte íntimos y parientes nomás, que se sorprendían con los smokings y vestidos que ofrecían a la entrada de la fiesta. Se los pusieron. Entonces, ¡pum!, blanca va la novia, en largo velo y diadema, ramo de rosas rojas incluido. Rapidito, decíamos: cinco minutos duró. Beso fue, beso vino, y se fueron. End of story. Fugaz, como ellos mismos.

Britney surgió hace cinco años como la princesita del pop que decía ser virgen y tomaba gaseosa como nena buena, sin vicio ni pecado, aunque, hay que reconocerlo, muy tentadora. La Britney del presente protagoniza videoclips que sonrojan al más curtido, simulacros de placer sexual on stage, escandaletes con marihuana y otras yerbas de por medio. Y ahora llegó su nuevo marido.

En realidad, su segundo marido del año 2004. El mundo todavía no se olvida de Jason Alexander, su amigo de la infancia allá por Louisiana, con quien se casó en enero en Las Vegas. Los testigos dijeron que, embriagada hasta la médula, había terminado en una limousine para jurar amor eterno en una capilla de amor express. Lo cierto es que ella anuló el matrimonio 55 horas después, le echó la culpa a Las Vegas, y se olvidó del asunto. Ahora, lo de mister Federline es más en serio.

Es un bailarín de escenario, que ya giró con grupos como Destiny's Child, y casualmente, con Justin Timberlake, ex de Spears. El tipo estaba en pareja, con una actriz de nombre Shar Jackson, madre de su primera hija, y que en enero estaba embarazada de seis meses de su segunda. Entonces, conoció a Britney, y la flechó. En abril, el mundo le conoció la cara, cuando se daba besos playeros con su princesa pop. Todavía estaba casado. Le pidió perdón de rodillas a la madre de su hija, sólo para encontrarse con Britney en Amsterdam días después. Rodó el amor, y este junio, se comprometieron.

A Spears le llovió el fuego público por salir con un hombre en pareja, para colmo con mujer embarazada. Y a Federline, le revisaron la ropa sucia. Fue una de sus ex, Kerri Whittington, que dijo: "Kevin se acostó sin condón con tantas mujeres que más vale se haga un test de HIV". Timberlake, ex de Britney, le advirtió: "No me gusta ese tipo". Y su familia misma no le creyó el cuento de que se casaba por amor, y la obligaron a un contrato prenupcial para preservar los muchos millones de la nena.

Shar Jackson, la esposa abandonada, le aconsejó a Britney: "Más te vale que tengas talento de babysitter." Spears no se amilana, y en el nidito de amor que piensa comprar para compartir con su flamante hombre, planea un parque de diversiones para sus dos hijastros. Y en eso de ser mamá, ella dice: "Quiero quedar embarazada lo antes posible. No me importa que me juzguen. Esto es lo que quiero".

Federico Fahsbender
fotos: agencia BJQ y Archivo Atlántida

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