actriz y cantante

Magui Bravi: “Un hombre con talento me seduce más que uno de cuerpo trabajado”

Saltó a la fama al ganar Soñando por bailar, en 2012. Hoy quiere que la reconozcan como actriz y cantante, para trabajar en televisión y cine. Jura que sólo extraña aquel programa de Ideas del Sur “cuando veo lo mal que bailan muchos”. Y confiesa que está conociendo a alguien, “pero no quiero ponerle rótulos a esa relación”.

09/07/2016

Actualidad

En su casa tiene una valija siempre a mano, porque está de gira con Enredados, la comedia que encabezan Florencia de la V, Osvaldo Laport e Iliana Calabró. Pero eso sí, jamás deja de entrenar. Magui Bravi (27) se armó una rutina para hacer en los hoteles de la gira y otra en Buenos Aires. Entrena cinco días por semana: dos hace gym y los otros los reparte entre pilates y yoga, pero la técnica barra à terre es la que practica a diario.

–¿Ser tan obsesiva con el cuerpo no te trajo problemas?
–Sí. Hace diez años tuve bulimia y anorexia. Estaba trabajando profesionalmente en un ballet. Tuve que dejarlo por un tiempo y someterme a un tratamiento integral, con muchos profesionales y mi familia.

–Dicen que uno nunca se termina de curar de esas enfermedades. ¿No tuviste ninguna recaída?
–No. Me curé completamente, porque aprendí a comer. La comida es un aliado para verme bien. Mi consejo para quienes sufran estos trastornos alimentarios es pedir ayuda: no se puede salir solo.

–¿Te atraen los hombres con cuerpo perfecto?
–No, no busco eso, para nada. El talento no siempre pasa por el cuerpo. Hoy, un hombre talentoso me seduce mucho más que uno de cuerpo trabajado. Al mismo tiempo, me sería muy difícil vivir con alguien que fume y tome alcohol.

–¿Y qué otras cosas deben tener?
–Me gustan divertidos, morochos, apasionados, que amen lo que hacen y sepan cocinar. Si no saben bailar no importa: yo les puedo enseñar.

–¿Sos más de conquistar o de dejar que lo hagan ellos?
–Si me gusta alguien, se lo hago saber. Después, el trabajo fino lo tiene que hacer él. Ya no me divierte el histeriqueo: la gente vueltera me aleja. Me aburre el que viene golpeado de otras relaciones y tiene miedo al compromiso. Me atrae más el que se la juega aunque no haya nada de agua en la pileta.

–Vos fuiste siempre muy noviera. ¿Estás en pareja?
–Estoy conociendo a una persona... Por ahora no quiero ponerle ningún rótulo a esa relación. Pero mi corazón está ocupado, no estoy sola.

–¿Sabe bailar?
–No. Sólo pega algunos pasos en el tango; en los demás ritmos es de madera.

–Trabajás en el teatro con Fede Bal. Si él fuese tu amigo, ¿le abrirías la puerta de tu casa a la cinco de la mañana, como hizo Laurita Fernández?
–No lo sé. Tendría que estar en esa situación. No me pasó con ningún amigo... Bueno... la mayoría de mis amigos hombres son gay, porque los que tuve heterosexuales casi siempre se confundieron.

–¿Algún novio te levantó la mano, o vos a él?
–Jamás permitiría eso. Pero una vez, en medio de una pelea, un celular terminó en la pileta.

–¿Extrañás la pista del Bailando?
–Hace ya un año y medio que me dedico exclusivamente a actuar. Además estudio canto y teatro, y me gustaría seguir más por ese camino. Logré tantas cosas en el mundo de la danza que hoy busco nuevos desafíos... Sólo me agarra “extrañitis” cuando veo en el programa a tanta gente que baila tan mal.

–¿Los muchachos que conocés se ponen celosos de los videos que subís a la red?
–Un poco. Igual, no son para tanto. La mayoría son los de fitness que están en mi App de entrenamiento... No me voy a poner siempre un jogging para entrenar.

–¿Y videos hot con algún chico?
–Ninguno.

–¿Es verdad que tenés asegurada tu cola?
–Ese es un mito que no sé de dónde salió.

–Alguna vez dijiste que tenías la fantasía de hacer un trío. ¿Ya la cumpliste?
–Jamás. Respondí eso en un programa porque me preguntaron, y porque pienso que en la vida hay que probar todo. El tema es que si estás en pareja no sé cómo se sigue después de meter a un tercero o una tercera.

–¿Qué fantasía te falta cumplir?
–Actuar en tele o cine. Si te referís a lo sexual, siempre hay alguna por cumplir, pero no te la voy a decir, porque me daría mucho pudor leerla después.

Por Pablo Procopio. Fotos: Alejandro Carra

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