“Mis hijas no me cuentan mucho de sus novios”

Mariano Iúdica junto a sus hijas mayores

Ya no vive con ellas, que se independizaron, pero se ven todos los días en los estudios de KZO Entertainment para conducir Iúdica al dente. “Este programa es una excusa para jugar con mis hijas mayores”, admite él paternal.

18/06/2017

Actualidad

Mariano (47) ríe, canta, baila y disfruta antes de zambullirse en la aventura de ponerse el traje de capitán de este barco familiar. Está por comenzar Iúdica al dente, el programa que produce y conduce junto a sus hijas, Bernarda (21) y Valentina (22), por el canal de cable KZO –en el 30 y 350 de Cablevisión Digital–, que se emite a diario de 11 a 14 horas.

“Dios me premió mucho: el laburo, hacer lo que me gusta, mi familia, el afecto de la gente cada vez que voy por la calle... Es demasiado y eso me hace feliz. Soy una persona agradecida por todo lo que me toca vivir”, relata el conductor, que empezó su carrera en la televisión como tiracables, luego fue camarógrafo y más tarde editor y productor de Georgina Barbarossa, Antonio Gasalla y Gerardo Sofovich... Hoy, ya con el traje de animador recontra-probado, también se pone al frente todas las noches de un clásico como Polémica en el bar.

–¿Cómo empezó la idea de trabajar todos juntos?
Mariano: Este programa es algo que venimos soñando con Valentina y Bernarda desde hace más de tres años. Lo visualicé y trabajé para que sucediera. Además, es la mejor excusa para vernos y jugar todos los días con mis hijas. A nivel profesional, es el mejor gusto que me estoy dando. Ellas son mis nenas grandes; si no fuese por esto, las vería muy poco.
Bernarda: Cuando papá me propuso la idea del programa me divirtió un montón; en su casa, es una fi esta cuando cocinamos. Todos cantamos y bailamos mientras preparamos las grandes comilo-
nas. Mientras, Valentina se pinta las uñas.
Valentina: Todos se burlan de mí porque soy tor- pe y no me sale hacer ni un huevo frito. Pero me encargo de poner buena onda y humor a la previa.

–¿Qué les parece que papá esté en el medio de este proyecto?
B: Nosotras no competimos, nos llevamos muy bien. Estuvimos viviendo juntas durante dos años. Ahora nos fuimos a vivir cada una por su lado. Pero nos amamos; somos muy compinches. Yo no hubiese aceptado hacer televisión si no estaban a mi lado ellos dos. Mi hermana y mi viejo me dan seguridad, me hacen sentir cómoda.
V: Yo trabajo con papá hace rato, y me encanta ahora compartir este programa con mi hermana. Según mi papá, soy la mayor de manual, porque siempre estoy atenta y preocupada por todos. Cuando vivíamos juntas me ocupaba de que ella comiera, de taparla si se quedaba dormida en el sillón, y de cuidar al perro que teníamos. Por eso, ahora que se mudó, el perro se quedó conmigo.

–¿En su casa la cocinera no prepara nada?
V: Cuando vivíamos juntas, Bernarda no cocinaba.
B: Bueno... En mi casa no me gusta cocinar: vivo a mate, salchichas y hamburguesas.
V: El problema es que se la pasa todo el día adentro de una cocina, porque además trabaja como chef en Crizia, uno de los mejores restaurantes se- gún la Guía Oleo.

–Mariano, ¿sos un padre cuida?
M: Ellas no me cuentan mucho de sus novios. Tampoco soy celoso, pero sí estoy muy atento, preocupado y curioso de que estén rodeadas de buena gente. Quiero que siempre se sientan res- petadas y agasajadas. Mi mayor éxito es que mis hijas sean felices y buenas personas. Por ahora lo estoy logrando

Por Pablo Procopio. Fotos: Alejandro Carra.

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