Exclusiva, única y enamorada

Martina Stoessel habla del amor, su cuerpo, su familia y la fama

En una entrevista exclusiva Tini se confiesa y revela los 5 tips que la llevaron de ser una estrella teen a convertirse en una mujer.

30/08/2016

Actualidad

Martina Tini Stoessel (19)  revela cinco claves que convirtieron a la pop-teen en una“mujer con poco ego y mucha autoxigencia” Íntima, habla de su nuevo amor, el modelo español Pepe Barroso (20), a quien eligió en un casting.

“Cuando lo vi, dije:‘¡Es perfecto!’”, confiesa en exclusiva a Gente.    

Antes de viajar a Los Angeles para debutar como directora de su propio clip, Got Me Started, hablo de todo lo que sus fans quieren saber.

“Mis afectos me salvaron en la época en la que uno forma su identidad y decide, por ejemplo, no fumar o no tomar. Cuando estás lejos, después de la euforia de dos shows, regresar al cuarto de hotel y sentir el vacío de la soledad puede ser devastador para un adolescente. Pero mis papás o alguna amiga siempre estaban ahí para abrirme la puerta”.

Con los “pies-sobre-tierra”, Tini resalta las cinco claves que la llevaron de pop-teen a mujer.

1-EL ANTIDIVISMO

La aclaman millones alrededor del globo –celebró 500 shows en toda Europa y su nombre supera en buscadores a Lady Gaga–, pero no usaremos la palabra ídola, “porque suena a desmesura, y nadie es perfecto”. Prefiere entonces reemplazarla por “inspirador o referente”. Esta ariana, “más tímida e insegura de lo que puedan creer”, confiesa exigencia. Y no hablamos de requisitos en giras, como el té de jengibre –“que quizás nunca tome, pero lo necesito psicológicamente en mi camarín”– o el vaporizador para hidratar las cuerdas, complementario de los efectos del nebulizador que siempre carga en su mochila. Sino de la propia. “Debo manejar mi ansiedad y aprender que hay cosas que se consiguen con el tiempo”, revela. “Ante un show me desespero con cada detalle, desde el vestuario hasta el sonido. Soy una loca. Tanto que la gente de Técnica tiene que frenarme: ‘¡Pará, tranquila, está todo bajo control!’. Soy de poco ego y mucha autoexigencia. A pesar de los aplausos, siempre creo que falta un poco más”.

Soy de poco ego y mucha autoexigencia. A pesar de los aplausos, siempre creo que falta un poco más”.

2-LA FAMILIA

Estaba de gira en Niza, semanas después de cumplir 18 y a días de comenzar el rodaje de Tini, el gran cambio de Violetta (de Juan Pablo Buscarini, para Disney Studios) en Sicilia, Taormina y Madrid. Reunió a sus padres –el productor Alejandro Stoessel y Mariana Muzlera– y les dijo: “¿Puedo quedarme sola?” (en realidad, con una amiga que viajó especialmente desde Buenos Aires). “De repente, me gusta la soledad. A veces me veo tratando de satisfacer a todos alrededor. En aquel momento, elegí sólo pensar en mí, y estuvo muy bueno”, dice. ¿Entonces se sintió mujer por primera vez? No. Aún disfruta de la ambigüedad. “No estoy lista para poder con todo”, revela. “Tengo mi auto, salgo de noche y vuelvo con libertad. Pero descanso en el ‘pá, no sé llegar a tal lugar’/‘yo te alcanzo’, y no me privo de que me mimen trayéndome el desayuno a la cama”. Y a pesar de la rebeldía, que a menudo le vale un reto –“¡vos acá no sos ninguna súper estrella!”–, como cuando estalla la puja con mamá –“porque quiero manejar hasta Cariló con mis amigas... ¡pero ya lo lograré!”–, atesora consejos caseros como lemas de vida: 

  1.  “Jamás anteponer el ‘no’” 
  2.  “El éxito puede ser un momento en tu carrera; lo fundamental es saber quién sos y qué querés de vos misma”
  3.  “Cada vez que alguien se acerque a pedirte una foto, pensá en lo opuesto, que nadie te sigue, que nadie te quiere. Y reflexioná: ¿A cuántas chicas les pasa lo que a vos?”
  4.  “Siempre tendrás más vida de adulta que de niña, entonces tomátela liviana”.
Tengo mi auto, salgo de noche y vuelvo con libertad. Pero descanso en el ‘pá, no sé llegar a tal lugar’/‘yo te alcanzo’, y no me privo de que me mimen trayéndome el desayuno a la cama

3-LA SOLEDAD

Tini se lleva bien con la soledad. Pero con responsabilidad limitada. “Puedo vivir en Buenos Aires, con suerte, un máximo de dos meses”, comenta. “Y cuando estoy aquí, quiero hacer la misma vida que hacen mis amigas –cualesquiera de las diez “del colegio” que conforman el grupo de WhatsApp–, las que todavía están ahorrando para conseguir su primer departamento”. Mientras, “estamos haciendo una reforma divina en casa”, desliza. “Mis papás compraron el lote de al lado, y alejaron mi cuarto y el de Fran (su hermano, “y gran confidente”) de la planta principal. Eso me tiene chocha. Podemos entrar, salir, invitar amigos, sin molestarlos”.

“estamos haciendo una reforma divina en casa”, desliza. “Mis papás compraron el lote de al lado, y alejaron mi cuarto y el de Fran (su hermano, “y gran confidente”) de la planta principal. Eso me tiene chocha. Podemos entrar, salir, invitar amigos, sin molestarlos”.

En su habitación, ámbito “de sanación”, vuelve a ser la niña que cantaba frente al espejo con un envase de desodorante como micrófono. “Ahí escribo mucho. Soy una persona muy emocional, pero me cuesta expresar algunos sentimientos. Incorporé el ejercicio de escribir para ordenarlos. Apuesto a que esas reflexiones sobre cosas que me pasan o veo por la calle se conviertan en canciones. Quiero componer para mi segundo disco. Pienso mucho. Será por eso que jamás necesité la terapia: voy haciéndome fuerte en lo que quiero a corto plazo”, cuenta. Prefiere no revelar mucho más sobre qué pasa adentro –“porque ya no sería intimidad”– pero acepta el juego de los cinco sentidos.

"Incorporé el ejercicio de escribir para ordenarlos. Apuesto a que esas reflexiones sobre cosas que me pasan o veo por la calle se conviertan en canciones." 

¿Mirás tele? “Casi no enciendo la tele. Todo lo que hay me parece nefasto. Tal vez me engancho con algún programa político o pelis de Disney que podría ver una y mil veces, como Juego de gemelas o Frozen. No miro series y la última película que vi fue Unbroken (de Angelina Jolie), ¡hace diez meses en un avión! Y sé que debería leer más. Ningún libro me pareció lo suficientemente cautivante. Dejé muchos por la mitad”.

¿A qué olés? “A Poison, de Dior”.

¿Qué sabor debés tener cerca?Helado de pistacho”.

¿Qué escuchás?Me pierdo con la música. Tengo una lista llamada Cachengue, en la que encontrás de todo; y me fascina el jazz de Amy (Winehouse), o discos de Stevie Wonder, Michael Jackson o Beyoncé... Esa mujer no es de este planeta... ¿no?”.

¿Para qué tenés tacto en la vida? “¡Para el make up! Realmente, soy muy buena maquillando, haciendo limpiezas de cutis y explotando granitos. ¡Y lo practico con quien se me cruce!”.

4-EL CUERPO

Algo la obsesiona durante el shooting. “No quiero verme tan flaca, please”, pide chequeando el display de la cámara. Paradoja en este medio. “Soy muy delgada, por genética familiar. Pero tanto se me ha agredido en las redes sociales por eso (NdR: Se corrió la falsa versión de su internación por trastornos alimentarios), que prefiero preservarme. Muchas chicas verán estas fotos y no quiero dar un mensaje equivocado”. ¿Asoma un complejo? “A veces veo la ropa de mis amigas y digo: ‘Si fuese más “cachondosa”, ¡qué bien me quedaría! ´”. Eso es todo. Ah... y el ombligo, “que tanto oculté, ya aprendí a lucirlo”, devela.

“Soy muy delgada, por genética familiar. Pero tanto se me ha agredido en las redes sociales por eso, que prefiero preservarme".

Esta “devoradora fatal” –como se proclama– fanática del sushi Nobu –la cadena de restaurantes de Robert De Niro– y de las tostadas negras con manteca y mermelada –que suele comer en Seven-Eleven–, tiene una ley: “Prohibido saltearme alguna de las cuatro comidas diarias. ¡Ahora ´la quedé´ con el gym y el yoga Iyengar, pero tengo que agrandar el músculo!”, dispara con gracia, 1.67 y 46 kilos. Sí, es efectiva frente a la lente, aunque la sensualidad aún es un juego sin demasiado registro: “La pose me incomoda. No creo en eso de lo sexy provocado”.

Alejada de las maxi-plataformas y el makeup estridente –“que ya superé”–, Martina –a quien mamá no le permitió usar chaqueta de cuero hasta cumplir 18– se abre camino en una inédita red carpet: la de la moda. “Al parecer, de repente me convertí en una mujer y los demás se dieron cuenta primero”, concluye la elegida por Valentino y nueva cara de campaña de Cher, dos firmas que la acompañan en esa transición.

5-EL AMOR

“Uy, acá viene el título”, bromea al escuchar ¿estás enamorada?”. “...”, pronuncia cautelosa. “Siempre estás así, como muy enamorada en el inicio, en la etapa en la que vamos descubriéndonos. Pero sí, abrí mi corazón a Pepe y quiero ir despacio, porque me gusta un montón”. El español Pepe Barroso Silva (20) y Martina se conocieron en mayo. Fue ella misma quien lo marcó entre decenas de modelos. “¿Viste? Cuando te digo que estoy en todo, ¡estoy en todo!”, asegura.

“Siempre estás así, como muy enamorada en el inicio, en la etapa en la que vamos descubriéndonos. Pero sí, abrí mi corazón a Pepe y quiero ir despacio, porque me gusta un montón”

“Elegíamos protagonista para mi clip Great Escape (de Phillip Andelman, el mismo director de Demi Lovato, Jonas Brothers y Taylor Swift, entre otros)”, cuenta. Cuando lo vi, dije: ‘Es él, es perfecto’”. Días después lo recibió en Buenos Aires. “Era el único extranjero en un equipo de argentinos. Como anfitriona, fui su guía: ‘Esta es la avenida Corrientes, éste es el Obelisco...’”, relata con chispa. “¡Ojo, todo fue muy profesional! Lo elegí porque es un bombón, un potro... Pero hasta ese momento, sin ninguna otra intención. Jamás me relacioné con nadie en el trabajo”, aclara.

“Fueron setenta y dos horas en las que nos caíamos súper bien. Pero debió regresar a Los Angeles. Y como nos dimos cuenta de que algo habíamos sentido –horas de WhatsApp y Facetimes mediante–, encontramos huequitos para vernos cada vez que pudimos en distintas ciudades, durante los viajes que siguieron”, revela Tini. Un té ofició de primera cita. “Yo necesito explorar al chico, saber qué piensa y qué quiere. Hablamos horas. Y Pepe me sorprendió. Tiene una vocación fuerte y una forma de ver la vida muy diferente a otros de nuestra generación. Todo el tiempo era un: (Con suspiro) ‘Ay, ¿sí? Yo pienso igual...’. Lo vi maduro, centrado y sumamente caballero”.

"Yo necesito explorar al chico, saber qué piensa y qué quiere. Hablamos horas. Y Pepe me sorprendió. Tiene una vocación fuerte y una forma de ver la vida muy diferente a otros de nuestra generación"

Issue: amor a la distancia. “¡Me encanta! Me divierte, porque hace especial el reencuentro. Siempre es como una primera vez. Y extrañarse a los 20 años es buenísimo”, describe. “Eso de pensarse, del mensajito, del deseo, de la espera, es mágico. Algo que no veo en las relaciones de mis amigas, que de tan pegadas, casi que conviven con sus novios... ¡No da llevar una vida de casados a esta edad!”. Aunque ya hubo presentación formal.

“Conocí a sus padres –el magnate textil Pepe Barroso, dueño de Don Algodón, y Mónica Silva– en Madrid. ¡Son divinos!”. Y el 4 de septiembre será Pepe quien enfrente a los Stoessel. “¡Quiere conocer las milanesas!”, cuela Mariana por detrás. En término de celos –“la peor de las torturas”– es tajante: “Doy y busco confianza en un hombre”

"De novia soy como con mis amigas: cero producida, honesta y en pantuflas. Sí puedo ser exigente con algunas cosas, porque a pesar de mis 19 años, soy muy tradicional"

¿Cómo es Tini enamorada? Súper relajada, cero obsesiva ni pesada;cariñosa, y me paso de chistosa. De novia soy como con mis amigas: cero producida, honesta y en pantuflas. Sí puedo ser exigente con algunas cosas, porque a pesar de mis 19 años, soy muy tradicional. Ningún éxito va a distraerme de un gran sueño: casarme. Formar una familia es prioridad en mi vida. Tanto ansío, que si un hombre me dijese que no cree en el matrimonio... ¡ay, arrancamos mal!”.

 
 
 
 

Por Sebastián Soldano. Fotos: Christian Beliera y Fabián Mattiazzi.

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