Un sueño hecho realidad

Lourdes Sanchez: “Me muero de ganas de darle un hermanito a Valentín”

Unos días antes de debutar con la obra infantil El Universo de Lourdes en el teatro Premier de la calle Corrientes, cuenta cómo su hijo le cambió la vida. El postparto: “No podía parar de llorar”. Su rol de madre: “Soy súper relajada. Cien por ciento auténtica”. El Bailando: “Me veo en la final”. Y su pareja: “Todavía estoy esperando que el Chato me proponga casamiento”.

16/07/2017

Actualidad

Antes de comenzar la sesión de fotos, Valentín (ocho meses) dormía plácida y profundamente en los brazos de su papá, Pablo “Chato” Prada (49). “Arriba, Valen”, le susurró al oído. Comenzó el shooting. En cuanto el bebé vio los flashes terminó de despabilarse. Detrás de la cámara de GENTE, el Chato hace monerías para sacarle una carcajada a su hijo. “Con esto se vuelve loco”, dice mientras busca un video de La granja de Zenón en su celular. Del otro lado de la lente, Lourdes Sánchez (30), mamá del bebé, reconoce con cierto pesar: “Le encantan las canciones de La granja... Igual, es mi fan número uno. Cuando le ponemos uno de mis videos, se queda fascinado mirando la tele”.

ANTES Y DESPUES. Lourdes dio a luz a Valentín el 31 de octubre de 2016. Desde ese día, su vida se convirtió en una montaña rusa de sentimientos. “¿Viste la famosa depresión postparto? Bueno, yo la padecí. Fueron semanas de llanto sin explicación. Tenía al bebé en brazos, lo miraba y pensaba: ‘Es lo más lindo que me pasó en la vida’... Y por otro lado, no podía parar de llorar”, cuenta. Hoy, aquella Lourdes tapada de angustia quedó atrás. A pesar de que arrancó el año con una operación de espalda, la mujer de Prada volvió al ruedo y recargada: se luce en la pista del Bailando y en la pantalla de América TV con la segunda temporada del programa El Universo de Lourdes. Como si fuera poco, entre el 15 y el 30 de julio encabezará una obra infantil en el teatro Premier de la calle Corrientes. “Es un sueño hecho realidad”, reflexiona. El brillo en sus ojos no la deja mentir. “Hace dos años, Panam me invitó a una función y, desde entonces, fantaseaba con tener mi propio espectáculo. Lo estoy viviendo con mucha expectativa, porque sé que la venta de entradas viene muy bien”, dice.

–¡Estás a full con el trabajo! ¿Te cuesta combinar tus obligaciones con el cuidado del bebé?

–Es difícil, pero me organizo bastante bien. Valentín se levanta entre 7:30 y 8 AM. Ahí aprovecho quePablo se queda en casa y me voy a ensayar para ShowMatch. Vuelvo, almuerzo con Valen y a la tarde lo dejo con la niñera, porque por lo general tengo que grabar el programa o alguna producción de fotos. Igual, el Chato me ayuda un montón. Antes, el centro de su vida estaba fuera de casa. Ahora se hace sus huequitos y, cada vez que puede, se escapa a ver al bebé.

–Antes de tener a Valentín conducías un programa infantil y estabas muy en contacto con los niños. ¿Te imaginabas cómo te iba a pegar la maternidad?

–Me imaginé un montón de cosas. Ninguna sucedió. Hasta ahora viene siendo todo mucho mejor y más lindo. A veces me levanto, lo miro a Valentín y no lo puedo creer. Es mi bebé. Lo soñé toda la vida, porque desde muy chiquita tengo ese instinto maternal a flor de piel. Lo estoy disfrutando a full.

–¿Cómo es Valentín?

–(Piensa) Siento que es un bebé totalmente mágico. Tiene una mirada tan especial... Jamás se levanta llorando. Se despierta y al ratito ya te tira una sonrisa. Es muy bueno y tranquilo.

–¿Qué cosas te gusta compartir con él?

–Me encanta bañarlo. El disfruta mucho ese momento, porque jugamos y cantamos. Con el tiempo va haciendo cosas nuevas y yo muero de amor. Ahora se quiere parar. No sé si va a gatear: para mí va a caminar directo.

–Si tuvieras que describirte como madre...

–Soy súper relajada (risas). ¡Me dan tantos consejos!. No quiero decir que no los escucho, pero siempre fui muy fiel a mí y quiero seguir siéndolo. Algunas madres no quieren mostrar a sus hijos en las redes; yo no tengo drama en publicar fotos de Valentín. Si un día no puedo darle la teta, no me hago mala sangre: toma mamadera. Tampoco tengo prejuicios con el colecho, ni me molesta que lo alcen o lo toquen. Soy de las que piensan que el bebé va aprendiendo con los padres.

–Alguna vez dijiste que si tenías una hija ibas a llamarla Elena. ¿Te gustaría darle una hermanita a Valentín?

–¡Me muero de ganas! Sobre todo porque cuando está con otros bebés se vuelve loco de contento. Es impresionante: le cambia la cara. El otro día estuvo con Olivia (NdR: La hija mayor de Paula Chaves y Pedro Alfonso) y cuando lo vi interactuando con ella pensé: “Tengo que darle una hermanita”.

–¿Te imaginás en la final del Bailando 2017?

–Sí, me encantaría. Además, nunca llegué a una final, ni siquiera a una semi... En el verano, cuando me dijeron que no iba a poder bailar, me sentí como Maradona en el Mundial del ’94: “Me cortaron las piernas”. Regresar a la pista fue como volver a vivir. El baile es una de las cosas que me ayudaron a superar la depresión postparto. Además, terminé de bajar los kilos que me habían quedado del embarazo.

–¿Ya recuperaste tu peso?

–Sí. Había aumentado 18 kilos. En un momento llegué a decir: “Nunca más me vuelvo a poner mi jean”. Sobre todo porque tenía planeado usar el verano para bajar de peso yendo a correr a la costanera de Carlos Paz y no pude hacerlo, por mi espalda. Pero una vez que empecé a ensayar para el Bailando, el cambio fue automático.

–¿Seguís esperando que el Chato te proponga casamiento?

–Yo siento que él me tomó el pelo con todo ese tema. Porque yo le pregunto: “¿Nos casamos este año?”. Se lo planteo seriamente y él cree que es una joda. Mi tarotista me había dicho que la propuesta iba a ser en noviembre. Ojo: no pretendo un casamiento como el de Messi, sino algo más campestre. ¡Ya tengo todo pensado! Solamente falta que me diga “sí” en serio

Por Flor Illbele. Fotos: Maximiliano Vernazza y Jorge Luengo.

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